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jueves, 22 de septiembre de 2011

DOS DÍAS ANTES DEL DÍA H, por Oenlao

Con la colaboración de Eustaquio Bove.

La Biblioteca Nacional es uno de mis lugares preferidos en el mundo. El lugar donde se puede pedir cualquier libro y leerlo dentro de ese tranquilo edifico que parece una nave espacial que sobrevuela Buenos Aires.

El jueves 2 de septiembre, muy cerca del Día de la Historieta, nos citaron para la entrega de los premios obtenidos por una obra que presentamos en el Concurso de Historieta de la Biblioteca Nacional. Acudimos alegremente con mi co-equiper Sergio De Sanctis.



Oenlao, Fer Gris y Massaroli

En el ascensor nos topamos con una familia de Cruz del Eje, también jubilosos pero algo sorprendidos por la ciudad o por la biblioteca: el ganador más joven del concurso era parte de esa familia.

Los organizadores del concurso, Miguel Ángel Foncueva -escultor de una estatua de 2,50 m de altura de EL ETERNAUTA, (un inverisímil rumor dice que estaría armando un parque temático de la gran historieta)- y Manuel Escola, estaban allí, inquietos, para llevar a buen puerto ese galeón historietístico que están piloteando.



Massaroli, Canelo y Lalia

Foncueva pasó el timón (y el micrófono) al director de la Biblioteca Nacional, Horacio González; el sociólogo y ensayista dijo que la historieta es "un modo de narrar las vicisitudes de un modo social muy vasto" y que "Argentina ofreció a la historieta universal joyas que todos tenemos en la memoria". A su lado estaban Juan Sasturain y Carlos Nine.



Gerardo Canelo con su reconocimiento

Merecidamente, se decidió bautizar al nuevo acontecimiento: III Concurso Nacional de Historieta Argentina “Francisco Solano López”; de ese modo, se homenajeaba también al gran dibujante de Slot-Barr, recientemente fallecido y se festejaba por adelantado el Día de la Historieta. Como además estaba proyectado un reconocimiento a grandes autores de la historia de la historieta, las condiciones estaban dadas para que suceda lo que sucedió: llenamos la sala.




Había una extraña mezcla de gente de la historieta, de distintos afluentes; Sasturain lo notó y remarcó algo sorprendido: los nuevos y los de antes, los de la Urraca y los de Columba, los que son más reconocidos en Francia y los que son más reconocidos en Italia, de Disney y de Súper Humor, de más de ochenta años (Alfredo Julio Grassi) y de casi doce (el más joven de los ganadores del concurso)... Y todos formando parte de esta gran familia de la historieta argentina. Estuvo muy bien. Y fue hasta simbólico.

En primera fila estaba el histórico guionista Jorge Morhain, que era parte de los ganadores. Había muchos flashes y cámaras profesionales. ¿De Télam era alguna?



Enio, Lalia, Grassi y Manuel Morini

La cuarta razón para la convocatoria era otro homenaje a Solano López, aparte del implícito en el nombre del Concurso; una gentileza de la Biblioteca Nacional y la CONABIP (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares). "Solano López está en la foto de la cultura argentina", expresó Juan Sasturain, agregando que la historieta ha ganado "una visibilidad que antes no tenía".



Jorge Morhain, Enio, Massaroli, Lito Fernández, Sasturain, Nine, Manuel Morini y Mandrafina.

Los titanes de la historieta que recibieron su muy merecido homenaje fueron Domingo Mandrafina, Oswal , Solano López, Landrú, Carlos Trillo, Fontanarrosa, Calé, Horacio Lalia, Gerardo Canelo, José Massaroli, Ricardo Ferrari, Alfredo Grassi, Enio Leguizamón, Lito Fernández, Alfredo Falugi, Silvestre Szilagyi y Manuel Morini (más conocido como Gustavo Amezaga). También resultaron premiados Juan Sáenz Valiente y Lucas Varela pero no asistieron (Llamativamente, el de los jóvenes exitosos fue el único grupo que no estuvo presente, seguramente embelesados en bacanales)
Nine y Sasturain se entregaron los reconocimientos a sí mismos.


Jorge Morhain recibiendo su reconocimiento

Después llegó el turno de los veintiocho ganadores del II Concurso Nacional de Historieta "Héctor Germán Oesterheld"; eran los autores de las diecinueve historietas ganadoras entre casi docientas que participaron.

José Massaroli me presentó primero a Alfredo Grassi y después a Gerardo Canelo; los saludé y, como sucede en estos casos, sentí el contacto de la historia. José le dijo al prolífico Julio que yo también era guionista y él asintió con una sonrisa. Su mujer me dijo rápidamente, alentándome, que con esa profesión se habían comprado la casa y el auto, o sea que era una profesión más rentable de lo que parecía. Al excelente dibujante Canelo le dije que admiraba su trabajo y él me dijo que seguía el mío en La Duendes: increíble...

La lejana editorial de historieta patagónica estaba muy bien representada en los diplomas: Morhain, Fer Gris (que ganó con un guion de Javier Hildebrandt), Massaroli y Canelo. También estaba presente entre los ganadores Argentina Cartoon con Felipe Ávila y Netomancia. Y yo, que juego para los tres, si incluimos a Barricada Comics.



Oenlao recibiendo su reconocimiento

Terminamos charlando con Lito Fernández, Falugi y con Nine. Hasta que se fueron todos y apagamos las luces y cerramos la sala con Foncueva.

En definitiva, una tarde perfecta en uno de mis lugares preferidos.

Nota: Las fotos que ilustran esta crónica son de Oenlao y José Massaroli

Otra excelente nota – crónica sobre el evento, se puede leer en el blog José Massaroli, uno de los autores distinguidos.

lunes, 1 de agosto de 2011

"SÚPER EXPO", por Oenlao.

Nota escrita con la colaboración de Eustaquio Bove

Un día 6 de julio de 1927 nació la actriz que es asesinada en la ducha, en "Psicosis".
Ese mismo día pero en el año 2011, se inauguró en el Archivo y Museo Histórico del Banco Provincia de Buenos Aires "Dr. Arturo Jauretche", la "Súper Expo de Superhéroes y Artistas Argentinos”; una muestra dirigida a todos los seguidores de nuestros superhéroes nacionales que pudo visitarse hasta el 28 de julio.



La reina -algo decadente- de las ciudades de la chata pampa también tiene algunas lomadas: la calle Sarmiento, muy cerca del Obelisco, tiene una cuadra que baja abruptamente hacia el río; trepándola llegamos al museo del banco provincia, institución fundada por Martín Rodríguez, contemporáneo de Rosas y Dorrego. Es un afable lugar con escalera caracol y entrepisos elegantes.
Toni Torres, guionista del "Caballero Rojo" y baluarte del Club del Cómic, retoca los últimos detalles.

Hulk, con sus músculos a punto de estallar en la escultura de Martín Canale, es lo primero que atrae nuestra vista. También hay otras fabulosas obras de su colección que ya nos habían fascinado en algún evento anterior y que ahora vuelven a hacerlo.





Nos invitan a pasar a un piso inferior para ver un video que dará comienzo a la muestra; unas palabras de Toni y del director del museo hacen las veces de prólogo. El video nos muestra películas y series que nos hacen recordar cuando éramos chicos y reírnos de algunas ridiculeces, como el tiburón de goma que se cuelga de la pierna del Batman-Adam West que está colgado de un helicóptero ¡Santas sardinas, Batman! El video es obra de la U.F.A. (Unión Fantásticos Argentinos), un grupo de superhéroes locales de carne y hueso.

Después, sí, es el momento de la muestra en su máxima expresión: revistas de "El Eternauta", "Mikilo", "El Cazador", "Sónoman", "Hijitus", "Misterix" y "El Caballero Rojo"; páginas originales de Jorge Lucas ("Silver Surfer"), Ariel Olivetti ("Superman"), Alberto Breccia, Oswal, Quique Alcatena ("Batman", "Flash"), Silvestre Szilagyi ("El Fantasma"), Jorge Zaffino ("Punisher"), Marcelo Basile, Mariano Navarro, los hermanos Fiumara ("Spiderman"), Raul Barbero y Roberto Viacava, entre otros.



El ojo blindado

Por un lado, los superhéroes argentinos creados desde los años ’30 hasta la actualidad, y también la obra de otros artistas argentinos que cuentan con el reconocimiento internacional y trabajan para importantes editoriales norteamericanas, cuna de la escuela superheroica.
Un precioso folleto-librito de 8 lujosas páginas es repartido a los asistentes a la inauguración; que nos cuenta sobre la expo y tiene además una breve historia de la historieta de superhéroes en Argentina.

Esta reseña histórica, que puede ser un adelanto de un gran libro de Toni sobre el tema, divide en épocas la historia de los superhéroes nacionales: la Edad de Oro del 39 al 59, la Edad de Plata del 60 al 79 y la Moderna desde el 80. Si vamos de a 20 años, no estaría mal agregar una división más, la del nuevo siglo; por supuesto que las revisiones históricas deben dejar decantar los hechos y esperar un tiempo prudencial para evaluar mejor. No se acostumbra hacer historia con el presente.




Imagino que en esta última segmentación podrían estar incluidos mi revista-fanzine "Demasiados Encapotados" y los personajes de mis amigos: "El Capitán Supositorio", "La Legión del Kaos", "Coiman" y los "C-Men", así como ya se ha agregado -muy merecidamente- a superhéroes argentinos de los 90 como "Mikilo", "Animal Urbano", "Caballero Rojo", "El Ojo Blindado" o "Mitofauno".
Gustavo Secreti y Gustavo Lucero -amigos de la casa que se lucieron en "Demasiados Encapotados" con su 'Ramm'- también estuvieron presentes con su GRAN personaje en la muestra: "El Chispa", conocido superhéroe que fue un emblema de la Feria del Libro de Buenos Aires 2010, en el espacio dedicado al Comic. "El Chispa" apareció por primera vez en las páginas de un desaparecido periódico de distribución gratuita de Ramos Mejía; después en La Voz de Castelar y en otras publicaciones comunitarias adoptando el formato de tiras de tono humorístico que luego aparecerían en la mejor etapa de Croniquita, el suplemento infantil del diario Crónica. En 2009, Deux publicó una recopilación de sus mejores tiras.




Finalmente, paso a saludar a algunos protagonistas del evento: al gran Quique Alcatena, a Silvestre Szilagyi y a Tomás Coggiola. Sé que están pero no veo a Mariano Navarro, y al webmaster del Portalcomic y colorista Hernán Cabrera. Me amalgamo con los amigazos del Grupo Robín Wood, representado esta vez por el profesor Rubén Ribeiro y el playboy de fama internacional Ariel Avilez, que tienen una erudita charla sobre las tapas de Columba expuestas. "Mark" (el personaje de Robin Wood) podria ser un superhéroe al estilo "Punisher"; y "Nippur", el errante, no puede faltar en ninguna muestra de historietas. Tampoco el eterno Juan Salvo. Muy cerca de las antiguas maquinas de fabricar billetes, estaban los muñecos, figuritas, cartas, tapas de revistas, chapitas, dibujos originales y afiches de cine.




En un piso superior hay coquetas mesas con algo para beber: vino y Sprite. Por un instante pensamos que los Amigos de Robín Wood habían llegado solos al fondo de las botellas, pero las estruendosas risas de unas señoras nos demuestran que no.

Me tengo que ir antes de tiempo y, cual alter ego de superhéroe, salgo entre la multitud sin que nadie lo note. Y me pierdo en la noche.

Algunas fotos son de:

http://sombreritusdos.blogspot.com/2011/07/visitando-la-super-expo.html

jueves, 30 de junio de 2011

Crack Bang Boom 2 (Rosario), por Oenlao

Me despierto de un sueño que no me importa recordar, son las 5 am, y estoy dentro de la noche bonaerense.

Un rato después cruzamos la ciudad, mojada como en una película de Ridley Scott. El cielo de la ruta empieza a descifrarse recién llegando a Rosario.
El tiempo no sobra, la clase de guión en la ribera del Paraná está por empezar, mientras buscamos el este en la ciudad de la Bandera. Llego a tiempo y, gracias a que Gastón Flores me ha reservado un lugar, puedo entrar. Hay mucha gente pero lugar suficiente. Mato el tiempo de la espera reconociendo rostros, ya que Agrimbau se atrasa un poco. Allá al fondo, distingo la banda de Portal Cómic, infaltable en ese punto geográfico del mapa de la historieta.



El guionista de “El Asco” se refiere en primer lugar a Carlos Trillo y a su nobleza; nos cuenta sobre la gran cantidad de hijos profesionales del maestro: argentinos, españoles y de muchos países, que lo extrañan. Todos a los que el gran guionista había aconsejado y apoyado. Diego Agrimbau era uno de sus preferidos. A mí también me había dado varios consejos y palabras de aliento. Le había asegurado, en el anterior evento, que mi próxima publicación sí que iba a estar bien, que iba a hacer caso a sus correcciones. El Crack Bang Boom es un maravilloso concierto de historieta pero esta vez también nos hizo extrañar demasiado a Trillo.

La charla resulta tan buena como la anterior, esa a la que asistí en el marco de Viñetas Sueltas. Allá había hablado de historieta formal, pero acá sobre cómo buscar historias; el taller termina con un ejercicio de ideas cruzadas. Agrimbau es un muy buen conferencista, siempre diáfano y entretenido.


Vuelvo un par de horas después para presentarme en la apertura del galpón de los fanzines, donde estamos más cómodos que el año pasado. En el otro de esos reciclados galpones portuarios, el del CEC, están las editoriales profesionales, los autores firmando, las geniales esculturas y las muestras de originales. A las 18 hs., ese galpón explota de gente; nosotros en el otro, en el Galpón 11, de entrada gratuita, con las sobras, nos hacemos un banquete, sobre todo el domingo, un día de sol y gente tomando mate a orillas del río.

También allí disfrutamos del reencuentro con los amigos de la historieta; viendo por primera vez a amigazos virtuales y conociendo nueva gente.
Como la vez anterior, y como en la vida, el tiempo no alcanza para todo. Entonces tengo que elegir entre las muy interesantes actividades que hay. Prefiero por horario y afinidad las charlas-reportajes en el íntimo bar del CEC: la de Salvador Sanz y la del libro que adaptaba los cuentos de Quiroga.
Me quedo con las ganas de una charla con el dibujante de Fulú. Visito un rato a los imperturbables mosqueteros de Deux, Ariel Avilez y Daniel Vigide Agre; entre sus ofertas tienen como novedad, un ejemplar de la "Lulelelele,10 años" editada por esa firma, pero se trata sólo de una muestra: la imprenta no alcanzó a entregar suficientes tomos como para vender. Después de saludar al osado director de la revista Comic.ar, me cuenta que está muy contento (casi como Mikilo en el Museo de Ciencias Naturales) con el evento y que no comprende por qué no hay uno así en Buenos Aires. Supongo que porque Risso, aunque es cordobés, eligió ser rosarino.


Recolecto un buen stock de historietas para leer, más de las de mi galpón de fanzines que de las de los más profesionales, que eran más caras. Un "Simón" de Deux, un Brian Janches y un “El Otro Moreira” de Alejandro Farías en Llanto de Mudo; una “Balizas” (el más caro que compro, pero lo vale); una "Murcielaga" firmada por uno de sus creadores, Nico Di Matia; la histórica “Aquí mismo”, un librito del evento con las historietas de los ganadores del concurso.

En el stand de la "Comiqueando", entre muchas muy meritorias publicaciones, brilla con una luz extraterrenal la nueva publicación de Alejandro Aguado, sobre todo sobre la palabra Oenlao que está en un rinconcito de su tapa.


Entre los fanzines coseché cuatro números de los chicos de "LA comics", dos "Papalu" y tres "Rissoto", ambas herederas de "Satiricón" y "Hortensia". Además, las de Lubrio, uno de los ganadores del concurso de historieta, y los del A.H.I. Rosario; uno del arácnido amigo Francisco Sótano. Y también la de los cordobeses "Culiaos" (así se llama el fanzine: "Culiaos")

Valorizando nuestro humilde y confortable Galpón 11, también hay algunas editoriales de peso como Loco Rabia, timoneada por Marcos Vergara, y Ex Abrupto de Thomas Dassance.


Sólo me quedo con ganas de algunos "Hoteles de las ideas" (fanzine hecho por alumnos de Agrimbau) ya que cuando me decido a hacer las compras, el domingo a la tarde, ya se han ido, con sus hoteles y sus ideas. Igual ya había charlado con ellos y pude saludar a la varias veces premiada Érica Villar.
El jefe y coordinador de nuestro galpón es el excelente dibujante Carlos Barocelli, que cumple con su labor sobradamente. A la tardecita del domingo vienen al stand de al lado Olivetti y Risso a ver carpetas, lo que hace que muchos miren nuestras revistas. Y algunos, hasta las compran. Mientras nos recreamos con el espectáculo, entre los muchos visitantes de ese stand vecino aparecen unos de habla inglesa. ¿No serán?…Sí, son… Quitely and Cebulski... Pero lo confirmo recién el lunes, en casa, cuando veo las fotos. Lástima porque tenía unas carpetas de dibujantes amigos que nunca pude mostrarles.
Lo único que me entero acerca de los seleccionados en la revisión de carpetas por parte del caza talentos de Marvel, es que uno es Lautaro Capristo: sucede que este año hay más charla con el público que entre los expositores. O tal vez porque los más informados, los de Ediciones Noviembre, han ascendido de galpón.

El maestro Oswal

También hay momentos en que nuestro galpón se lleno de soldados y Jedis de guerras de estelares, algún caballero templario, una Gatúbela, y hasta una Wonder Woman. En una de mis visitas fugaces al CEC, puedo ver al legendario Enrique Breccia junto al Sueñero.


Algunos barcos gigantes y sombras de nubes de formas caprichosas cortan el rio: son el paisaje natural y la poesía del evento. Luciano Sarracino y sus dibujantes (algunos creen que los dibujantes son de los guionistas) nos convencen de que hicieron un gran trabajo
con la adaptación de los cuentos de Horacio Quiroga; así también lo demuestran los dibujos que se ven en la pantalla; el libro resulta imposible de conseguir... ¡y yo que quería uno con la firma de Tumburus! En la charla, alguno de los dibujantes -tal vez el más encumbrado- acusa al guionista, bromeando, de vago por ahorrarse trabajo adaptando una obra ajena (algo que no están fácil de hacer bien). Sarracino acepta riendo la broma pero de ahí surge algo como que una adaptación puede darle o le dio o intentó darle una nueva voz a una obra que había envejecido. Acerca de eso ya había escuchado o leído: el envejecimiento de algunas obras… ¿Es posible que el Quijote o las obras de Sarmiento o Quevedo se devalúen?


Salvador Sanz nos contó su forma de trabajo; y sus miedos… ¡Entonces qué queda para los demás mortales! Y sobre la aparición en Estados Unidos de su gran historieta: "LEGION". ¿Se viene la peli hollywoodense de la invasión infernal del gran Salvador con costo multimillonario?


El refuerzo del domingo soleado hace que mucha más gente nos visite. Esta vez no puedo presenciar las charlas de los valiosísimos invitados que dan un brillo extra al evento; pero los muchísimos fans no se las pierden: Frank Quitely (Batman and Robin, Superman, New X-Men), C.B. Cebulski (cazatalentos de Marvel), Rafael Albuquerque (American Vampire, Blue Beetle), Rafael Grampá (Hellblazer), Eddy Barrows (Teen Titans, Action Comics), Renato Guedes (Action Comics, Wolverine); y nuestros Oswal(Sonoman), Enrique Breccia (El sueñero, Swamp Thing, Alvar Mayor), Max Cachimba (Fierro, Humor idiota), Diego Parés (El Sr. y la Sra. Rispo), Gabriel Ippóliti (Planeta extra, El gran lienzo), Salvador Sanz (Nocturno, Legión), Rodolfo Migliari (Green Lantern), Sebastián Fiumara (Loki, Ender’s Shadow),Max Fiumara (Spider-man)...


Alguien me dice que el evento tiene un gran apoyo del gobierno socialista rosarino; deberíamos nacionalizarnos rosarinos (o mudarnos) y venir a votar acá.

Todo demasiado lindo, sólo que extrañamos a Trillo.



Oenlao y familia, en stand propio

martes, 12 de abril de 2011

Los que hacemos fanzines no estamos DIBUJADOS. (MARZO 2011) Por Oenlao

A unas cuadras de la calle Corrientes, apenas alejada del Cuchitril Surrealista -otro antro historietistico que habíamos visitado en noviembre- en una casa antigua similar, sobre una calle angosta y oscura obstaculizada por bolsas de basura donde las grúas municipales acechaban a incautos automovilistas, en un hostal con ínfulas culturales (bienvenidos sean esos hostales), estaba “Dibujados”, un encuentro de historietistas, ilustradores y guionistas. Más de 70 dibujantes de todo el país, sumados a colegas de España, México, Perú y Chile.



El típico edifico, casi un antiguo conventillo, tenía un hall central, patio, puertas y ventanas altas, y escalera con peldaños de mármol. En el centro, en una larga mesa, pululaban los fanzines junto a las publicaciones más comerciales del catálogo de Districomix, con monseñor Accorsi al timón. Y después las muy buenas revistas de la escudería patagónica, La Duendes.
Los muy cordiales organizadores del encuentro eran El Bruno, Lubrio y Gory, toda gente que hace o hizo fanzines de historietas. El primero de ellos ya en el año 1997 publicó su primer fanzine, años después llegó su primer libro: Humor Etíliko (Domus Editora); y en la actualidad produce ilustraciones y comics para la revista Billiken. Lubrio es Luis Roldán, cuya opera prima es "4m2", obra que el mismísimo diario Clarín calificó como "La cresta de la nueva ola del comic". También participa en la prestigiosa revista "Papalú". Y del tercero, Gory, podemos decir que es parte fundamental del fanzine de humor “Risotto”.




Ellos habían dicho: "deseamos que el encuentro sea principalmente un espacio para apreciar lo mejor que sabemos hacer y pasar un momento agradable entre colegas". No hay dudas de que lo lograron.
Al principio éramos pocos pero el lugar se fue poblando hasta que en un momento quedó chico. Ahí estaban
Gala Comic, Fer Gris, Massaroli (con quien charlamos largo rato de unitarios y federales), Keki (representando La Duendes), Gustavo Sala, Los Lulelelele (Gastón, Polaco, Santos), Salvador Sanz, José Luis Gaitán, y muchos más.



Sobre la carpeta del minucioso dibujante y amigo Guillermo Ortiz charlamos un rato con Eduardo Maicas; y salió la pregunta maldita: "¿Cómo podemos trabajar de esto?" El autor de un genial Barrio Gris amablemente contestó, sin tener culpa del mercado pequeño y los muchos pretendientes; dijo entre algunas ingeniosas salidas, que hay que insistir y que él también quisiera trabajar más de esto.
Fueron dos días. El domingo sólo pude estar un ratito.
Algunos de los fanzines eran: Yo Nen (Peleas Callejeras), Max King 15, las de Lubrio siempre junto a la Papalù, todos los volúmenes del Capitán Supositorio, Reverso, Ultramundo (cómic experimental) y, por supuesto, Demasiados Encapotados y Kahr. No vi el Rissoto.



En una de las habitaciones, con un púlpito muy adecuado para la ocasión, hubo amenas charlas: Brian Janchez y Jorge Palomera presentaron la revista Pelotazo; Claudio Díaz, su libro de literatura fantástica “Relatos de Terra Incógnita”; Claudio Kappel y Javier Rovella explicaron "Cómo vivir del dibujo y no morir en el intento"; y la del impoluto Diego Pares. Estaban también en ese vitamínico menú Ayar B., David Pugliese y Néstor Barrón.
Mientras tanto los verdaderos huéspedes (¿turistas?) del lugar pasaban hacia el baño y a la cocina.



Dos de los muy buenos dibujantes que pude saludar por primera vez personalmente después de admirarlos por internet fueron Mauro Vargas y Germán Cufre... y me quedé con ganas de darles la mano a los más famosos Pares y Scuzzo, con los que no me choqué lo suficiente entre la muchedumbre.
Exponían profesionales que viven de este duro y maravilloso oficio, los que trabajan de otra cosa pero que les encanta hacer historietas y algunos mixtos. También alumnos y profesores. Todos juntos. Tal vez esa era la diferencia de este evento con otros que vimos en los últimos tiempos, de profesionales, de grandes figuras o de promisorias figuras todos ya impuestos en el mercado.
Recordé en algún momento eventos más importantes que tratan de dar un lugar a los fanzines, lugar que finalmente termina siendo generalmente marginal. Algo que hace que nos preguntemos si vale la pena, si a alguien le importa, si es algo obsoleto o si antes tenía más sentido hacer un fanzine. Sólo esa vieja costumbre de victimizarse.




La música en vivo fue el orgullo de mamá.
Algo que no pude comprobar es si pasó por ahí alguno de esos misteriosos personajes, esos ya casi mitológicos seres que nadie sabe si realmente todavía existen, los LECTORES PUROS de historieta.
Fue organizado con distintos objetivos que Viñetas Sueltas, con una repercusión e importancia menor. Fue distinto al Anímate.
Por eso agradezco a quienes organizaron este evento donde la gente que no vive de esto pero que hace y le encanta hacer historieta se expresó, dio señales de vida. Y a algunos colegas más importantes que fueron parte de él, generosamente.

jueves, 27 de enero de 2011

Massaroli y Juan Moreira en Tigre - muestra Osde (Nos tocó hacer reir)

3 tigres (Massaroli, Moreira y la localidad del norte bonaerense) y la reconquista
Por Oenlao (Carlos Sherpa)



Los hechos principales de esta historia, la presentación del libro y la reconquista, están separados por 2 siglos. El más cercano a nosotros sucedió el 27 de noviembre de 2010.

El museo de la reconquista esta frente al lugar donde el 4 de agosto de 1806 desembarcó Santiago de Liniers para reconquistar la ciudad de Buenos Aires, en manos de las tropas británicas. Hay varias salas, dedicadas a la Reconquista, a la historia de Tigre y al Tigre Hotel. En él se pueden ver armas, documentos, retratos, réplicas de uniformes, cartas, objetos testimoniales, fotografías y cuadros que nos cuentan del pasado de este lugar.




Ahí llegamos desde distintas direcciones para la presentación. Este Juan Moreira, versión historieta (con algo de Pratt), tiene tantas presentaciones como vidas parecía tener ese gaucho matrero o desacatado, tan difícil de matar por sus enemigos. Las anteriores presentaciones fueron en Lobos (pago de Juan Moreira, donde su autor, Massaroli, fue recibido con una alfombra roja) y en la mismísima Biblioteca Nacional. Ahora estábamos en la coqueta ciudad de Tigre. Allí estaba José y parte de la tribu Massaroli.

Ramón Ángel Gil, (historietista y animador sanjuanino. Alumno de Alberto Breccia. Hizo su primer trabajo como historietista junto a Cacho Mandrafina en la revista Patoruzito. Y después en las editoriales Columba y Récord. Colaboró con proyectos de Telefé (Mi familia es un dibujo) y Disney (Timon & Pumba y Winnie the Pooh) parte de la tribu, había traído unas ilustraciones propias que enriquecían la mesa donde estaba la revista gaucha de la editorial de los duendes patagónicos.



Caliva, Gil y Massaroli

De los personajes famosos del ambiente de la historieta, se sumaban Rubén Meriggi, Alberto Caliva y Jorge Morhain. De esta historieta ya han opinado algunos de los más importantes periodistas de historieta, como Andrés Valenzuela , Germán Cáceres y Andrés Accorsi.

Una pequeña escaramuza inicial fue protagonizada por uno de los concurrentes, amante de la historieta, que no podía disimular su epidermis política. Era un antik irascible. Nuestros amables anfitriones eran indudablemente oficialistas. Tragamos saliva en una charla en ronda, en el patio colonial, mientras pensábamos que decir para impedir los choques verbales, aburridos y que arruinaban la reunión. Todavía no había empezado la presentación en ese hermoso sitio y por un momento pensamos que podrían volverse a empuñar los viejos sables de las vitrinas. La calma volvió e ingresamos a la vistosa sala de conferencias.

Presentó el anfitrión, Director Coordinador del Patrimonio Cultural de Tigre y secundó Morhain para que Massaroli primero nos cuente la historia de la historieta de Moreira y después nos lleve de las narices con su ingeniosa teoría sobre la similitud del Eternauta con Moreira. Hasta los protagonistas tienen el mismo nombre de pila, agregó Ariel Aviléz. Podíamos habernos quedado charlando del tema un largo rato pero el museo tenía más actividades ese día. Enseguida tocaba un grupo musical, José propuso que nos quedáramos a dormir ante tantas invitaciones.



Reunión tras presentación: Morhain, Massaroli, Oenlao, Aviles, Gil y Caliva.

Los que recorrieron mas km. (Distancia que se agiganta por el hecho de cruzar la ciudad) para llegar fueron los representantes de la zona sur bonaerense, no eran de lo más selecto pero se quedaron incluso para la picadita con que los tigreros agasajaron al dibujante de patos, gauchos y malevos.

En la charla de esa pequeña degustación también hubo un momento tenso. Por un momento se dividieron, como si fuera casual, de un lado de la mesa los guionistas (y/o escribas) y del otro los dibujantes. Finalmente fue otra batalla ganada por la diplomacia.




En ese sitio que se conmemora la valentía de Liniers (el que encabezó la reconquista (y por qué no la del historietista de pingüinos filósofos)) y la de las tropas criollas, también recordamos la de Moreira (y a Gilgamesh, yo pensé en la relación de ese rey como precursor de Moreira y del Eternauta) pero también hablamos de otros valientes: Dago y Martin Toro.

A Dago lo estaba dibujando Alberto Caliva. Jorge Morhain fue y volverá a ser el guionista del sargento Toro.

Finalmente nos fuimos cada cual a su lugar de pertenencia, como hicieron una vez terminada la batalla, ese rejunte de gente que echaron a patadas a los ingleses.


Muestra en Osde (Nos tocó hacer reir)



La muestra de la historieta aragentina que se presenta en Osde, en la ciudad de Buenos Aires, es la misma que se presentó en la Feria del Libro de Frankfurt, Alemania. Allí La Duendes - Historieta Patagónica estuvo participando.




Una chica Divito






Judith Gociol (organizadora), junto a un original de nuestro colega Chelo Candia.




Un original de El Eternauta