martes, 1 de diciembre de 2009

Para nostálgicos de la aventura y segunda parte entrevista a Héctor Reinna

Para nostálgicos

En el blog de Walter Alarcón, se pueden ver fotos y videos del segundo encuentro que mantuvieron los integrantes del staff de autores y empleados de la extinta editorial Columba; la que formó generaciones de lectores con revistas como Fantasía, El Tony, Nippur Magnum, Intérvalo, D`Artagnan, etc.
Para los que crecimos leyendo esas revistas, y otras, resulta sumamente grato y hasta develador ver en las fotos las caras de los autores que tanto nos entretuvieron durante años. Alarcón también nos muestra a personajes de historieta y las fotos de las personas que los inspiraron. No se pierdan el video donde el guionista Robin Wood le hace un chiste al que fue el jefe de la editorial y a la vez personaje en la historieta "Mi Novia y Yo".
La pregunta infaltable: de tanto reunirse, se le habrá ocurrido volver a la vida la editorial o alguna de las revistas?????
Gracias Toto por avisar sobre este buen blog.




Entrevista: Héctor Reinna (segunda parte)
Un protagonista de la edad de oro de la historieta argentina

Hector Reinna nació hace 75 años en la ciudad de Rosario, donde regresó con los años y reside en la actualidad. Su historia tiene en común con gran parte de los dibujantes nacidos en el interior, que tuvo que mudarse a Buenos Aires para dar el gran paso. La fortuna le sonrió, y a fuerza de trabajo y talento, en los años 50 formó parte de la mítica revista de historietas “Patoruzito” y para la editorial de Torino, dibujó el mítico personaje “Don Nicola”. Hoy no son muchos los que saben, fuera del ambiente de la historieta, que la vieja “Patoruzito” fue la primera revista en los años 40 y 50 en publicar casi íntegramente material producido en el país. Revista que combinaba historietas de varios autores, de las “serias” y humorísticas, que produjo series que hoy son clásicos de la historieta nacional (Vito Nervio o Langostino, por ejemplo) y que vendía varios cientos de miles de ejemplares por mes.
Reinna fue uno de los protagonistas en que la historieta nacional brillaba por su popularidad.
En la siguiente entrevista realizada en la ciudad de Rosario, durante el festival “Dibujantes, narra sobre sus comienzo en los años 40, sobre su ingreso al mundo de la historieta en las grandes editoriales de Buenos Aires, cómo era ese mundo por dentro con sus protagonistas y numerosas y muy ricas anécdotas del ambiente.
A continuación la segunda parte.



Héctor Reinna y Osvaldo Laino.

Sobre algunos dibujantes de la época de oro de la historieta Argentina
Había un tal Ravelli, que yo nunca voy a dibujar el 20 por ciento como él. El tipo hacía las chicas de Divito. Era el jefe de arte de la revista Rico Tipo. Hacía unas tapas en colores y otras cosas, el blanco era el del papel, el brillo increíble.
Un tipo que estaba harto de dibujar era Ianiro. Lo encontraba en un subte de Diagonal Norte (Bs As) y decía: "Estoy podrido de dibujar, entro a las nueve de la mañana y salgo a las cinco de la tarde. No doy más”. Era gente que no tenía un mango, lo único que tomaba era el subte.
- Reinna también cuenta que la relación entre Dante Quinterno y el dibujante Rapela (excepcional dibujante de historietas de gauchesco) no era del todo grata, por las ideas políticas de Quinterno hacia el dibujante, que era de ideas de izquierda.-
Calé (autor de la memorable “Buenos Aires en Camiseta”), aunque te parezca mentira lo que te voy a decir, viste cuando uno tiene el atrevimiento cuando tiene veintipico de años y te mandás, yo le decía: “Vos tenés mucho éxito, pero es un éxito inexplicable. Cuando vos mirás la historieta, la historieta es para Rosario” (Calé era rosarino) Todas esas cosas de barrio, no eran de Buenos Aires. Los bailes, la nena del colegio.
Un día lo visité donde vivía, en una pensión. Vivía en un desorden total, no sabías dónde terminaba la mesa de dibujo y empezaba la cama. Viste los dibujos de él (en referencia a que eran muy prolijos), todo lo distinto. Se hizo una película, tipo diapositiva, de Buenos Aires en Camiseta.
Cuando Pepe Iglesias (famoso por el personaje El Zorro), vino al país e hizo una película. Cuando la van a estrenar, hacen los afiches y todo. Pepe Iglesias los ve y dicen que no lo estrenen y exigió que le cambien en nombre a la película por Avivato. Ese era un personaje de Lino Palacios. La película fue un éxito espectacular.


Dibujo de Don Nicola realizado por Reinna para la entrevista.

Dibujando el personaje Don Nicola
Por Medio de Joao (Motinni), pude conseguir trabajo en otras revistas, como Tía Vicenta. Pero en el 74 o 75, tuve una oportunidad y me fui a trabajar a Tres Arroyos. Ahí conocí a una chica, una francesa, y a los 45 días me casé. Mottini me de decía que estaba loco, que no quería que se me fuera sin nada y que iba a hablar con un amigo para que me fuera con trabajo.: “Te vas a ir de acá, sos ayudante mío. Bueno hablá con Torino (autor y editor de El conventillo de Don Incola)” Torino es ese momento ganaba mucha plata porque tenía ya una editorial. Me hizo una prueba y me aceptó. Yo los dibujos se los daba todos a lápiz, porque él tenía gente que se los pasaba a tinta. Me mandaba los argumentos a Tres Arroyos y yo se los dibujaba. Se lo dibujé durante dos años.
En realidad Torino tenía otra locura, porque su pasión era el violín, y tocaba en una orquesta de morondanga, de barrio.

Dibujo de Héctor Reinna

“Intercedan fusilamiento”
En ese tiempo, en el diario de Tres Arroyos, que se llama La Voz del Pueblo, atrás aparecía una sola historieta, que se llamaba “Lindor Covas”. Era algo que la gente compraba más el diario por la historieta que por el diario. Los dibujos, los cartones, los mandaban de Buenos Aires, cada tres o cuatro días. Pero un día, en la historieta lo atrapan a Lindor Covas y lo llevan al paredón para fusilarlo. En la historieta, el pelotón se forma y dicen “apunten”. Cuando dicen “apunten”, hay una huelga de colectivos, entonces las tiras no llegaban.
Eran terribles las llamadas de los lectores. Entonces recibimos un telegrama donde decía: “Urgente. Intercedan fusilamiento”, porque no había aparecido más la historieta. Ese telegrama lo habían mandado de un pueblito muy chiquitito que se llama Hueso Clavado.
Al cabo de unos años Oesterheld hace una historieta de cow boys que transcurría en un pueblo que se llamaba Hueso Clavado.
Walter Ciocca, el dibujante de Lindor Covas, era un muy buen arquitecto.

Dibujo de Joao Mottini, del que Reinna fue ayudante.

Éxito de radioteatro e historieta
Un amigo, Paleo, en los años 50, siendo director de una radio acá en Rosario, crea un personaje radial que se llamaba Rayo Bill. Era una copia del Llanero Solitario. Eso se pasaba todos los días a las 17, durante veinte minutos. Es decir, cuando los chicos venían del colegio. Los chicos venían como locos a escuchar las aventuras de Rayo Bill. Entonces nos unimos, yo no tenía un mango, y decidimos sacar una revista aca en Rosario, con el personaje. Era chiquitita, como Rayo Rojo (revista de gran éxito en los 40), que se llamaba Las Aventuras de Rayo Bill. El hacía la novelita, yo las tapas y la ilustraba. Esa ventura, radial, es la que más duró en la historia de la radiofonía argentina, cuatro años y medio, durante todos los días, menos los domingos. La revistita era como una novelita, un episodio. Por lo menos cuarenta números sacamos.
En ese tiempo, todos los pueblitos de aca alrededor, era todo por tren, las carreteras eran de tierra. Un día le digo a mi amigo que vayamos a los pueblos, que presentemos la aventura en un teatro o un cine y aprovechamos a llevar la revista. Tomábamos el tren, a eso de las tres y media de la tarde, y en el pueblo alquilábamos dos caballos. Eran dos matungos, no te creas que íbamos a alquilar un caballo blanco. Nos disfrazábamos y a la salida del colegio nos presentábamos. Llevábamos unas alforjas con las revistas, y la gente se volvía loca. En los cines había que agregar sillas.
Sabés lo que era en esos tiempos, que vos tengas siete u ocho años y lo veas a Rayo Bill caminando por la calle.

Sobre dibujar historietas y la historieta
Tengo un concepto de la historieta. Estuve mirando la exposición (en el festival “Dibujantes”, en Rosario), creo que hay dibujantes maravillosos, pero creo que hay pocos dibujantes de historietas. Hay grandes ilustradores, pero historieta es otra cosa.
El dibujante de historieta, primero, tiene que sacrificar el arte en aras de hacer unos dibujos que se entiendan muy rápido. La mayoría de los que leen historietas la leen porque tienen que pasar un tiempo, porque le gusta, no son gente que se gente que se sienta en un bar a leer. Creo que hay que sacrificar el arte en aras de la lectura, en el contenido y lo visual. Yo no comparto la idea de los historietistas de ahora, que hacen argumentos que son todos norteamericanos. Todo eso no pertenece a nosotros. Veo pocos argumentos nuestros. Creo, estoy convencido, que la historieta avanzaría muchísimo más si la historieta tuviera un tipo de argumento que nosotros lo entendiéramos más. Si se cambiara la forma de pensar, la historieta avanzaría.
Siempre me consideré un dibujante de historietas, las ínfulas de ser un ilustrador de libros y eso, no.
Un dibujante de historietas, sobre todo es un soñador, donde posiblemente, cuando crea personajes se crea un poco a sí mismo. Nosotros tenemos muchos personajes adentro. Una de las cosas más espectaculares es que al personaje lo consideramos más que un dibujo, lo consideramos como a un hijo. Creo que ser dibujante de historietas es algo maravilloso, el transportar al lector a fantasías, a hacerlo disfrutar.


Historieta con dibujos de Joao Mottini, en la que Reinna participaba como ayudante. Revista Patoruzito, década del 40.

Balance
De ahí para adelante a mí me fue muy bien con el dibujo. Dibujé para México, vendí Batute y Batata para México, salía en una publicación que se llamaba Domingos Alegres. Me habían ofrecido para ir a dibujar Tom y Jerry a México, pero como nació mi hijo no fui.
Pasado el tiempo me fui a estudiar arte a Italia, a Florencia. Hice un curso que era solamente para extranjeros de habla hispana. Gané plata con el dibujo, pude compararme un chalet, auto, todas esas cosas. Fue pasando el tiempo, llega la Dictadura y cuando termina ya me había ido a vivir a la ciudad de La Plata. Entonces me ofrecen ser profesor en la Facultad de Cine, para enseñar algo que ya dominaba en ese tiempo, que era la animación. Estuve dos años y tengo el orgullo de decir que fui premiado como el mejor profesor de la Universidad de La Plata.
Por lo menos ahora hacía treinta años que no dibujaba.
Ahora tengo una ventaja que no la tenía hace 40 o 50 años, que afortunadamente no necesito el dinero y eso me permite la libertad de dibujar lo que quiero. No tengo la obligación de amoldarme para poder vivir. Dibujo las horas que quiero, disfrutarlo. No tener la necesidad de amoldarse, si les gusta o no les gusta.

4 comentarios:

M.C. dijo...

Muy buena nota, la verdad este blog es de los mejores que encontré sobre Historieta. Felicitaciones!

laduendes dijo...

Muchas gracias y esperamos que los contenidos a venir te sigan gustando.

Walter dijo...

Gracias por la mención al encuentro de Columba. Felicitaciones por su blog.
Walter Alarcón

Mónica dijo...

subimos la nota en http://utophia-noticias.blogspot.com/2011/09/2-parte-de-la-entrevista-hector-reinna.html
con cita de fuente