viernes, 6 de diciembre de 2013

Segunda entrevista a HUGO PRATT (primera parte) Por Germán Cáceres

LA LITERATURA DE FERROCARRIL
(entrevista de 1994)


Nació el 15 de junio de 1927 en una playa vecina a Rímini y cercana a Venecia, donde pasó su infancia y juventud. En 1945 funda el “Grupo de Venecia”, con Faustinelli, Ongaro, Pavoni, Bellavitis y Battaglia, que da nacimiento a L´Asso di Picche, dibujada por Pratt y Oscar Bionda. Se traslada a la Argentina en 1950 con otros historietistas italianos (Faustinelli, Pavoni, Letteri, Ongaro) contratado por Editorial Abril. Es en las revistas Misterix, Frontera y Hora Cero, y en dupla con el guionista Héctor G. Oesterheld, donde comienza a madurar su estética en historietas como El Sargento Kirk (1953), Ernie Pike (1957), Ticonderoga (1957) y Lobo Conrad (1958). Más tarde es el responsable de texto y dibujo de Ann y Dan (1959), Capitán Cormorant (1962) y Wheeling (1962).

Pratt, en Buenos Aires (foto inédita)

Luego se traslada a Brasil y trabaja para el editor Lipszyc, y después a Londres, donde colabora en el Daily Mirror, el Sunday Pictorial y Fleetway Publications. Regresa a Buenos Aires para dirigir Misterix, y retorna a Italia en 1965.
En 1967 el editor Florenzo Ivaldi lanza la revista Sgt. Kirk, en cuyo primer número aparece Una balata del mare salato, en la que debuta Corto Maltés, que se independiza en 1970 en el semanario francés Pif.
Corto Maltés aporta un personaje deslumbrante y una de las mejores historietas del mundo. Hugo Pratt –con su estilo original y su destreza para las manchas de tinta- ocupa un indiscutible lugar de privilegio en la historia del género.
Sus últimos trabajos son los guiones de El gaucho (de cuya preparación se habla en esta entrevista) y Verano indio -ambas con dibujos de Milo Manara- y Mu, otra nueva aventura de Corto Maltés.

(Falleció el 20/8/1995).



Germán Cáceres: ¿Qué lo trae de nuevo a la Argentina y por tan pocos días?
Hugo Pratt: El cariño hacia este país sigue vivo en mí. Como ya se sabe trabajé mucho tiempo en la Argentina, donde tengo amigos y nietos, así que cualquier ocasión para venir la aprovecho con alegría. Hay una historia de Corto Maltés que describe Buenos Aires en la década del veinte: Y todo a media luz.
G.C.: ¿Está preparando otra aventura argentina del Corto Maltés?
H.P.: Quiero hacer una saga ambientada en la Argentina, pero con un nuevo personajes que esté bien ubicado históricamente.

Fragmento de página de Capitán Cormorant

G.C.: ¿Pero qué clase de saga?
H.P.: En mi memoria están los grandes personajes de los diarios cotidianos. Y me acuerdo de Walter Ciocca, el dibujante de Lindor Covas y Hormiga Negra, historietas muy populares.
G.C.: ¿Pero se propone vender esta historieta en la Argentina?
H.P.: No, pienso venderla en Europa, ahora que el furor del western ha concluido. Opino que las aventuras de gauchos van a estar de moda allí en los próximos años. Creo que yo las voy a imponer con mi nuevo héroe. La historia ocurrirá a fines de 1700, antes de las invasiones inglesas, y los personajes locales se vincularán con europeos por medio de parentescos.
G.C.: De manera que la idea general está bastante adelantada.

Página de La Caravana de los Boers

H.P.: Es natural: conozco el Martín Fierro, el Santos Vega, Facundo. Hasta Mujica Lainez escribió cuentos ambientados en la época de la colonia. No es que yo invente algo nuevo: existe toda una literatura con esta temática. Lo importante es ver cómo la desarrollo. Si logro repetir la fórmula de Corto Maltés, es decir un toque de historia, otro de imaginación y una sólida anécdota, tendría que salir un soberbio personaje. Este país es fascinante, pose un montón de cosas para dar.
G.C.: O sea es maravilloso a pesar de sus defectos.
H.P.: Defectos tenemos todos. Justamente esto de ir en su búsqueda es muy cansador. Concluyeron los tiempos contestatarios. Hoy los hijos de los contestatarios reclaman otra vez la familia y la estabilidad, aunque desde una óptica más profunda y compleja. Toda revolución es importante por los cambios que promueve, pero después se necesita un mínimo rigor para encauzarla.
G.C.: Una sorpresa fue verlo como intérprete en la película Mala sangre, de Leos Carax. ¿A qué obedece esta incursión en el cine?
H.P: Mentiría si dijera que fue por la necesidad de hacer algo diferente. Como me ofrecieron buen dinero y soy mercenario, acepté. Además, no es la primera vez que participo en una película como actor.

El Corto Maltés

G.C.: ¿Por qué les interesa a los productores que usted actúe?
H.P.: En el fondo anhelan llevar Corto Maltés al cine y creen que me ablandan dándome estos papeles. Pero sólo cederé mis personajes si hay una producción seria.
G.C.: ¿Hace mucho que le están proponiendo filmar Corto Maltés?
H.P.: Hace unos veinte años que se está hablando y sin embargo no lo he permitido porque no cuento con garantías sobre la calidad del director y del resto del equipo. Corto Maltés es un nombre y lo respalda el haber vendido unos cinco millones de libros. Admiro a Héctor Babenco, cuyas películas me han gustado.  

Página de Ticonderoga

G.C.: Pixote, El beso de la mujer araña, Lucio Flavio y El pasajero de la agonía son muy valiosas.

H.P: Quién es capaz de realizar un filme excepcional como El amor es un eterno vagabundo, con Jack Nicholson y Meryl Streep, merece el mayor de los respetos. Babenco es muy argentino y lleva Buenos Aires adentro. Es sus películas se reflejan complicados problemas psicológicos. Debe conocer a fondo las obras de Borges, Sábato y Arlt.. Si me brinda seguridades y los abogados se ponen de acuerdo, es factible que concretemos algo juntos.

La próxima semana la segunda parte


Viñetas de El Sargento Kirk


Para ver la entrevista previa a Hugo Pratt