miércoles, 29 de mayo de 2013

Entrevista: Hernán Martignone (segunda parte)


Hernán Martignone, pese a contar con varios años de trayectoria como protagonista en el ambiente de la historieta, es una de las “nuevas voces” del periodismo especializado en la historieta. También es guionista de historietas y coautor de “Historietas a diario”, libro de enfoque muy original, que aborda y analiza desde diferentes perspectivas a varios de los personajes y autores del humor gráfico nacional contemporáneo. Junto a varios colegas, lleva a delante el sitio “Sobre historieta”.
Esta es la segunda parte de la entrevista. 


Hernán Martignone


También sos guionista de historieta y trabajaste con varios autores. ¿Con qué autores trabajaste y dónde publicaste historietas?
Ahora estoy haciendo dos historietas con el dibujante Isidoro Reta, que es un gran ilustrador e historietista. Una está ambientada en el siglo XIX y cuenta, desordenadamente y en historias de longitud variable, episodios de la vida de Josefina del Campo, “la primera historietista” de la Argentina (y del mundo). La primera página está publicada en la revista Clítoris #4. Y también estamos haciendo una adaptación de una obra breve de Roberto Arlt que, si todo sale bien, se edita en papel este año.
En 2011 hice una historieta autobiográfica llamada “Tus ocho vidas en mis once dedos” con la dibujante Cecilia “Gato” Fernández, a la que conocí en uno de los cursos de guión que hice con Carlos Trillo. En un momento, por problemas de laburo, ella no pudo seguir dibujando, y entonces armé una historia más bien ficcional en la que colaboraron muchos dibujantes (la mayoría haciendo una página): Diego Rey, Nahuel Sagárnaga, Juan Sáenz Valiente, Wylliam Copini (Brasil), Ian Debiase, Nacha Vollenweider, El Bruno (Mauro Serafini), Isidoro Reta, Majox, Diego Greco, Berliac, Manuel Depetris, Loris Z. y en la última página todo el grupo del Hotel de las Ideas, que además publicaron un par de páginas en un número especial de su “fanzine hecho por guionistas”. Esa historieta se puede leer en mi blog.
También colaboré con algunos guiones para tu tira Jeremías (que se publica en Historieta patagónica y Comiqueando online) y tengo dos historietas en proceso de elaboración con el dibujante Nahuel Sagárnaga (el dibujante de Marihuanix el holandés, al que también conocí en el taller de Trillo): una de corte más bien humorístico, y la otra biográfica.
Y desde el año 2012 estoy trabajando con Diego Rey. Además de ser un ilustrador y caricaturista de los mejores, Diego escribe y dibuja sus propias historietas, tiene un estilo muy personal (y más de un estilo, de hecho) y está por publicar un par de obras largas realmente excelentes como autor integral. Con mucha generosidad, se ofreció a dibujar un guión que yo venía pensando desde 2011 y que se llama “La vida nuestra de Gustavo Sala”. En la ficción de esa historieta, el humorista gráfico marplatense Gustavo Sala nos pide a Diego y a mí que le hagamos su autobiografía en historieta. La publicamos los lunes en mi blog, y ya pasamos la mitad (son 52 páginas). La idea es terminarla este año.



¿Qué temas te gusta abordar cuando oficiás de guionista?
 Me gusta mucho la cuestión de la metaficción, de la ficción que habla de la ficción, tanto de la que se construye en ese mismo relato como de la ficción (o del arte) en general. Por eso siempre me encantó, por ejemplo, tu tira “Jeremías”, el personaje al que le gustan las historietas (por eso y sobre todo porque está muy bien hecha). Creo que me gusta la “historieta sobre historieta” porque me interesa la reflexión sobre el lenguaje de la historieta, pero me parece tiene que estar logrado y que tiene que buscar trascender en algún sentido el propio lenguaje del que está hablando (y eso en la literatura y en el cine también). Por eso, fuera de la historieta, me gustan Borges y las películas que escribe Charlie Kaufman, con esa cosa de volver la mirada sobre lo que se está produciendo. Y eso es algo que se puede hacer de muchas maneras y a través de distintos géneros, que también es algo que me interesa mucho, sobre todo cuando se mezclan. Y ahí tenés dos grandes ejemplos en historieta que son Fantaciencia (Mantella y Rizzo) y Autobiógrafo (Reggiani y Fran López), que desde la ciencia ficción y desde la autobiografía reflexionan sobre el hecho artístico cada una a su manera. La metaficción, un poco como dice Grant Morrison (otro de mis guionistas favoritos), nos recuerda que ficción y realidad (arte y vida) están más cerca de lo que a veces creemos. Las canciones, las películas, los libros, las historietas están mezclados con la vida, no son cosas que uno deja (o que lo dejan a uno) cuando se terminan. Y la ficción no solamente nos hace vivir situaciones imposibles o que no viviríamos; además nos ayuda a tratar de entender las que efectivamente vivimos. De ahí también me viene un gran interés por la biografía y por la autobiografía, géneros que condensan en general todo este asunto. Y me gusta que siempre haya algo de humor, cuente lo que cuente.



En un listado de series y personajes de la historieta nacional, ¿cuáles serían los fundamentales? ¿Autores?
 Es casi imposible hacer un listado completo, pero El Eternauta, Nippur de Lagash, Inodoro Pereyra, el señor López y Mafalda me parece que tienen que estar.
Entre los autores, te diría que Oesterheld, Breccia, Solano López, Mandrafina, Trillo, Altuna, Robin Wood, Fontanarrosa, Mazzitelli, Quino, Barreiro y Alcatena no pueden faltar. Pablo De Santis tampoco (El hipnotizador, con dibujos de Juan Sáenz Valiente, es perfecta). Sasturain no escribió tantos guiones, pero su “Perramus” (con dibujos de Alberto Breccia) es imprescindible. “Fantaciencia”, de Mauro Mantella y Leandro Rizzo, y “La burbuja de Bertold”, de Diego Agrimbau y Gabriel Ippóliti, son dos joyas de la ciencia ficción y de la historieta en general, que están a tono con el conjunto de la obra de esos autores. De lo que se está haciendo ahora, entre tantas cosas buenas, me gusta muchísimo el “Borges, inspector de aves” de Lucas Nine en la Fierro. Me encantó lo que hizo Érica Villar en su “Contratiempos”, que se publicó en la web Cuadritos, o lo de Daniel Perrotta y Emmanuel Enríquez (“Lo subterráneo”) en el mismo sitio. Está lo de Sáenz Valiente con guiones de Alfredo Casero en la revista Orsái, donde también publica Gustavo Sala unas historietas más largas que sus tiras habituales. De Jorge González leí dos libros espectaculares: “Dear Patagonia” (en el que vos colaboraste como guionista) y “Fueye”. Igual podría nombrar un montón más, porque realmente son muchos los que valen la pena (o la alegría).   



¿Cómo ves el panorama de la historieta argentina?
Lo veo muy bien, y con mucho optimismo para lo que viene. Por un lado, veo que hay muchas editoriales que están trabajando muy bien, publicando con regularidad obras de calidad (La Duendes, Loco Rabia, Llanto de Mudo, etc.), y también que hay muchas editoriales un poco más pequeñas (Ediciones Noviembre, Editorial Burlesque) y grupos de historieta (Hotel de las Ideas) que publican cosas muy interesantes, muy personales. Mucho empuje está teniendo también la historieta infantil (de la mano de Banda Dibujada y de revistas online como la Cripy), lo cual es muy saludable. Y está todo lo que se publica en la web, donde se vienen haciendo cosas realmente buenas: Historietas reales, Totem Comics (Fernando Calvi y Quique Alcatena), etc. Y a eso hay que sumarle los blogs personales de cada historietista. Digamos que el presente de la historieta argentina está a la altura de su riquísimo pasado, de una tradición que ha hecho escuela, tanto dentro como fuera del país.