martes, 19 de noviembre de 2013

CARLOS CLEMEN: UN PRECURSOR OLVIDADO, por Germán Cáceres

Nació el 13/2/1913 y murió el 8/5/1964: en cincuenta y un años desarrolló una obra prolífica, casi inabarcable. Sin embargo, apenas se lo recuerda y hasta Internet que, según se fantasea, posee todo el saber del mundo, sólo aporta datos aislados sobre su trayectoria.

Páginas de serie publicada en la revista Figuritas, 1939.

Carlos Clemen mostró desde los diecisiete años pasión por el dibujo y en la década del treinta comenzó a colaborar en las revistas El Purrete, Pololo, Mustafá y Barrilete, entre otras. Dado que su producción era vastísima debió adoptar varios seudónimos como John Cóleman, Arturo D´Saa, Big Boy, José Llanos, Víctor Amatos, Paul Coridón y Perry Morrison. En Pololo publicaba las historietas humorísticas Pulgarín y Don Cirilo Blanco, que eran ingenuas y de trazos algo rudimentarios. También salían Pedrito, La Barra de Pipiolo y Carocito

Páginas de "El olfateador" y "Fargo Kid"

En cierta forma Clemen estaba encarando con titubeos los cimientos del género, que se había iniciado dos décadas atrás con Caras y Caretas, PBT, El Hogar y La Novela Semanal. En Barrilete, los personajes de la historieta Barrilete y los suyos empleaban un lenguaje callejero. Las graciosas aventuras de Chiquitón podían leerse en Mustafá y, a partir de 1935, debutó Kharú, el hombre misterioso, con guión de Leonardo Wadel.

Tapa ilustrada por Clemen

Desde 1937 Clemen abordó en Figuritas, la revista argentina del escolar, la temática de aventuras y el dibujo con intención docente. Allí se destacaban El tesoro del muerto (firmada como Arturo D´Saa), que utilizaba textos al pie y exhibía corrección pero no destreza gráfica, ya que faltaba tiempo: había que producir y producir; Pawnee Bill (que atribuye a José Llanos), en la que pudo mostrar una planificación más profesional, personajes en siluetas negras y buenos enfoques; Piratas del aire, que contiene globos y un lenguaje gráfico superior con escenas de dirigibles y aviones. Un tema caro a Carlos Clemen fue la prehistoria y lo demostró en El mundo perdido, que exhibía esmero en la composición de página, en los cuadritos circulares y en los planos generales lejanos de vastos escenarios panorámicos. Entre sus historietas se destacaban también El pie del diablo, El imperio submarino, Urania, La isla misteriosa y El misterio de la estrella polar. El humor  lo plasmaba a través de Carpincho y de Las aventuras de Pepe Bujía y su ayudante Cometa.

Página de "Mister Radar", de Clemen


Desde el primer número de Patoruzito (11.10.1945) se conoció su famosa historieta Mitzy y Volatín, en la cual en un estilo a lo Raymond relataba las aventuras de una pareja de acróbatas que, además de su actividad circense, recorría el mundo resolviendo casos policiales que auxiliaban a vidas en peligro. Primaba en estas historias el espíritu del folletín.

Páginas de la serie "Papá y yo", en revista Figuritas, 1939.

Hacia fines de los cuarenta funda una escuela de dibujo de historietas, los Estudios Clemen, siendo uno de los precursores de la enseñanza del género. En su publicidad anunciaba que “Carlos Clemen hace dibujantes y los hace triunfar”. Este nuevo quehacer no desplazó su profesión y en Billiken publicó Más allá de Zanzíbar. Además, en 1949 fundó la revista Suspenso, en donde, con Mhu-Goa, se embarcaba de nuevo en la prehistoria y desplegaba una imagen que apelaba a la síntesis y evitaba todo lucimiento gráfico. También editó, hacia 1950/51, Filmograf, revista que incluía cine, otra de sus pasiones, y posteriormente les tocó el turno a Fargo Kid, Trinchera, Corso Pete y Comanche.  El especialista Carlos R. Martínez las llama “estrellas fugaces” por su efímera existencia y comenta que “Les queda no obstante a estas hoy olvidadas revistas el no poco mérito de haber permitido la formación de muchos dibujantes que se consagrarían años después, y, por supuesto, los momentos de fantasía, de humor y de aventuras que les brindaron a los ´purretes´”.

En la historieta Fargo Kid, que surgió en la publicación homónima, los guiones y dibujos pertenecían a Carlos Clemen, pero en no pocas oportunidades los textos los escribía José María Clemen, que junto a Juan Clemen y según el blog Top-Comics eran hermanos de Carlos. En ella, nuestro artista presentaba un excelente sombreado, perspectivas con angulaciones audaces para esa época y manejaba el pincel con autoridad. Sus episodios se acercaban más a la anécdota que a un desarrollo narrativo y las viñetas página simplemente agrupaban onomatopeyas de disparos y dibujos de cowboys heridos. En la misma revista se encontraba Mister Radar (que ya se había presentado en Suspenso), un superhéroe de rasgos fuertes y marcados que podía volar y usaba un mínimo antifaz. Poseía en su pecho un rayo-atomizador similar a la pila atómica, una de las atracciones de Misterix, que en 1947 gestaron Paul Campani y Alberto Ongaro. La falta de espacio por el ahorro de papel motivó que en cada página entraran de 15 a 17 cuadritos. La línea argumental estaba más desarrollada y era guiada por los textos. Para los guiones Clemen a veces recurrió al seudónimo de John Cóleman.


Hazañas como las de Carlos Clemen se deben rescatar y valorar porque de alguna manera los lectores y creadores de hoy somos descendientes culturales de pioneros como él.


Germán Cáceres

Historietas con seudónimo
Historieta de Clemen firmada con el seudónimo "José Llanos", 1939.

Páginas de historietas de Clemen donde utilizaba el seudónimo "Big Boy". 


Bibliografía

-Gociol, Judith, y Rosemberg, Diego, La historieta argentina/Una historia. Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 2000.
- Martinez, Carlos R.:“Historieta argentina. Las olvidadas revistas de los años cuarenta”, en http://www.tebeoesfera.com.
-http://luisalberto941.wordpress.com: Top-comics: “SUSPENSO, una revista de Carlos Clemen”.
-http://luisalberto941.wordpress.com: Top-comics: “La revista FIGURITAS y su gran aporte a la historieta argentina”.
-http;//siulnas-historiador.blogsport.com.ar: “El múltiple y prolífico Carlos Clemen”.
-Siulnas, Aquellos personajes de historieta (1912-1959). Puntosur Editores, Buenos Aires, 1986.

-Trillo, Carlos y Saccomanno, Guillermo, Historia de la historieta argentina. Ediciones Record, Buenos Aires, 1980.