viernes, 31 de julio de 2015

EL EXTRAÑO CASO DE LA MUJER CARBONIZADA, de Santiago Girón. Por Germán Cáceres

(Ediciones Traspies, Granada, 2015, 96 páginas)




Se puede considerar como un nuevo formato de novela gráfica. Las páginas no están numeradas y por cada una hay un cuadro sin globos de diálogos ni textos. Éstos últimos (son comentarios muy breves) figuran en la página anterior a la ilustración.
La gráfica en blanco y negro es sutil y bella, con un refinado sentido decorativo. Las imágenes desbordan frescura.


 El libro contiene cuatro relatos:
“En el parque” trata sobre un caminante solitario que se sienta bajo un árbol  a leer a Salinger. Tanto los dibujos como la prosa son poéticos: “En eso consiste el oficio del caminante. Alimentar la sustancia de lo efímero y lo eterno.” El arte de Girón es pura síntesis, sólo traza los contornos de los personajes. Los negros plenos los emplea para indicar los ámbitos nocturnos.


En “La noche que me fui de juerga con Estela Plateada”, el protagonista se topa inesperadamente con el héroe de historieta (Silver Surfer), con quien va a tomar unas copas a un bar, y cuando éste cierra, el famoso personaje se retira en su tabla llevándose a una alternadora, cuyas pupilas eran “grises como estrellas de agua  que flotan en el infinito”.


El extraño caso de la mujer carbonizada” presenta a un viejo detective a punto de retirarse. Su clima es chandleriano: “Dicen que la felicidad no se puede comprar. Tal vez., pero aún puedes tomarte una cerveza en la calle y eso no es poco.” Aparece, como en dos de los otros relatos, un gato que funciona como un ornato pintoresco.
En “Deseos” aborda al hombre sin suerte, que tira una moneda a un pozo pidiendo algo que no se cumple  Sin embargo: “No, no mejoró la fortuna del hombre sin suerte pero, desde entonces, vivió con esperanza.”  Aquí el negro pleno es protagonista de la figuración con el fin de referir –con la ayuda de la línea sutil y el blanco puro-, un sugestivo bosque nocturno.


El extraño caso de la mujer carbonizada es una obra simpática, y resulta difícil que el lector no se encariñe con ella, como si fuera –y lo es- un exquisito libro objeto.
Santiago Girón Fernández (Jaén, 1963), dibujante y guionista de historietas, ha publicado varias novelas gráficas. Se encargó de los textos de trabajos emprendidos por artistas como Paco Nájera, Fran Carmona, Antonio Maldonado y Rafa Amat.



Germán Cáceres