miércoles, 25 de febrero de 2015

Rescate de maestros de la historieta, por Jorge Boccanera

Nota realizada por  Jorge Boccanera para la gencia de noticias TELAM, el 14 de enero de este año, y que gentilmente republicamos con su autorización.

El nuevo libro del narrador y crítico Germán Cáceres, Evocando Viñetas 2, suma un nuevo registro a su ya extensa investigación periodística sobre la historieta nacional, ensanchando con cada título el panorama de la aventura a cargo de notables artistas –dibujantes y guionistas- no siempre recordados y valorados en su dimensión creativa.




La obra, editada por el sello de la revista patagónica La Duendes, puede leerse como complemento de Evocando Viñetas 1, aparecido en 2012 y como prolongación de títulos relacionados con el tema, entre ellos El género fantástico en la historieta argentina, Charlando con Superman, Oesterheld y Diccionario de uso de la historieta española.   En diálogo con Télam, Cáceres explica que este segundo tomo de viñetas, más que complementar el primero lo continúa, y agrega: “No existe un plan sistemático de investigación. Ambos textos tienen su origen en notas que aparecieron en http://laduendes.blogspot.com; surgieron del diálogo con Alejandro Aguado, el director de la editorial La Duendes- acerca de los maestros e historietas que vamos evocando”.   


 Télam: En ocasiones te referís a algunos artistas como “maestros olvidados” ¿en ese sentido tu libro practica una especie de rescate? 
Cáceres: Al principio se pensó introducir en el blog una sección de “Maestros olvidados” y comenzamos con algunos notables historietistas, pero algunos de ellos no estaban tan olvidados, sino que los amantes del género los tenían presentes, entonces juzgamos más conveniente escribir notas sin dilucidar si se los recordaba o no; aunque a Tibor José Horvath, Hugo D'adderio y Carlos Clemen se los puede considerar, sin lugar a dudas, maestros olvidados.    



T: En un punto Evocando Viñetas 1 y 2, dan un panorama, además de los artistas, de revistas dedicadas al género…  
C: Dar un registro completo de esas publicaciones en el país sería una tarea encomiable y titánica. Lo hizo Julio Neveleff en su reciente libro: Con las historietas se come, se cura y se educa / Revistas argentinas 1983-1993 Las publicaciones que prefiero y que marcaron en mi infancia mi amor por la historieta, fueron: Patoruzú, Patoruzito, Misterix, Rayo Rojo, Superhombre, Salgari, Tit Bits y El Tony. Luego Skorpio y Fierro me indujeron a escribir sobre este arte maravilloso.    

T: Roberto Bataglia es el único dibujante que está en los dos tomos de viñetas, ¿acaso por su vida misteriosa en Estados Unidos?  
C: La atracción de Battaglia (1923-2005) reside en su genialidad luminosa, que le permitió gestar producciones fulgurantes (María Luz, Motín a bordo y Don Pascual); también en el enigma que se tejió alrededor de sus rastros personales cuando en los 60 se radicó en Estados Unidos y poco a poco cortó su comunicación con familiares y amigos.   




T: Decís que “María Luz” de Bataglia “prefigura a Mafalda…  
C: “María Luz”, creada en 1954, preanuncia a Mafalda en cuanto a su inteligencia, así como “Periquita” por su actitud anticonvencional, propia de un tipo femenino que en esa época recibió la denominación de flapper. Pero “María Luz” venía a ser una especie de genio científico, una inventora desinteresada de la vida social, todo lo contrario a Mafalda, que reflejó las costumbres y tribulaciones de la clase media.   



T: En la historieta tradicional abundaban vaqueros, detectives, héroes de la selva, guerreros, soldados, aborígenes, gauchos, boxeadores, futbolistas, heroínas eróticas y exploradores de mundos futuros, ¿ha cambiado esta tipología en el comic actual?  
C: Aquellos personajes perduran en algunas historietas actuales. Aunque hoy existe una problemática más contemporánea, como pueden ser los desaparecidos en la Argentina, la violencia de género o una historieta de corte confesional, en la que se narran aspectos de la propia vida, incluso se aborda la cuestión de las minorías sexuales. Las temáticas y los personajes se han enriquecido y adaptado a los tiempos que corren.    



T: En "Evocando Viñetas 2", dedicás una sección a reseñar libros, varios de ellos publicados en La Patagonia, como Tehuelches, El facón de Almanegra (ambos con guiones de Oenlao y varios dibujantes) y El Bondi (de Chelo Candia), ¿Creés que en el sur argentino hay un desarrollo importante del género? 
C: Visité Comodoro Rivadavia en oportunidad del “Festival de Historietas al Sur del Sur” (2012) y puedo afirmar que en la Patagonia hay un buen desarrollo del género, siendo imposible señalar a todos sus talentos como los citados Oenlao y Chelo Candia, a los que se suman Alejandro Aguado, Serafín, Mariano Antonelli, Taro, Toto, Tavo, César Hernández, Edmund, Alan Jones, Daniel Varela y Guada. Por supuesto, no puede faltar un grande: Carlos Casalla, el creador de El Cabo Savino.    



T: En tu nuevo libro ocupan un espacio importantes artistas como José L. Salinas, Alberto Bróccoli, Alberto César Salinas, Carlos Clemen y Horvat, ¿qué los define, qué aportaron a la historieta? 
 C: De José L. Salinas son célebres sus adaptaciones de novelas como Los Tres Mosqueteros y El último de los mohicanos. En 1949 lo contrató el mítico King Features Syndicate para ilustrar la historieta Cisco Kid, con guiones de Rod Reed. Pocos artistas como él dibujaron con semejante talento los caballos y plasmaron tan bellas y dulces mujeres. Por su parte Clemen fue un pionero que organizó una escuela de dibujo de historietas. Entre su vastísima producción, se destacan Kharú, el hombre misterioso.   Lo logros de Bróccoli son "Juan y el Preguntón" (1970), "El Mago Fafá" (1973) y "Pérez-Man" (1979). En el primero los dos personajes están de perfil y sin identificar. Alberto Salinas dibujó "Dago" (1981) con guión de Robin Wood, que tuvo resonancia internacional. En él, su dominio del cuerpo humano trae a la memoria las mejores expresiones del clasicismo grecorromano. Finalmente, Tibor Horvath fue un excelente dibujante, como se ve en la tapa del plano alejado de una lancha de guerra en alta mar, que realizó para el último número, el 116, de Hora Cero Semanal.