jueves, 20 de marzo de 2014

Entrevista: Tati (primera parte), por Germán Cáceres

LA MALDICIÓN DE LOS GUSANOS

 Entrevista de 1994. 
Todas las páginas que ilustran la entrevista fueron publicadas en la primera época de Fierro.

Héctor Omar Martín (Tati) nació el 27 de diciembre de 1957, en Santos Lugares, Provincia de Buenos Aires. Nunca se mudó de barrio.
Completó sus estudios secundarios recibiéndose de técnico mecánico, sin haber adquirido conocimiento alguno. Es que faltando tres años para recibirse descubrió que su vocación era hacerles caricaturas a sus profesores y no aprender lo que ellos enseñaban. De ese período sólo recuerda a sus compañeros y el discurso humorístico que escribió y dijo en la fiesta de graduación.
Hizo cursos de Dibujo de la Figura Humana, Ilustración Publicitaria y Dibujo Humorístico. También concurrió a talleres de guión de historietas, guión cinematográfico y dramaturgia. Paralelamente, compró libros de dibujo e inició en forma autodidáctica la búsqueda de “su estilo”. Pero nada fue tan importante en su desarrollo como los conocimientos que le transmitió el profesor Frank Szilagyi en el curso de historietas organizado por la Asociación de Dibujantes de la Argentina.



Comenzó a publicar en Fierro -primera época- al sacar una mención especial en el rubro historieta integral (guión y dibujo), en un concurso realizado por esa revista. En otro certamen convocado por la misma publicación, y en el cual votaban los lectores, una de sus historietas obtuvo el 2º puesto entre los dibujantes nuevos. Sacó una mención especial en un curso de historietas sobre SIDA Y MAL DE CHAGAS, organizado por la Federación de Clínicas y Hospitales Privados.
Participó de varias exposiciones colectivas, entre ellas: la Bienal del Humor y la Historieta Argentina en la Provincia de Córdoba. En 1990 recibió el 1er. Premio de historieta del ICI (Instituto de Cooperación Iberoamericana) y en 1993 el 1er. Premio Ilustración de Cuentos Infantiles de la Editorial Colihue.


Germán Cáceres: Lo primero que llama la atención en tus historietas, es la geometrización con que representás la figura humana y su entorno. ¿Influyó en vos el cubismo?
Tati: Mis dibujos son geométricos, pero no cubistas. Frutos de un intenso trabajo, lo que más importa en ellos es el diseño final. El dibujante Miguel Rep me ha dicho que son como cajitas que se unen.

G.C.: ¿Te inspirás en alguna personalidad gráfica o son sólo la expresión de tu mundo personal?
Tati: Quien me gustó mucho como dibujante humorístico fue Saul Steinberg. Ahora los dibujantes de historietas que me atraen no tienen nada que ver con mi estilo. Me interesa la temáticas de Carlos Jiménez, sobre todo la de Paracuellos, y también la de Gérard Lauzier. Otros artistas que admiro son Serge Clerc, Alberto Breccia y Mandrafina.


G.C: La puesta en escena de Mandrafina en Peter Kampf lo sabía, con guión de Carlos Trillo, es una maravilla.
Tati: Me encantaría escribir un guión para que él lo dibujara.

G.C.: O sea que también querrías guionar para otros dibujantes.
Tati: En especial series largas; dada mi lentitud me parece difícil que pueda llegar a dibujarlas.

G.C.: ¿Qué me podés decir de Saul Steinberg?
Tati: A mí me fascinaba Garaycochea, y sabía que él reconocía la influencia de Steinberg, que rompió con un tipo de dibujo humorístico blando y lleno de círculos. Lo que me afectó fue cierta tendencia a la recta y a la dureza que descubrí en sus dibujos.

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G.C.: ¿Qué procedimientos seguís para dibujar una historieta?
Tati: Antes de publicar dibujé mucho para mí, y en esa práctica y en esa exploración gráfica nació mi estilo. El primer paso es el guión y me tomo mi tiempo. Dejo que las ideas decanten y vengan solas. Mi cabeza trabaja sin que yo la ponga en funcionamiento y así a veces germinan las ideas.

G.C.: Es como si las mandases al inconsciente y esperaras su floración.
Tati: Sin necesidad de esforzarme, las ideas y soluciones vienen solas. Por eso mi método de trabajo es lento: el guión es de hierro y lo respeto, no lo modifico mientras dibujo. Después, creo los personajes, y la búsqueda de la imagen geométrica que revele su carácter y psicología también me lleva mucho tiempo. Luego hago un boceto de toda la historieta y, por último, la calco en una hoja.

G.C.: ¿No la pasás encima del boceto?
Tati: En mi dibujo las líneas están relacionadas; por ejemplo, un cuadrado se puede continuar en otro, o en un triángulo; hay prolongaciones, como cierto ritmo que me obliga a delinear un boceto muy sucio que no puedo entintar, y entonces lo calco.

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G.C.: ¿Con qué materiales trabajás?
Tati: Con Rotring. Antes utilizaba pincel, pero no podía lograr las líneas derechas que demandaba mi dibujo geométrico. Ahora incluso empleo regla y pistolete.

G.C.: ¿Cómo hacés con los colores?
Tati: La forma geométrica de los dibujos presenta planos que no responden a una coloración realista; en consecuencia, por cada uno de ellos aplico un tono.

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G.C.: ¿Con qué coloreás los planos?
Tati: Con témpera y para eso sí utilizo el pincel. Mi sistema reclama perder todo tipo de ansiedad, porque hasta que coloco el último color no se ve el dibujo. Si hago uno de los costados de la nariz de un personaje de un color, pinto luego todos esos costados. No completo un cuadrito y después paso al siguiente, sino que cada cuadrito se va formando poco a poco.

G.C.: ¿Qué te lleva a concebir estos personajes deformes?

Tati: Están de acuerdo con las historias que cuento: se trata de desamparados, de pobres tipos que deambulan penosamente por la vida. Esa tristeza a veces resalta porque las historias las cuento con humor, y allí surge el grotesco.

La próxima semana la segunda parte.