martes, 10 de septiembre de 2013

Prólogo del libro “Las historietas de CRIST”, por Germán Cáceres





En  La clase magistral, un profesor de dibujo explica a su alumno que los más grandes historietistas fueron Milton Caniff (“De él aprendí el juego de los blancos y negros”); Hugo Pratt (“Primo de tutto el inquiostro di quina”, “Después el pincel”... “¡Mancha con frescura y espontaneidad!”); Frank Robbins (“Fue una época en que todos los personajes parecían parientes. La misma boquita, las mismas arrugas en la ropa”). Luego comenta: “Todos usábamos litros de tinta china. Algunos decían que Alberto Breccia la compraba en damajuanas y la repartía entre sus hijos y discípulos”/ “Este estilo a la manera negra de Goya tendría su culminación en José Muñoz. Crist resume así su ideario estético.
 
Página de "La clase magistral"

Pluma y pincel rinde homenaje a Cannif, Robbins y Pratt al desarrollar una secuencia de dos soldados en acción, en la que se intercalan cuadritos dibujados con el estilo de esos tres maestros. Y en El otro apela al mismo procedimiento que utilizaron Muñoz y Sampayo en Alack Sinner (1974): hay un plano medio del protagonista donde unas flechas señalan que tiene rostro ojeroso y el cabello revuelto. Además, bosqueja solamente la puerta de una habitación, y señala, con dicho recurso (también lo usó Chester Gould en Dick Tracy ;1931), que las paredes son blancas, el piso de madera y “aquí se podría dibujar un sillón pero es mucho laburo”. En cierta forma esta historieta se autoreferencia y muestra un personaje solitario que en el transcurso de un monólogo interior se pregunta: “¿Será que en realidad estoy viviendo una vida que no me pertenece?

Página de "Pluma y pincel"


El grafismo de Crist es muy original y exhibe trabajos desprolijos en apariencia ya que desembocan en primorosas viñetas. Es una puesta al día del clasicismo de Caniff a través de oposiciones entre blancos salpicados de puntitos, múltiples rayas y fuertes aplicaciones en negro como puede verse en el poético relato Seis Marías (que está precedido de un breve prólogo, Lago), en el cual dos pasajeros de un ómnibus que va de Córdoba a Santiago del Estero mezclan sus sueños mientras duermen. 

Página de "Seis Marías"


También en Un cuento, el dibujante se luce con las manchas de tinta mientras un personaje sentado a una mesa de un café intenta rescribir al revés un cuento de Borges. Siempre su línea es ágil, creativa y suelta, como lo demuestra en Pedro Navaja, el célebre tema de Rubén Blades. Aquí su libertad expresiva se canaliza ilustrando un par de zapatos, un revólver casi fotográfico y una mano que empuña un cuchillo. Precisamente una historieta se llama Las manos de Cristóbal Reinoso (su verdadero nombre), y éstas –muy sombreadas- conversan con el lector y le confiesan que se han independizado del cuerpo.
 
Página de "Pedro Navaja"

En Love Story, su trazo elige la síntesis, como si fuera un boceto, y una sorpresa final hace fracasar un romance fugaz que prometía ser maravilloso. Fotos de bebes, de un pocillo de café, de una silla hamaca y de un perro aparecen en Sigmund Marlowe, detective del inconsciente. La gayola (adaptación de Norberto Buscaglia sobre el tema de Tuegols y Taggini) expone una línea preciosista que acompaña a los apuntes sobre la letra del tango que cuenta la vida melodramática de Eusebio Garmendia.
 
Página de "Love Story"

Crist se interna en el humor lunático, donde impera el absurdo y el disparate, como se aprecia en las historietas del libro y sobre todo en Guns and ammo, en la que William es un alienado al que “le gustaba ir al supermercado” porque “había descubierto una nueva poesía del consumo”, hasta que termina cometiendo una masacre con una ametralladora. En su obra se atisba cierta zozobra, un malestar espiritual que atormenta a los personajes -como surge en Algo personal (adaptación del tema de Joan Manuel Serrat)-, y caricaturas ornamentadas en cuadritos bien compuestos. Esta sensación de angustia no impide que Hermano proponga un caso desopilante: dos astronautas, uno ruso y otro norteamericano, acoplan sus naves en el espacio exterior, y después de charlar sobre tango, llegan a la conclusión de que sus respectivos abuelos se criaron en la Argentina.

Página de "Guns and ammo"

Las historietas de Crist presentan en cuerpo y alma a uno de los mejores representantes del humorismo gráfico argentino. Es un libro que enriquecerá el catálogo de cualquier biblioteca.


Germán Cáceres