lunes, 11 de julio de 2016

SAGA «Los abuelos de Hazle», por Germán Cáceres

SAGA
«Los abuelos de Hazle»
Guión: Brian K. Vaughan
Dibujos: Fiona Staples

(Utopía Editorial-Deux Studio, Buenos Aires, 2015, 160 páginas)




La narración de Brian K. Vaughan (un historietista muy reconocido que intervino en el guión de la exitosa serie de televisión Lost) es exigente en su lectura por la cantidad de personajes y los múltiples episodios que se desarrollan a través de un montaje paralelo. Abundan las elipsis, y las bifurcaciones de la trama son tajantes. Además, su historia es audaz y creativa al concebir insólitos extraterrestres: algunos poseen cuernos, otros carecen de cabeza o de brazos, los hay que tienen ojos en el pecho o alas en la espalda, y las deformidades siguen (humanoides con un televisor antiguo como cabeza, una gigantesca gata que habla, una mujer araña asesina, una adolescente fantasma que le falta la parte inferior del cuerpo y se le ven los intestinos). 



Saga fue presentada como “Star Wars conoce a Juego de tronos” y sus monstruos remiten a la creación de George Lucas y sus escenas violentas a la de George R.R. Martin. También se ha señalado que su concepción atemporal, tan alejada de nuestro planeta Tierra, en cierta forma evoca a El Señor de los anillos, de Tolkien, y este cóctel con naves espaciales que a tramos parecen pulpos metálicos da como resultado una obra valiosa pero también rara y perturbadora.



Los sucesos están narrados por Hazel, la hija de Alana –oriunda del planeta Landfall – y de Marko –nacido en el satélite Wreath –. Ambos mundos están en permanente guerra pero –para evitar salirse de sus órbitas – la han exportado a otras zonas del universo y desatado de esta manera un conflicto intergaláctico. Los padres de Hazel asumen un amor prohibido al pertenecer a distintas razas: ambos se conocieron en una prisión, donde Marko estaba en cautiverio vigilado por Alana, que leía Un cigarro en la noche, de D. Oswald Heist, un  cíclope negro que aparece en el último tramo del libro.



La gráfica de Fiona Staples (considerada una de las más destacadas artistas de la actualidad) es deslumbrante. De sus dibujos se desprende una belleza plástica restallante, en los cuales la potente coloración de innumerables tonos gira hacia el contraste. Se suceden bellas ilustraciones en relieve en viñetas de página entera, como si fueran figuras tridimensionales que se desplazaran en paisajes de ensueño. El lector tiene, así, la sensación de asistir a una exposición de cuadros.



Saga obtuvo tres premios Eisner en 2013 y en mismo año recibió por el primer volumen recopilado el premio Hugo a la mejor novela gráfica de ciencia ficción.



Germán Cáceres