domingo, 5 de abril de 2015

JOAQUÍN ALBISTUR, por Germán Cáceres

Forma parte de esa legión de artistas, escritores y músicos que la historia no tiene en cuenta, o es mínima la atención que les brinda.


Se sabe con certeza que se trata de un ilustrador (además de acuarelista prestigioso) que nació en Mar del Plata. Lo más probable es que haya sido en 1920, pero para Carlos R. Martínez el año de nacimiento fue 1915. Ejerció su profesión en empresas de publicidad que pueden consultarse en la página que se acompaña de El dibujo a través del temperamento de 150 famosos artistas (1953), de Enrique Lipszyc, en el que se da un pantallazo de su biografía. Ilustró libros y colaboró en las revistas Leoplán, Damas y Damitas, Vea y Lea, Maribel, Vosotras, Chicas, Cuéntame, Nocturno y la lista continúa.  Martínez sostiene que en los años cincuenta se radicó en los Estados Unidos, en donde también ejerció el humor y la historieta trabajando en un principio para Jack Kirby y Joe Simon y luego para Gilberton Publications. Por su parte, Harry Mendryk está casi seguro que se desempeñó desde setiembre de 1954 hasta octubre de 1955 en el nombrado estudio Simon and Kirby con el seudónimo de Joe Albistur, pero no pudo confirmar el dato ni siquiera consultando a Joe Simon.


Por suerte sus trabajos no se perdieron e integran las hemerotecas de coleccionistas. En Leoplán de octubre de 1952 se publicó el cuento de Alejandro Dumas “La ejecución de Carlota Corday”. No caben dudas de que Albistur es un ilustrador adscripto en cuerpo y alma al realismo en su manifestación más clásica. En la escena de los soldados reunidos alrededor de Carlota Corday predomina una atmósfera esfumada, como si se hubiera inspirado en un filme de Murnau. En su grafismo es un virtuoso tanto en la ejecución a la aguada como empleando la técnica del pincel seco.





Conviene señalar que la revista Leoplán fue fundada por Ramón Sopena y publicada por la editorial que lleva su apellido. Su primer número salió el 7/11/34 y dejó de aparecer en 1965.


En la novela Mientras dan las nueve, de Leo Perutz (Leoplán, agosto de 1952) la imagen está compuesta como un claroscuro muy en la línea del expresionismo cinematográfico alemán. Albistur domina las gradaciones desde el blanco al negro pasando por toda una gama de grises. El método de iluminación es eminentemente pictórico: de un velador surge la luz que alumbra el cuadro, sobre todo la cara de los personajes.


Sus pinceladas lucen más libres y espontáneas en Muerte de Jezabel, novela de Cristianna Brand (Leoplán, diciembre de 1951). Se destacan aquí las texturas y tonalidades, que forman parte indisoluble de su estilo.


El cuento La piel del león, de William Somerset Maugham (Leoplán, julio de 1952), que registra una pelea entre dos hombres, permite apreciar un sobresaliente sentido del movimiento y un firme conocimiento de la profundidad de campo utilizada en el cine.


Se destaca en el cuento “Sangre en el umbral”, de Hugo Wast (Leoplán, junio de 1952), una creativa composición con tres sombreros blancos. En este mismo número figura “Mi vida y mis peleas” (La historia del `Toro Salvaje de las pampas`), tal como se la contó Luis Ángel Firpo a Ignacio Cobarrubias. Seguramente inspirada en una fotografía periodística, la toma con los protagonistas en el ring (Firpo después de aplicarle una trompada a Dempsey –que está cayendo en la platea-, y el referí que observa) es espectacular e impactante.



El bello –y ya citado- libro El dibujo a través del temperamento de 150 famosos artistas aporta un muestrario de caras femeninas y masculinas (en total veintiocho) digno de figurar en un tratado de Andrew Loomis o en una lección del mítico curso por correspondencia de Alex Raymond.


Asimismo se encuentran bocetos de personajes de ambos sexos en los cuales la ropa constituye un elemento fundamental para registrar el carácter de cada uno de ellos.
Resulta portentoso el primer plano en picada de una monja que porta una vela. Notable su expresión religiosa (los ojos parecen extasiados por una visión mística) y perfecto el diseño de las manos.




Una serie de bosquejos acerca de un carruaje rodeado de pasajeros a punto de subir muestra su infatigable búsqueda del equilibrio plástico. Como en la citada “La piel del león”, el notable manejo de la perspectiva siempre está presente en su obra. El trabajo terminado es superlativo, a la altura de ilustradores de la talla de Carlos Freixas y Anders Zorn.


Unos estudios de la figura femenina exhiben una línea suelta y sutil, y revelan su continua práctica en el dibujo con modelo vivo.
La tapa de Leoplán de diciembre de 1950, a todo color, sobre la novela La huella del dios, de Maxence Van Der Meersch, merece integrar la colección de cualquier museo de pintura. Los ocres oscuros y la maestría en la aplicación del pincel le otorgan un clima sombrío y preanuncian no sólo una violenta borrasca sino un contexto trágico. Otro hallazgo es el efecto del primer plano del asta de un molino. En una imagen interior realizada a la aguada con cuatro personajes, el centro de atención se localiza en la silla tomada por uno de ellos con la intención de golpear a otro: todo un logro de composición y de acción dramática.


No quedan dudas de que Joaquín Albistur es una gloria de la ilustración, un insigne maestro de las artes gráficas.

Police Trap 1, 1954, EEUU. Dibujado por "Joe Albistur".


Germán Cáceres


Bibliografía

-Freixas, Carlos, El dibujo a pluma. Sucesor de E. Meseguer, Editor, Barcelona, 1967.
-http://es.wilkipedia.org: “Joaquín Albistur”.
-http://museodeldibujo.com: “Joaquín Albistur”
-Lipszyc, Enrique, El dibujo a través del temperamento de 150 famosos artistas. Escuela Norteamericana de Arte, Buenos Aires, 1953.
-Mendryk, Harry: “Joaquin Albistur the Same As Joe Albistur?”, en kirbymuseum.org.blogs.
-Martinez, Carlos R.: “ALBISTUR, Joaquín”, en https://milplumines argentinos.wordpress.com