viernes, 19 de febrero de 2010

Los maestros olvidados: Juan Zanotto

Por Germán Cáceres
Alejandro Aguado me sugirió dedicarle una nota a Juan Zanotto, ya que considera que si hubiera desarrollado su carrera en los Estados Unidos habría sido un historietista estrella. Hay en su dibujo una técnica del plumeado que privilegia la belleza de los contrastes entre blancos y negros, sobre todo en aquellas viñetas en que las siluetas blancas se introducen a manera de fogonazos en zonas oscuras, como se puede apreciar principalmente en Henga y en Bárbara.


Juan Zanotto

Juan Zanotto nació en 1935, en Cuceglio, un pueblo de la provincia de Turín (Italia), y en 1948, cuando sólo tenía trece años, su familia se trasladó a la Argentina. Estudió dibujo por correspondencia en la Escuela Norteamericana de Arte y luego, cuando ésta se transformó en la Escuela Panamericana de Arte, cursó en forma personal en sus aulas.
En 1953 comienza a trabajar elaborando el material extranjero en las revistas que editaba Publicaciones Universales. Después entra en la Editorial Codex, de la que en 1965 es nombrado jefe de dibujantes. Con textos de Alfredo J. Grassi, en 1955, dibuja Rick de la frontera, para la revista Ases del Oeste, y en 1956, El mundo del Hombre Rojo. A partir de 1958 colabora durante diez años con la editorial inglesa Fleetway, sobre todo en historietas sobre la Segunda Guerra Mundial.



Naves espaciales y el espacio en la serie Bárbara, con guión de Ricardo Barreiro.

El 5 de julio de 1974 aparece Skorpio, una de las más importantes publicaciones que dio el país, de Ediciones Record, de la cual Zanotto fue nombrado director artístico. Y en ese primer número salía —junto a otras historietas nacionales y a Corto Maltés, de Hugo Pratt— la citada Henga, el cazador, guionada por Diego Navarro (Eugenio Zappietro).
En sus textos Zappietro muestra soltura y la posesión de un estilo literario poblado de bellas imágenes al narrar esta compleja historia situada en el período neolítico, aunque alude a los antiguos habitantes de la desaparecida Atlántida —de donde también es oriundo Henga—, que vinieron de Marte y desarrollaron una civilización avanzada. Como el héroe busca sus orígenes, la historieta introduce elementos de ciencia ficción. Varios episodios fueron escritos por Grassi bajo el seudónimo de Roderico Schnell.


Página de la serie Tagh, donde se aprecia el notable manejo de la composición de escenas, el dominio de la figura humana y el detallado trazo preciosista del autor.

La historieta se publicó en Italia con el nombre de Yor y, a su vez, fue llevada al cine en 1983 por el director Antonio Margheriti con el título de Il Mondo Di Yor/Yor, the Hunter from the Future.
A partir de 1975 el mismo trío gesta su continuación, la saga Hor, el hijo de Henga, que conserva las mismas características que la historieta original. En 1984, y con guión de Grassi, realiza Tagh, con idéntica tónica.


Viñetas con diseños de escenografías donde, pese a la destrucción, se reconocen escenarios de la ciudad de Buenos Aires. De la serie Bárbara.

La influencia del Flash Gordon de Alex Raymond —reconocida por el mismo Zanotto— es evidente. Por eso se autodefinió como “clásico, hiperrealista”, pero logra alejarse de su maestro y forjar su propio estilo ilustración, que privilegia el detalle, el toque de orfebrería y los tenues y estéticos grisados. Sus cuadritos desbordan preciosismos por las líneas que construyen filigranas con la figura humana. Prevalece un agudo sentido del movimiento en las luchas que sostiene Henga con animales monstruosos, donde cobra importancia el manejo de los planos. Por otra parte, las panorámicas desplegadas en viñetas apaisadas le permiten lucir los primores de su dibujo caligráfico. Las aplicaciones de negros plenos están resueltas con talento. Una constante primordial en su obra son las hermosas y estilizadas mujeres.


Muestras de la maestría en el diseño de escenografías y abundancia de detalles, en la serie Tagh.


Fragmento de página de la serie Hor, donde se destaca el gran manejo de Zanotto de los claroscuros y las escenas de acción.

En 1976 comienza a dibujar Wakantanka, sobre un indio que vive aventuras en la época de la guerra entre ingleses y franceses en América del Norte. El guión es del célebre Héctor Germán Oesterheld, que continúa con el ambiente y la época que le permitió producir una obra maestra como Ticonderoga (1957, arte de Hugo Pratt). Zanotto aquí también puede descollar en el tratamiento del vestuario. Al ser Oesterheld secuestrado por la dictadura militar, lo reemplazó Carlos Albiac.
1979 es el año de Bárbara, su más famosa y exitosa creación, con textos de Ricardo Barreiro. Es una heroína que lucha como un hombre en la jungla y en un ámbito caro al guionista: la ciencia ficción que especula con mutantes, hibernación evolutiva, guerras galácticas, “continum espacio tiempo”, terribles monstruos espaciales, impactantes cosmonaves. En un Buenos Aires irreconocible porque la ciudad está destruida y cubierta por las aguas y una frondosa selva, se desarrolla una acción de ritmo trepidante, y como en el caso de Henga, la misma se pasea por los tiempos del universo. En el Nº 94 de Skorpio, en el episodio “Las puertas del Edén”, Zanotto colaboró en el guión de Barreiro, y un personaje afirma que “somos la última de las cinco ramas de la humanidad galáctica (…) somos el fruto de siglos de evolución (…) “Tú, Bárbara, heredarás la Tierra, otra Tierra, otro ciclo, otro paraíso”. Cuando se introduce en éste a través de una secuencia de cuadritos mudos, nuestro dibujante compone una maravilla plástica repleta de primorosos hallazgos. Y vuelve a demostrar que el dibujo del cuerpo humano no tiene secretos para él.



Muestras de los notables diseños de naves espaciales realizados por Zanotto, para las series Bárbara y Tagh.

En Bárbara, el artista acude a onomatopeyas fascinantes como recurso expresivo. Otro placer visual lo brinda el diseño de las ciudades del futuro, que ostenta refinados ornatos. Además, su plasmación del espacio exterior desborda imaginación.
No puede negarse que esta historieta tiene una contundencia erótica superlativa por el bello y sensual cuerpo de la heroína. También con Barreiro inicia en 1982, Nueva York, año cero, en la que abundan las escenas bélicas que tienen lugar en el planeta Venus, y que están narradas y graficadas con ritmo cinematográfico y excelentes imágenes de potentes explosiones. Hay un fondo de palmeras, árboles y flora sabiamente insinuados, que contrastan con superpoderosos tanques de guerra, sofisticados cazas y pertrechados soldados humanos.



Viñetas con ejemplos de diversas series y un unitario (color, publicado en Skorpio Plus Nº 2), de las notables escenas de acción realizadas por Zanotto.

Emilio Balcarce es el responsable del guión de Crónicas del tiempo medio, de 1987. En el Nº 158 de Skorpio, en el Prólogo del episodio “Gambito de dama”, se dice lo siguiente: “Sí. Ahora son los videogames los que juegan con el hombre”. Y más tarde se explica: “Las Blancas han tomado el Caballo rival. Pero las Negras contraatacan con toda la artillería pesada de sus Torres en la misma línea de escaques”. Es un conflicto entre la computadora Nerón y el ente de probeta Brain, mientras la espléndida y joven heroína, Body Hunt (llamada Safari), lucha contra las máquinas para vengar la muerte de sus padres.
Como siempre, Zanotto sobresale por su soberbio entintado. La historieta abarca tres partes (I, II y III), que fueron publicadas en el transcurso de cinco años.
En 1989 emprende con Barreiro una historieta de ciencia ficción, Penitenciario, en donde una cárcel de mujeres le permite exhibir a beldades de formas voluptuosas. En esa línea colabora con la revista Playboy, de Argentina.



Ejemplos del notable manejo de los claroscuros y el diseño de escenas de acción, de la serie Tagh.

Realiza en 1991 el storyboard del filme Highlander II, del director australiano Russell Mulcahy, rodado en nuestro país. Para los Estados Unidos plasmó la novela gráfica Warman (Marvel) y colaboró en Eclipse Comics.
Con guiones propios, en 1993 empieza su serie Horizontes perdidos, que la retomó en 1996, y sus espectaculares naves espaciales no tienen nada que envidiarles a las exhibidas en las mejores películas de ciencia ficción. Tomando el nombre de Falka, su protagonista, que acostumbra a no usar prenda alguna, surgió la historieta que se publicó en su mayor parte en Europa.
En 1994, acompañado por el consagrado guionista Robin Wood, encaró Starlight, de aventuras en el cosmos.
En 1998 asume totalmente su creación Los cazadores del tiempo.
Falleció el 13 de abril de 2005, mientras estaba ejecutando para Europa el guión y dibujo de La sinfonía del Nuevo Mundo. Residía en el barrio de San Andrés, Partido de San Martín.


Germán Cáceres


Bibliografía

Agretti, Emerio, “Universo de fantasía”, en
www.ellitoral.com.
Cáceres, Germán, Oesterheld/La aventura sin fin, Ediciones BP, Informes del Sur Nº 62, Buenos Aires, 2005.
Gociol, Judith, y Rosemberg, Diego, La historieta argentina/Una historia, Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 2000.
http://axxon.com.ar: “Falleció Juan Zanotto”.
http://axxon.com.ar: “Zanotto, Juan”.
http://blogs.clarin.com/magnificomics: “Entrevista a Juan Zanotto”.
http://www.oni.escuelas.edu.ar: “Juan Zanotto”.
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Martínez, Jimena, “Entrevista a Juan Zanotto”, en
www.kultu-arte.com.ar.
Portini, Flavio: “Zanotto, ídolo en mundo, olvidado en el barrio”, en
www.24con.com.
Saccomanno, Guillermo, “Los cómics argentinos buscan su identidad”, en Historia de los cómics, dirigida por Javier Coma, Toutain Editor, Barcelona, 1982-1983.
Sasturain, Juan, El Domicilio de la Aventura, Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1995.
Steimberg, Oscar, “La historieta argentina desde 1960”, en Historia de los cómics, dirigida por Javier Coma, Toutain Editor, Barcelona, 1982-1983.
Trillo, Carlos y Saccomanno, Guillermo, Historia de la historieta argentina, Ediciones Record, Buenos Aires, 1980.

5 comentarios:

oenlao dijo...

ovidado? no. para mi es el mejor dibujante que lei.

jeremias dijo...

Un tipo encantador y gran maestro, mis mejores recuerdos para él y gracias por la nota!


p.d: dónde se consigue la duendes en BA??? saludossss

Kewois dijo...

Comparto con Oenlao!!! Para mí es el mejor dibujante de ciencia ficción que tuvo la Argentina. Es insuperable!!! Bárbara, Nueva York año 0, Wakatanka, Tagh, Henga y su hijo Hor! Realmente un Capo y en mí, por lo menos, su obra será inmortal.
Gracias por recordarlo.
Kewois

Anónimo dijo...

Tengo 23 años, hace poco descubrí los tres tomos de Henga en una mesa de saldos y realmente me voló la cabeza, un dibujante de la puta madre

arquiseba dijo...

Gracias por la nota, muy buena

Sebastian, www.artistasenjaulados.blogspot.com