martes, 29 de octubre de 2013

Prólogo del libro “Laino. Un recorrido de ayer a hoy” de Osvaldo Laino

108 pags, La Duendes.

Todo comenzó por una manzana.  No necesariamente con la manzana de Steve Jobs.  No, más bien muchos siglos antes, cuando Eva se la ofreció a Adán.  Desde entonces, la historia mundial nos enseñó como se fue desarrollando la vida en nuestro mundo planeta Tierra.  He tratado de sintetizar en esta publicación como ocurrieron a través de los siglos desde que el Homo Sapiens sapiens (“hombre sabio, sabio”) fue protagonista responsable de la evolución. Acompañado generalmente de su media naranja ....la vida siguió su curso y con muchas variedades. 



En esta edición quiero graficar algunos eventos de esos hechos y poner en claro mi posición de dibujante. Mayormente se me conoce más como el ex director de la revista DIBUJANTES,  obviando mi trayectoria de artista del humor y ser parte activa de nuestra historia de la Historieta. 




Lo que se ignora de mi vida profesional es que mi experiencia recorre todos los tipos de tableros. Por empezar, diré que mi primer trabajo, siendo aún un niño, fue en un pequeño taller de publicidad en mi ciudad natal Rosario (allí publiqué mis primeros cartoons), desarrollada por el propietario (un vazco español) y único empleado, y vislumbrando mis deseos de aprender la profesión bajo su tutela, lo primero que hizo fue darme una escoba para asear el lugar y seguir luego sus instrucciones. 
Allí tuve la oportunidad de familiarizarme con revistas de arte y propaganda importadas.  Las de humor las leía en el kiosco de la esquina y otras las compraba para mi colección personal.  Siempre fui, y aún soy, ratón de oficina ... todo lo colecciono y se va apilando. 


Una vez terminados mis estudios secundarios en la Escuela Técnica Industrial y obtenido el certificado de “Dibujante Técnico”, mi primer trabajo formal se desarrolló en el Instituto Aerotécnico (ex fábrica de aviones) en la ciudad de Córdoba.  También incursioné en arquitectura realizando maquetas y perspectivas de casas, pero pronto todo cambió ya que mi vocación artística se fue desarrollando en trabajos de publicidad abriendo mi primer Estudio o Taller en la “docta” ciudad.  Y fue precisamente en el vespertino periódico CORDOBA de la ciudad donde publiqué mis cartoons diarios en la sección deportiva; pero mis inquietudes no quedaron amarradas en la “docta” ... el tren me llevó a la capital del país.  Lo demás es ya historia.


Como ven, el dibujo es mi alma y corazón.  Dios me dió un talento, y alguien me alcanzó un lapiz ... allí comenzó mi historia.  ¡Eva ya había definido el futuro!





NOTA:  En esta publicación muchos dibujos fueron realizados a fines de 2012, compartida también con trabajos realizados a fines de los años ‘40 hasta el presente.  


Al libro se lo puede solicitar escribiendo a duenche@gmail.com

jueves, 24 de octubre de 2013

Exposición de Matías Cutro

Hasta fin de octubre Matías Cutro expone en el Museo Egidio Feruglio (MEF) de Trelew. La muestra consiste en más de 30 obras entre chistes y dibujos en general.
Las obras colgadas son, en su mayoría, chistes publicados en la tira diaria "Bandurrias" que desde hace un año sale en el Diario Jornada, de la serie "El sur también es chiste" que publica en la revista Dom. del diario Crónica y en nuestro sitio Historieta Patagónica.

 La muestra se completa con otros dibujos productos del insomnio y el placer que da dibujar.






martes, 22 de octubre de 2013

Premio para Héctor Reinna, presentaciones del libro CABRÓN, ciclo de charlas


El maestro HéctorReinna, de extensa y reconocida trayectoria en el medio gráfico, fue premiado por su colaboración como dibujante en escuelas carenciadas, barrios pobres,
hogar de ancianos, y en la televisión de la ciudad de Rosario.
Reinna comentó al respecto: “Recibir este premio de gente humilde fue el mejor premio
artístico y emocional”.
Felicitaciones para el maestro!!!

Reinna


Próximas presentaciones del libro “CABRON”, de Alan Dimaro

Presentación en la ciudad de Lobos, en la Biblioteca Popular Albino Capponi, el domingo 3 de noviembre a las 20:00 hs., Rivadavia 36. 


En el evento de Dibujados Comics, habrá una charla por parte del autor, que estará acompañado por José Massaroli. Habrá venta y firma de ejemplares. 
El evento se desarrollará en Conesa 2715 (esquina Pedro Ignacio Rivera) a seis cuadras de Avenida Cabildo, Capital Federal, el sábado 9 de noviembre a las 15 hs.





Ciclo de charlas en el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro


martes, 15 de octubre de 2013

Recursos: 3 libros más de Andrew Loomis

En este post, cerramos la hexalogía de Loomis, de quién ya colgamos tres libros. Hoy tenemos (y recuerden que están en ingles, pero no es un impedimento para utilizarlos como referencia):



Creative Ilustration (1947, 34 mb).

The Eye of the painter (1961, 26 mb).

Drawing the head and hands (1956 11 mb).

Recuerden que TODO lo que colgamos es de dominio público, por lo que no se rompe derecho de autor alguno.

Esperamos, con esto, poder ayudar en el desarrollo de todo dibujante que se acerque a este blog.
Proximamente, tutoriales varios sobre elementos generales de dibujo.

jueves, 10 de octubre de 2013

Presentación de libro, muestra sobre Calé y dibujo animado de colega de La Duendes en Francia


Trailer de dibujo animado de Caos y Percance, personajes de Dante di Giovanni, en Cannes, Francia
De nuestro colega de Historieta Patagónica, Dante diGiovanni, se está desarrollando una animación de sus personajes “Caos y Percance”, del que se presentará un trailer en Cannes, Francia. El desarrollo de la animación está a cargo del área de animación del IUPA,IUPA TOONS., de la carrera de Cine y Nuevos Medios
El equipo creativo está conformado por Dante Di Giovanni, Matías Tondato, Ezequiel Ziaurriz Culla y la colaboración de Luciana Zárate. En la coordinación están los docentes Nicolás Martínez y Lara Decuzzi; participa el profesor Marcos Joubert en sonido.
La serie animada fue desarrollada con la tutoría de docentes y mediante una alianza con la Unión Industrial Argentina De Productores de Animación y artes Audiovisuales (UIPAA) y la distribuidora de contenidos Federal Distribution.




"David Pugliese Caricaturas"
Presentación del primer libro del dibujante argentino David Pugliese. Participarán de una charla junto al autor, los dibujantes y humoristas: Alfredo Sábat, Eduardo Maicas y Claudio Kappel.
 Sábado 12 de Octubre a las 16 hs., MUHU - Museo del Humor: Av. de los Italianos 851
Puerto Madero




Exposición "Calé. Trapitos al sol", en la Biblioteca Nacional


martes, 8 de octubre de 2013

Libro – catálogo “Trillo de puño y tecla. Cuatro décadas de historieta argentina”

Biblioteca Nacional, 48 pags. Prólogo a cargo de Horacio González, director de la Biblioteca Nacional.



El libro – catálogo, impreso en papel ilustración y a color, consiste en un recorrido por la trayectoria del gran guionista que fue Carlos Trillo. Fue realizado con motivo de la muestra retrospectiva dedicada a Trillo en la Biblioteca Nacional, tras su fallecimiento.
Se podría suponer que 48 páginas resultarían insuficientes para recorrer la obra de un autor con una trayectoria de tan rica y vasta producción. Sin embargo, los responsables de la investigación, curaduría y redacción de textos, Judith Gociol y José María Gutierrez, brindan un acertado, vistoso y riguroso paneo por la obra de Trillo. Para ello recurren a fotos del autor, una cronología de los trabajos publicados en el país y el exterior, textos explicativos-análisis a cargo de Gociol, reproducciones de originales de páginas dibujadas –entintadas o con plantado de lápiz- realizadas por los dibujantes con los que formó dupla el guionista, reproducciones de escritos de puño y letra o mecanografiados, bocetos, estudios de personajes, etc. Citando a José María Gutierrez, en un prólogo: “La quizá imposible tarea de contener la variedad, la multiplicidad, las frecuencias y ritmos de la producción de Carlos Trillo no nos impide recorrer la historia de su obra y con ella atisbar la historia – de la historieta y la otra- de Argentina”.


La reproducción de los textos escritos a mano o de muchas de las páginas dibujadas, resultan exquisitas. Por ejemplo, por la fidelidad de las reproducciones y la impresión se aprecia lo que se puede llamar “el detrás de escena” de los dibujos. En esas páginas se destaca el lápiz –negro o azul, entintado o sin entintar-, los globitos sin letrear, dibujos sin colorear –que se publicaron a color-, o los matices que se entrevén en los entintados, que se suelen perder al momento de ser impresos. Son todos detalles  sumamente disfrutables para todo aficionado a las historietas.


La nómina de dibujantes que aportaron cediendo originales y que aparecen reproducidos en el libro es amplia: Dante Ginevra, Gabiel Hippólitti, Félix Sabórido, Slongo, Túnica, Max Aguirre, Enrique Breccia, Mandrafina, Sanyú, Lucas Varela, Maicas, Gustavo Sala, Peni, O`Kif, Bobillo, Zoppi, Carlos Nine, Eduardo Risso, Tabaré, Meglia, Sáenz Valiente, Altuna, García Seijas, Bernet y Bróccoli.


Junto a varios de esos dibujantes dio vida a personajes, presentes en el libro, que hoy son parte del patrimonio nacional: “Las Puertitas del Sr. López” y “El loco Chávez” junto a Altuna, “El negro Blanco” con García Seijas, “Fulú” con Eduardo Risso, “Clara de noche” con Maicas y Bernet, “Cybersix” con Carlos Meglia, “Alvar Mayor” con Enrique Breccia o las “historias mudas” con Mandrafina.


Este libro – catálogo, exquisito en todo sentido, resulta de esos claves para el rescate, valorización y conocimiento de un autor. A su vez, es de aquellos que con solo verlo se sabe que, con el tiempo será uno de los libros que coleccionistas y especialistas atesorarán y buscarán. Como lector, uno queda con ganas de ver más y eso es un buen indicio.

La conclusión queda en letra de José María Gutierrez, en el texto “Trillo en la Biblioteca”:  “Si debiéramos concentrar en una sola figura la historia reciente de la historieta argentina, es decir, su devenir en los últimos cuarenta años, cualquier camino que sigamos nos llevará a Carlos Trillo”.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Falleció el dibujante e historiador de la historieta y el humor gráfico SIULNAS (OSCAR EDGARDO VÁZQUEZ LUCIO)


Siulnas comenzó su labor como dibujante en 1947 y desde entonces había desarrollado una enorme obra en medios gráficos claves de Argentina: Ra-Ta-Plan, Cascabel, Tía Vicenta, La Cancha, diario Crítica, Tío Vivo, Rico Tipo, Dr. Merengue, Mundo Infantil, Parabrisas, El Hogar, La Hipotenusa, Satiricón. A la par, desarrolló una muy importante labor de editor (revista Humorón) y autor de valiosísimo libros que rescatan a autores y personajes de la historieta y el humor gráfico nacional. 



Con su partida, queda pendiente la conclusión y edición del libro  Diccionario enciclopédico ilustrado del Humor Gráfico y Escrito en la Argentina, en el que se encontraba trabajando desde hace varios años.



Para conocer más sobre su vida y obra, pueden leer la entrevista que le realizamos en el blog de LA DUENDES en julio de 2012.




lunes, 30 de septiembre de 2013

ALBERTO BRÓCCOLI, por Germán Cáceres

(16/2/1943-25/10/1985)

 “aunque uno maldiga al cielo y a los `cierres` porque siempre falta tiempo para terminar de dibujar, para esa imposible perfección, salimos a la cancha todos los días. Y a opinar sobre cualquier cosa. ¿Y cuánto vale eso, eh, Broc? ¿O no era eso ser un dibujante? Esa es la humilde omnipotencia que disfrutamos.”

Caloi: Carta abierta a Bróccoli



Nació  y murió -a los cuarenta y dos años- en Adrogué, Provincia de Buenos Aires. En 1965 comenzó a trabajar en las revistas Tía Vicenta y Adán, y entre 1968 y 1971 tuvo a su cargo la sección de caricaturas políticas de Panorama. En su intensa carrera profesional colaboró en La Hipotenusa, Rico Tipo, Satiricón, Mengano, Atlántida, Semana Gráfica, Vosotras, Corsa, Claudia, Hortensia, Para Ti, Autoclub, Somos, Primera Plana, Libro Elegido, Gente, La hora del lunes, Siete Días, Tiempo Argentino, Clarín y La Nación. En el libro El Brócoli no se come, donde reunió algunas de las producciones realizadas entre los años 1970 y 1977, reconoce: “¡Cómo había trabajado en esos siete años!” Su obra también se publicó en España, Alemania, Italia, México, Venezuela, Colombia, Perú y Ecuador. Fue también un estudioso de su oficio y escribió junto a Carlos Trillo los libros El humor gráfico, El humor escrito y Las  historietas, publicados en 1972 por el Centro Editor de América Latina.

Juan y el preguntón

Sus tres grandes logros fueron Juan y el Preguntón (1970), El mago Fafá (1973) y Pérez-Man (1979). Pero también abordó con eficacia el humorismo de cuadro único. Por ejemplo: un psicoanalista le entrega un revólver a su paciente, que está acostado en el diván. No hay en sus dibujos un énfasis gráfico, ya que están al servicio del chiste: un automovilista se lleva por delante el mobiliario de un juzgado y pregunta: “Buenas, jefe… ¿Aquí es el Tribunal de Faltas?” Como era característico en esa época, toda su producción –incluyendo la de los tres citados personajes- desborda ingenuidad. Además, en los años setenta era un lugar común quejarse de la mishiadura (“¡Si supieras al precio que están los guardaespaldas! Yo apenas si pude contratar a un guardabarreras…”) Y aunque las modas y costumbres han cambiado mucho en este siglo XXI, hay agudezas de palpitante actualidad: “Lo que más me fascina de él es su sensibilidad…cada vez que ve un dólar, lagrimea…

El mago Fafá

En Juan y el Preguntón son evidentes las influencias de Copi y de Jules Feiffer por su dibujo de simples líneas, que lleva hasta la más extrema síntesis gráfica. Los dos personajes están de perfil –uno de pie y el otro sentado-, pero Bróccoli no los identifica. En una tira ambos protagonistas lo intentan, pero no llegan a ningún resultado concreto y es tal su confusión que uno va a buscar su cédula de identidad y el otro telefonea a una clínica para consultar a un psicoanalista. El que está sentado de perfil frente a su escritorio no se mueve, mientras el que parece un pato antropomorfizado camina, se desplaza y hasta cambia su forma estirándose o portando una cola, a la vez que asume distintas actividades: cartero, mozo, vendedor ambulante, pistolero. Los diálogos no están encerrados en globos, sino que se agrupan en letras, y con una simple raya señala al personaje que habla. 

Pérez man

La ausencia de fondos es absoluta, todos son completamente blancos. Siempre se repite la misma escena: el animalejo permanece frente al hombre sentado. Las conversaciones -que rozan el absurdo, el rasgo lunático y el nonsense- proponen trabalenguas, adivinanzas y refranes. En una tira el pajarraco se asume como periodista y el del escritorio como político y, en definitiva, no aclaran absolutamente nada: “¿Y usted que opina de…?/ Estoy de acuerdo en todo, menos en…/ ¿Pero le parece bien que…?/Bueno…No olvide que…/ ¿Pero usted no cree que…?/ Sí. Pero no por esto…”  Y en otra, el presunto pato alza una pancarta en blanco y se establece el siguiente parlamento: “Me voy a un acto político/ ¡Pero en ese cartel no dice nada!/ Es que yo pertenezco a la mayoría silenciosa/ ¡Ah…! ¿Y tienen algún slogan?/ ¡Por supuesto! `El silencio es salud`”. Otra de sus marcas de fábrica consiste en que visiten la tira personajes célebres, por ejemplo Olivia y Snoopy.


En Pérez-Man se presenta a un superhéroe minúsculo, de aspecto vulnerable: tiene dos ojitos y  una nariz ancha que le cubre la cara de oreja a oreja. Usa capa, audífonos con una antena que lo comunica con la Radioreja, pantalones cortos, una “P” emblemática en su pecho y zapatos enormes. Posee un Pérez móvil y su ayudante se llama Súper Avit, que es un ridículo pelado con anteojos y nariz prominente. En su deambular por la ciudad (de la que aparecen sólo trazos) cita a otros personajes de historieta, como Superman, Tarzán, el Hombre Araña, la Mujer Biónica. El pequeño superhéroe reflexiona sobre el país, como si mantuviera un diálogo con el lector. Menciona las desilusiones del argentino medio (“Últimamente se oyen con insistencia ciertos términos poco académicos/ `No pasa naranja´, ´Finanzas en rojo…`/ ´Panorama negro´, `Palos verdes`…´/ No recuerdo otra crisis tan colorida como ésta”) que en la década del setenta –como en 2013- vivía obsesionado por la economía (“Cuando yo era chico decía que iba a ser colectivero. Como todos los chicos. ¿No?.../ Porque antes todos los chicos soñábamos con ser colectiveros/ Menos el gordo Méndez…Jé, Jé…Él decía que quería ser empresario/ Hoy tiene dieciocho colectivos”.


El mago Fafá es la creación más exitosa de Alberto Bróccoli, tanto que Gente lo mostró en su tapa como uno de los personajes del año 1974, originó diez cortos de animación para el cine y la televisión y tuvo su propia revista. No es sólo una caricatura del famoso Mandrake el mago (1934), de Lee Falk y Phil Davis, sino que constituye una reformulación libre y humorística del personaje. Es petiso, como aplastado, parece un gnomo grotesco y su galera le tapa mitad de la cara, ojos inclusive. La boca aparece como una rayita que registra su expresión. Calza zapatos grandes – como Pérez-Man-, que revelan la desproporción de los pies respecto a su corta estatura. No hay episodios aventureros, sino tiras con escasos cuadritos y, a veces, uno solo. Fiel a su estilo, el autor apenas sugiere los fondos. Los chistes rematan en el último cuadrito en el que Fafá (muchas veces dirigiéndose al lector) reflexiona en forma insólita sobre lo que se visualizó anteriormente.


 La gráfica de Bróccoli –que apela como siempre a la esencia - se circunscribe a unas líneas y a varios negros plenos para señalar la capa y la cinta de la galera de Fafá, que jamás se la saca: cuando intenta hacer un truco extrayendo objetos o animales recurre a otra galera y emplea la palabra “¡Jitanjáfora!”, pero la mayoría de sus pruebas de prestidigitación fracasan y entonces se sonroja. “Chismes del ambiente” es otra de sus ocurrencias, en las que acude a habladurías maliciosas: ”¿Sabe una cosa?.../ El hombre nuclear tiene una novia en Atucha…”  O “La hermana del Mono Relojero da las doce antes de hora…” También rinde tributo a la historieta al hacer desfilar a personajes consagrados como Mickey, Popeye, Toribio, La pequeña Lulú (de la que comenta “¡Qué bien se conserva!…”) y Margarita, la novia de Donald (oportunidad en que revela “¡Y pensar que hace diez años fue mi locura!…”)  Cuando interviene su ayudante Catuto (que sólo sabe decir “dunga dunga”) los diálogos se tornan disparatados. Su conejo de la galera se llama Rodolfo, el genio de la lámpara Felipe y su paloma de la paz -una desempleada de la ONU- Florentina.  
En los últimos párrafos, la emotiva carta de Caloi comenta: “Si hasta ese absurdo viernes 25 en que te fuiste, la muerte era solo un tema para un chiste de humor negro, hermano”.




Germán Cáceres


Bibliografía

“Alberto Bróccoli,  Catálogo Cuarta Bienal Internacional y Cuarta Bienal Argentina de humor e historieta, Córdoba, 1979.
Bróccoli, Alberto, ¡Cuánto más Bróccoli mejor! Hyspamerica, Buenos Aires, 1988.
Bróccoli, Alberto, El Bróccoli no se come. Ediciones Zeta, Buenos Aires, 1978.
Gociol, Judith y Rosemberg, Diego, La historieta argentina/Una historia. Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 2000.
http://eloficiodelplumin.blogspot.com.ar: “Bróccoli, Juan y el Preguntón”.
http://es.wikipedia.org: “Alberto Bróccoli”.
http://lapipel.blogspot.com.ar: “Alberto Bróccoli”.
http://seleccione.blogspot.com.ar: “El mago Fafá”.
http://www.todohistorietas.com.ar: “El mago Fafá, de Alberto Bróccoli”.

http://www.taringa.net: “El mago Fafá, de Alberto Bróccoli”.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Nueva novela de Germán Cáceres: El misterio del profesor ausente.

En la escuela de Sebastián ha desaparecido el profesor de Física y Química. No es que a él le interesaran demasiado esas materias, pero sí le interesa Silvina, la hija del profesor; y es por eso que Sebastián –no por casualidad, hijo de un detective- se compromete a buscar a Tomás Herrera, el profesor en cuestión. La necesidad de desentrañar el enigma que rodea su desaparición llevará a los dos chicos a protagonizar una aventura que jamás podrían haber imaginado.

La tapa y las ilustraciones fueron realizadas por Mauro Vargas.

Germán Cáceres desde chico quiso ser escritor e historietista. El mundo le resultaba maravilloso por las aventuras que leía en libros y revistas, escuchaba en la radio o veía en el cine. Imaginaba que por más fantasiosas que fueran, podían suceder en la realidad y de grande tal vez tendría la suerte de vivir alguna. Esperó muchos años, siendo fiel tanto a sus lectura como a ir al cine (luego añadió el vicio de devorar series de TV), pero, sin embargo, esa aventura mágica nunca sucedió. Entonces se le ocurrió narrar historias de acción, misterio y ciencia ficción imaginando que el héroe era él. Así surgieron las novelas Soñar el paraíso, Traficantes de la selva, Lluvia de esqueletos, El enigma del Siambón, El detective despistado y El misterio del profesor ausente.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Entrevista: Horacio Cardo

Horacio Cardo es un artista que entra en la categoría de “grandes maestros” de las artes visuales, tanto por el prestigio que alcanzó como artista, el reconocimiento internacional de su obra y el apabullante renombre mundial de los medios donde publicó y publica en varios países: The Wall Street Journal, Clarín, Tía Vicente, Los Angeles Time, Humor, The Boston Globe, The Washington Post, The New York Times, The New Yorker, Newsweek, entre otros.
La siguiente es una entrevista que nos muestra a un artista de perfil bajo, tremendamente culto, de enorme y rica experiencia de vida como profesional, curioso e inquieto.


Horacio Cardo


Lugar de nacimiento, edad, lugar de residencia
Nací en Temperley, Provincia de Buenos Aires, tengo 69 años y resido en Pinamar desde hace once. Previamente viví 12 años en Manhattan, New York, llamado, con razón, el ombligo del mundo.




¿De dónde el gusto por el dibujo y la pintura? ¿Cuándo y dónde comenzó a publicar?
Pedí estudiar dibujo, pintura y piano a los seis años, aproximadamente. He tenido una fuerte vocación por todo lo artístico, por la historia, la literatura. Y a los 17 años comencé a publicar humor en Tía Vicenta, el suplemento dominical del diario El Mundo, comandada por Landrú. Casi inmediatamente las editoriales me captaron como ilustrador, ya que lo mío era muy pictórico. El primer libro que ilustré fue El Compadrito, de Jorge Luis Borges y Silvina Bullrich, editado por la Compañía General Fabril Editora, la empresa editora más importante de aquel entonces, junto con Losada, ya que tenía un fondo editorial realmente impresionante: toda la obra de Roberto Arlt, la de Pirandello, libros de estudio de venta masiva como Niñez en Catamarca, etc.





Si mal no tengo entendido, en sus comienzos publicaba trabajos de humor, por ejemplo en las revistas Tía Vicenta o Humor. ¿Cómo fue la experiencia y por qué dejó de trabajar sobre esas temáticas?
Efectivamente, publicaba trabajos de humor, pero mi dibujo parecía no encajar con el humor, según los editores argentinos. Uno de ellos, ahora amigo mío, aún niega haberme dicho: “Me gusta tu dibujo y me gusta tu humor, pero no juntos”. Lo cierto es que esa frase y el poder que entonces detentaba esta persona, cambiaron mi vida profesional: dejé de hacer humor en forma profesional. Esto no ocurre en Europa, por ejemplo, donde dibujantes como André François, Ronald Searle, o Ralph Steadman, para no abundar, trabajan el humor con un dibujo mucho más elaborado (sin “monos”). Comenzábamos a aislarnos, a dejar de mirar lo que ocurría en los grandes centros culturales. Hoy todo eso se desconoce, lo cual redunda en una jibarización del panorama para quienes comienzan. También he notado el mismo fenómeno en Europa y Estados Unidos. Asisto a todo esto como al apocalipsis del dibujo sin un Grand Finale.


 
Chiste de Cardo en la revista Humor número 3.



Viendo que su obra gráfica es tan amplia en cuanto a técnicas ¿Cómo se definiría?: ¿artista plástico, dibujante, ilustrador, etc?
Un artista toma mano a todo lo que necesita para expresarse. Las clasificaciones no importan. Se puede hacer una caja extravagante, pintarla, fotografiarla y proseguir todo con la computadora. No encaja en ninguna de las categorías, pero puede ser una obra de arte. Las divisiones son como los prejuicios: atentan contra nuestra libertad, lo más importante que debe tener un artista.




Cuándo tiene que realizar una lustración para notas de actualidad ¿cómo es el proceso de llegar a sintetizar el tema, para luego plasmarlo gráficamente, aportándole su visión?
En mi caso, fui buscando cómo interpretar lo que leía. La ilustración, entonces, era plasmar escenas de los libros, lo que viene a ser una redundancia. Una nota tiene muchos caminos que pueden tomarse para interpretarla, que es lo que generalmente ocurre, o una atmósfera general coherente que se impone. Uno debe echar mano constantemente a la alegoría, al juego de las relaciones, tratando de comprender el sentido que uno ve en la nota. Creo que es lo fascinante de la ilustración, usurpada ahora por el arte llamado conceptual. El arte conceptual perfecto es la ilustración, pero los curadores y críticos, gente despreciable, enaltecen el arte conceptual y minimizan la ilustración. Logran resultados porque la gente quiere que le digan lo que tiene que ver. “¿Vas a creer lo que te digo o en lo que ven tus ojos?”, dijo Groucho Marx. Y es tan estúpido como éso, como el psicoanálisis, donde el psicoanalista le dice al paciente qué es lo que verdaderamente ve o siente. De no creer. Todas las grandes inteligencias se han reído de esto, pero la gente sigue teniendo presupuesto para que le atrapen su cerebro dentro de las Obras Completas de Freud.





También respecto de las notas de actualidad ¿el tema le sugiere la técnica a utilizar?
El proceso de sintetizar un tema se va logrando con la práctica de la ilustración, aprendiendo a descartar lo supérfluo, algo así como el ajedrecista descarta posibles jugadas futuras que a su juicio no le darán ningún beneficio. Luego viene la concreción, que inevitablemente tendrá las limitaciones propias del estilo, el gusto y las mañas. Hay que luchar mucho para combatir esto, que nos acota.
Una ilustración se puede hacer con cualquier técnica. Si se utiliza una u otra, depende de cómo va a exhibirse (digitalmente, en papel de diario, en buen papel de revista, etc).
No creo que la digitalización haya enriquecido mi técnica, solo la sofisticó. Hay dibujos hechos a mano que no los cambiaría para agregarles sutileza, ya que la potencia de ellos radica en su tosquedad. No hay reglas.





¿Cuál sería la función de un ilustrador de notas de actualidad?
El propósito real de un ilustrador de notas de actualidad es cortar la masa tipográfica, hacerla más legible, más amable. Subordinada como está la ilustración al tema en cuestión, paradójicamente muchas veces termina teniendo mucha más influencia que el contenido intelectual. Ha sido probado hasta el hartazgo. Las viñetas realizadas por computadora, que pretenden reemplazar a la verdadera ilustración por razones económicas, terminan barateando el producto final y van en detrimento del producto.



Supongo debe ser muy grande la exigencia de realizar una ilustración a diario, como las que realiza desde los años 80 para el diario Clarín. ¿Cómo es el proceso de realizar ese trabajo?
Lo más difícil de la exigencia de realizar ilustraciones diariamente radica principalmente en encontrar salidas alternativas a un mismo tema, que por lo general se repite indefinidamente. Llega un punto en que, para no repetirse de algún modo, el ilustrador debe forzar la alegoría hasta hacerla casi inentendible.





Cuando los diarios se publicaban exclusivamente en blanco y negro, en su obra, además de contar con un registro más específico al “dibujo”, también se apreciaba mucha utilización de técnicas como colage, la aplicación de texturas de forma manual, entre otras. La aparición de lo digital y el color en los medios, ¿le aportó a enriquecer aún más su gráfica?
Hoy me siento muy cómodo rematando mis dibujos con la computadora. La cosa no me tiene feliz del todo, pero debo admitir que por la velocidad de la ejecución de un dibujo (unas dos horas entre la lectura, la idea, la realización y la digitalización para enviar al medio) no encuentro otra forma de hacerlo que me deje más o menos conforme.





Muchos autores han afirmado que publicar en medios gráficos es una forma de exponer la obra ante miles de lectores, de forma simultánea. ¿Qué diferencia existe con las exposiciones tradicionales, de “colgar” obra en un espacio físico?
Obviamente, la obra gráfica llega a un público enormemente mayor que el reducido grupo de 15 personas, los mismos que van a todas las exposiciones a ser entretenidos por el bufón del artista de turno, a comer sándwiches de miga y una copita de champagne. He pasado a encontrar muy ofensivo este “sistema”. Estoy volcado totalmente a internet: galería permanente abierta durante 24 horas a todo el planeta, no hay manoseo ni destrucción de obra, uno no tiene que asistir con fachada interesante a las imbecilidades que hablan los que están en una exposición para pasar el rato, ningún galerista, curador, periodista especializado y las muchas otras variedades de quienes avanzan sobre nuestra billetera. Trabajo y silencio, una combinación gratificante. Y si hay alguien que deja caer un comentario elogioso, un soplo de comprensión bajo nuestras alas, bienvenido y agradecido sea.





Su obra tuvo una muy importante inserción en el extranjero, particularmente en medios de EEUU, algunos de los más renombrados a nivel mundial, como The Wall Street Journal,  Los Angeles Time, The Boston Globe, The Washington Post, The New York Times, The New Yorker, Newsweek, entre otros. Como así también trabajó para medios de Francia, Italia e Inglaterra.
¿Cómo comenzó a trabajar para esos medios, cómo es su trabajo para ellos y qué diferencias existe al trabajar para medios nacionales?
Comencé a trabajar para medios extranjeros a partir de mi primer viaje a Estados Unidos, en 1983. Fueron muy gentiles y hospitalarios, inolvidables, especialmente los norteamericanos, quienes en ningún momento me segregaron. Tanto, que arribé a New York un martes, y a los dos días salía publicada mi primera ilustración en el New York Times. Tuve la suerte de conocer los últimos coletazos de la época de oro de la ilustración. Salvo en Clarín, donde tengo una casi absoluta libertad para trabajar, hoy todo el espinel de la ilustración se encuentra enrarecido. Me he volcado a trabajar en proyectos propios.





Obtuvo importantísimo premios y distinciones en Argentina, Brasil, Turquía, Portugal y, sobre todo en EEUU. Como así también realizó muy importantes exposiciones en varios países ¿Qué balance puede realizar de tan importantes reconocimientos a su obra?
Mi trabajo me permitió recorrer parte del mundo, hacerme amigos en otras latitudes, abrir mi comprensión, y tener lo necesario para vivir dignamente. Siento un gran agradecimiento por todo lo que me ha dado la vida.






¿Autores que recomendaría conocer o a los que habría que revalorizar?

Gustoso recomiendo grandes dibujantes casi desconocidos en la Argentina: André François (lamentablemente fallecido), Ronald Searle (también fallecido), Ralph Steadman, Saul Steimberg, Brad Holland, Seymour Chwast, Milton Glaser, Paul Flora, David Levine, Sempé, Marshal Arisman,  Steve Brodner, y estoy seguro que me quedan muchos grandes sin mencionar.