miércoles, 18 de noviembre de 2009

Festival Dibujantes, Rosario, Santa Fe


De regreso. Participamos del Evento Dibujantes, realizado en la hermosa ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe. Se desarrolló durante la semana de 10 al 15 de noviembre, aunque el evento principal fue durante los dos últimos días. La presencia de grupos de historietistas y editoras de historietas de todo el país, que a su vez participaron con exposiciones de trabajos y stands para la venta de publicaciones, le brindó un carácter notoriamente federal. Del mismo también participaron numerosos autores de renombre y extensísima trayectoria, tanto en el país como en el extranjero. Conferencias, proyecciones, charlas y talleres resultaron el gran complemento del festival.Las dimensiones amplias pero no muy grandes, facilitaron que tomáramos contacto entre distintos grupos y autores, y con los lectores, con lo cual fueron días muy amenos.Cabe destacar la excelente organización, como así también la cordialidad y la atención con la que fuimos atendidos por los organizadores. Mil gracias a ellos, tanto por la invitación como por la atención.


Aguado, Massaroli (en este blog pueden leer una entrevista a él) Sergio Mulko (uno de los grandes dibujantes de Nippur, al cual entrevistamos) y Keki.


Una vista del área de stands.


Hector Reinna (Patoruzito formato tabloide y Don Nicola) y Osvaldo Laino (autor de la revista Dibujantes, en la década del 50), dos autores de la "edad de oro" de la historieta argentina (décadas del 40 y 50), durante una entrevista que les realizamos.


Javier Suppa, Aguado, Eliana Mauceri y Damian Pérez Santos (los dos últimos de El Círculo del Cuadrito, Mendoza)


En primer plano: Massaroli, stands y Héctor Reinna.


Una vista del evento final, una charla debate de la que participaron grandes autores de la historieta argentina.


Una vista de una de nuestras muestras.


Otra vista, de otras de las salas donde expusimos.


En próximos post se subirán más fotos.

martes, 10 de noviembre de 2009

Festival en Rosario, Dr Mortis y segunda parte entrevista a Massaroli

FESTIVAL EN ROSARIO
PRESENTACIÓN: Libro Compilado La DuendesEl 14 y 15 de Noviembre estaremos presentando una edición especial de
La Duendes.Un libro compilado de 156 páginas, con una selección de trabajos de más de 30 autores.

Info del evento: www.dibujantesdellitoral.blogspot.com
Pueden conseguir nuestras publicaciones en www.larevisteria.com.ar

DR MORTIS
Se encuentra disponible para su lectura online, un clásico de la historieta chilena: Dr Mortis. Se pueden leer tres temporadas, con diversos episodios cada una, realizados entre los años 2007 y 2009 por varios autores, chilenos y extranjeros. Una historieta muy recomendable.



Dos páginas del personaje, correspondiente al episodio Inferos, realizadas por Carlos Reyes (guión) y el francés Olivier Balez. En la historia, el terror se conjuga con el pasado reciente de Chile.
www.mortis.cl

www.ergocomics.cl


ENTREVISTA: José Massaroli
(segunda parte)
También trabajó la vertiente del humor gráfico, como en Sex Humor, Satiricón, etc. Básicamente cuál es la diferencia con la historieta realista?
Todo es dibujo, pero son códigos muy diferentes. Lo mío no es el chiste suelto, a la manera de los humoristas, sino la historieta humorística, donde el humor está al servicio de la historia que se cuenta. En ese sentido, creo que fue en Caras y Caretas donde trabajé más cómodo, con parodias de películas como E.T., Conan (que hicimos con Mulko) o Doña Flor y sus Dos Maridos, historietas cortas (algunas con mis guiones y a veces algún guion de Rep o de Gabriel Lerman) y la saga del guapo Orquídeo Maidana, que después retomé en La Voz. También en Sex Humor, donde creé a Any Quilante, una campeona mundial de box femenino, y me divertí mucho.


Massaroli y García Ferré

¿Cómo surgió la posibilidad de publicar en el exterior, dibujando personajes, en editoriales y revistas hoy emblemáticas, como Punisher para Marvel, Zona 84, etc?
Fueron publicaciones esporádicas, fruto más del azar que de habérmelo propuesto seriamente. En el caso de Marvel, se debió a un viaje que hice por motivos familiares a Estados Unidos y, ya que estaba, se me ocurrió visitar la DC y la Marvel. Casi sin quererlo, salí de la segunda con el encargo de dibujar páginas sueltas del Punisher, cosa que recién concreté ya de vuelta en casa y después de meses, porque al regresar me encontré con que había mucho trabajo en dibujos animados y, bueno, había un hogar que mantener! En cuanto a Zona 84, no sé cómo llegó hasta ellos una historieta mía, antes publicada por Fierro, pero lo que sí sé es que a mí nunca me llegó ni una sola peseta.

Su paso por la animación también resulta impactante por las series en las que trabajó (Los Pitufos, Los Supersónicos, La Pantera Rosa, etc). Cómo fue la experiencia y cómo era la forma de trabajo?
La forma de trabajo era enloquecedora: siempre estábamos atrasados. Pero se ganaba muy bien, en una época en que la historieta había aflojado bastante. Los historietistas teníamos un sector del estudio de Jaime Díaz dedicado al layout, una parte del proceso de animación particularmente fácil para nosotros, habituados a interpretar rápidamente una escena tras otra. Ahí fue donde me acostunbré a cambiar de estilo cada semana o cada mes: pasábamos de Wildfire, una serie “realista”, a los Pitufos; de Súper Amigos a Scooby Doo, Los Supersónicos, Aladdin o la Pantera Rosa. Por momentos, aquéllo parecía una extensión del Estudio Géminis: allí estábamos Mulko, Leopardi, Gil, Caliva, Mannken, Prystupa... Trabajábamos junto a glorias como Haupt, Torino, Meglia...


Haakon, para editorial Columba, con dibujos de Massaroli y guión de Héctor Oesterheld.

Puede contar un poco cómo es su forma de trabajo, realizando historietas de los personajes de Disney? Tuvo que realizar algún proceso de adaptación a ese estilo?
Una cosa llevó a la otra: Jaime Díaz tenía también un grupo de ex dibujantes de Quinterno trabajando para Disney de Estados Unidos. Yo los veía como el chiquilín de Discépolo: no pensaba que algún día sería uno más del grupo; parecía, y era, muy difícil. Pero la práctica constante del dibujo para animación hizo que, cuando me ofrecieron hacer una historieta del oso Baloo (Tale Spin) para la revista Disney Adventures, no vacilara en aceptar el desafío: además. era volver a la historieta! Así comencé en el año '91 a dibujar aventuras de Rescue Rangers (las Ardillitas), Bonkers, Darkwing Duck, etc. bajo la supervisión de Adolfo Urtiaga, un gran dibujante, cuyo personaje Picho de la Federal yo leía de chico en Mundo Infantil. Donde pude combinar el estilo Disney con mi formación “realista” fue con Mickey Mistery, que dibujé durante dos años: El ratón se había convertido en una especie de Philip Marlowe con sobrero, impermeable y todo; las historias tenían un clima de policial “negro” que me permitía trabajar con mucha oscuridad, mucho dramatismo, como a mi me gusta.
A su vez, toda esa experiencia que fui acumulando me permitió asumir el desafío de dibujar el Pato Donald para Europa, cuando llegó Daniel Branca en el '95, buscando dibujantes que quisieran intentarlo. Branca estaba considerado en Europa y Estados Unidos como el mejor , lejos, entre los que continuaron la obra genial de Carl Barks. Él me fue guiando y revelando los secretos del Tío Patilludo, de la Bruja Magica, de los Sobrinitos, hasta que le pude encontrar la vuelta a ese estilo tan difícil y seguir solo. Como Pablo Pereyra, como Fernández, Daniel Branca fue para mí un gran maestro y amigo!

Respecto del dibujo, cómo considera qué debe encarar el trabajo alguien que quiere trabajar en el dibujo: realizar una obra de características propias, adaptarse al mercado, etc?
Naturalmente, siempre es mejor realizar una obra propia. Ser, no sólo un dibujante de historietas sino un Historietista. Pero también hay que vivir; o sea, que hay que ir viendo cuáles son las posibilidades reales de cada momento y no olvidar que lo importante es seguir empuñando el lápiz, para que la inspiración, como decía Picasso, nos encuentre dibujando. Claro, no es lo mismo ahora, cuando han desaparecido las grandes editoriales y cada uno tiene que arreglárselas como puede, que la década del '70, una verdadera edad de oro de la historieta, donde había más trabajo que dibujantes. En definitiva, siempre será una decisión personal.


Massaroli en 1983, dibujando la serie Juan Moreira

Pregunta infaltable. Cómo ve a la historieta argentina en la actualidad, respecto de publicaciones, autores, estilos gráficos, mercado?
Hay una gran libertad creativa y enorme variedad de estilos, al no existir una presión excesiva por parte de las editoriales como en otros tiempos; y eso es bueno, aunque por ahí falta un poco del “control de calidad” que ejercían los jefes de arte de Columba (Presa) o Record (Zanotto). O sea: todos muestran sus obras en internet, se felicitan mutuamente y se quedan contentos; antes había que llegar a un standard bastante alto de calidad para poder publicar. Haciendo esa salvedad me parece que nunca hubo tantos dibujantes de historietas como ahora y veo como muy positivo que se dibuje, se publique y haya convenciones y exposiciones en todo el país; de modo que ya no hace falta venir a la Capital para mostrar y vender lo que uno hace. La aparición de Comic.Ar o La Duendes, el que haya una historieta patagónica, o rosarina, o nicoleña, etc., son hechos muy alentadores.

Tapa del libro Orquideo Maidana, de Massaroli.

Es muy interesante también lo que pasa con el Manga: su lado bueno es que nos saca del monopolio del comic yankee, abriéndonos a otra sensibilidad, tal vez más profunda. Habría que ver cómo integrar esa influencia a nuestro patrimonio historietístico nacional, que es uno de los más ricos del mundo: aquí tuvimos a Breccia, Salinas, Pratt, Del Castillo, Solano López y tantos otros grandes maestros; ésa es una herencia de la que debemos enorgullecernos y hacer todo lo posible por preservarla y continuarla.
Otro cambio tremendo es la intervención cada vez mayor de la computadora, que permite trabajar más rápido y con una calidad de terminado y color muy grande, pero con el riesgo de deshumanizar el trabajo. En mi caso, no hay peligro: pienso seguir con el lápiz, la goma de borrar y la pluma hasta el final! Internet está muy bueno para difundir lo que se hace, pero para mí, no hay nada que reemplace al olor de la tinta fresca, al ruido de la pluma, al tacto del papel...



Desde hoy, en Historieta Patagónica se publica una extensa historieta realizada por el maestro José Massaroli: Juan Moreira. El clásico del gauchesco argentino, de más de 90 páginas, se publicará los días martes y sábado. Vuelve al ruedo un género de la historieta argentina, casi extinto, que seguro los lectores sabrán disfrutar.

martes, 3 de noviembre de 2009

Entrevista: José Massaroli (primera parte)

José María Massaroli (1952) es un dibujante de historietas con una inmensa trayectoria, muy amplia y variada en cuanto a los estilos de dibujos que trabaja, editoriales del país y el exterior en las que publicó y autores con los que trabajó. Esta es la primera parte de la entrevista al autor.


Massaroli

Usted se mueve en un registro gráfico muy amplio (dibujo humorístico, dibujo estilo Disney, estilo realista). ¿Cómo pasa de un estilo a otro, se retroalimentan entre sí?
Bueno, No ha sido fácil... Lo que ocurre es que he ido cambiando de estilo a través del tiempo, sumando distintas influencias y de acuerdo a la necesidad del momento; es decir, que no salto de un estilo a otro en el mismo día, sino que esa variedad se ha dado en un período de muchos años de trabajo en distintas ramas del dibujo. Es verdad que hay una retroalimentación, ya que me es imposible tener “compartimientos estancos” estilísticos en mi cabeza, así que, por ejemplo, en mis dibujos “estilo Disney”, si los miran bien, encontrarán líneas, manchas, enfoques, que me vienen del dibujo realista, de mis épocas de Columba; lo mismo cuando hago dibujo “serio”: siempre hay un toque humorístico ...

¿Qué temas y estilos de dibujo es en los que más le gusta trabajar?
Lo que me hace sentir totalmente feliz es dibujar mis propios guiones... y con temas nuestros, es decir, de acá: guapos, gauchos, temas históricos, como cuando dibujé “Juan Moreira” o mi personaje Orquídeo Maidana. basado en una milonga de Borges. Siempre estoy dándole vueltas a esos temas y tengo varias ideas para llevar a cabo en cuanto disponga de un poco de tiempo, y muchas ganas de volver a publicar en mi país!


Dennis Martin dibujado por Massaroli, en la vieja Columba.

¿Cómo fue trabajar con grandes autores del guión de la historieta nacional, como Oesterheld, Robin Wood, Ferrari, Ray Collins? Cómo era la forma de trabajo de cada uno? ¿Con alguno se sentía más cómodo?
Dibujé guiones de Oesterheld y Robin Wood en mis comienzos, primero, haciéndolos a lápiz para Lito Fernández, un dibujante fuera de serie y un ser humano excepcional, que luego los pasaba a tinta, y más adelante, con mi propia firma. Fue una experiencia maravillosa: tenían una magia especial, que hacía que yo visualizara inmediatamente lo que describían. Recuerdo haber ido al estudio Nippur 4 a mostrarle a Robin mi primer Dennis Martin... allí conocí a Ferrari, cuando él recién empezaba. Me gustó mucho también hacer Encuentros Cercanos con Ferrari, alguien con el que me gustaría volver a trabajar. Pero nunca tuve mucho diálogo con ellos. Columba atendía por separado a dibujantes y guionistas y había pocas posibilidades de encontrarse.

Fue distinto con Armando Fernández, con quien desarrollamos Los Intrépidos, como un proyecto independiente, para vender en Europa: ahí sí dialogamos bastante. Lo que me gustaba de los guiones de Columba es que dejaban mucha libertad al dibujante; no lo agobiaban con pesadas y minuciosas descripciones como era común en los guiones europeos o yankees.




¿Cómo era la forma de trabajo en Columba (El Tony, D´Artagnan, Fantasía, Intérvalo, etc)?
En esa época no era fácil imponer un estilo propio y había que imitar a algún “consagrado”; era una ley inexorable; o la aceptabas o no entrabas. Y Columba era la Meca del dibujante de historietas! Era una forma de facilitar el que uno realizara un material publicable, hoy lo comprendo; lo más inteligente era tomarlo como una escuela donde encima te pagaban por hacer los deberes! Comencé dibujando historietas de guerra imitando a Chiche Medrano (que firmaba John Lawrence), pero pronto pasé a trabajar en la línea de Fernández; me copaba mucho más su estilo, acorde con mi pasión por el dibujo y el manejo de la narración de Hugo Pratt y Frank Robbins. Aquellos Dennis Martin de la revista en colores me fascinaban con esa síntesis y esa fuerza que le daba Lito a todo lo que dibujaba! Así que traté de dibujar e interpretar las historias como si fuera él, aunque al poco tiempo ya estaba metiendo cosas mías.
Finalmente, después de dos años de trabajar así, hizo crisis la dicotomía entre imitación y creatividad y terminé alejándome de Columba, prefiriendo la aventura de buscar mi propio estilo aunque eso significara la inseguridad económica; de todas formas, fue un período en el que aprendí mucho, ahora lo veo.

¿Cómo llegó a ser discípulo de Lito Fernández y cómo era hacer el lápiz de varias de sus series?
Yo trabajaba en Producciones García Ferré y sentía una gran necesidad de hacer historieta realista. Llevaba muestras a Columba y un buen día me conectaron con Medrano, que me dio trabajo como ayudante en su estudio de la calle Perú. Estuve poco tiempo allí; mi lugar lo ocupó después Quique Alcatena. Un amigo, Santiago Scalabroni, me pasó el teléfono de Lito, lo llamé, me citó en la esquina de Record, charlamos y a los pocos días yo ya estaba trabajando a su lado en una vieja casona de la calle Zapiola en Belgrano. No lo podía creer! Hacía menos de 4 años que había llegado a Buenos Aires buscando dónde estudiar dibujo y de pronto me encontraba dibujando y pasando a tinta los fondos de Dennis Martin y Precinto 56 codo con codo con su creador! La primer historieta que hice allí fue una de Grace Henrichsen: el episodio se llamaba Triángulo, me acuerdo.




¿Era común que los dibujantes de Columba y Record (Skorpio, Tit Bits, etc) trabajaran con ayudantes, que les realizaran el lápiz o el entintado, todos lo hacían?
Muy común, dada la gran demanda de producción por parte de las editoriales. Cada dibujante tenía su forma propia de trabajar, claro; algunos, como Lucho Olivera, tenían un ayudante que les dibujaba los fondos y nada más. Otros, como Trigo o los Villagrán, montaban verdaderas fábricas de historietas con multitud de pasadores a tinta, fondistas, etc. En el caso de Lito, lo que le resultaba más fácil era agarrar una historieta ya interpretada a lápiz por Szilagyi, Mandrafina, Merel o Balbi, y convertirla en “suya” con la magia de su pincel; prácticamente, no leía el guión.

¿Cómo era el trabajo en el estudio Géminis, quiénes lo integraban y para dónde y en qué trabajaban? Por lo que se ve en el video de You Tube, el ambiente era muy distendido y entre amigos. ¿Se extraña esa etapa?
Claro que se extraña! Ahí se respiraba dibujo, historieta, bohemia... Gaspar, uno de sus fundadores, lo llamó “refugio de creadores” y era así nomás! Iban y venían los dibujantes; a veces, hasta el extremo de que ya no se podía trabajar y terminábamos tomando mate o jugando al ajedrez. Lo principal era la amistad y la solidaridad: se compartían los trabajos, se le daba un lugar al que lo necesitaba y si no podía pagar, no había problema... Traté de reflejar todo eso, movido por la nostalgia, en el video al que te referís. Hay tantas anécdotas inolvidables que ya estoy pensando en escribirlas, para que no se pierdan.
Se trabajaba para todas partes: Columba, Record, Mopasa. Inglaterra, Italia... Hubo una época de dibujo animado con el estudio de Jaime Díaz, y también con la serie nacional Nikol que no prosperó. Allí, en “la oficina”, como la llamábamos, hicimos Rambo, entre Gil, Gaspar y yo, y para la misma editorial (Perfil), abastecíamos a la revista Historietas Sex de un material que hoy hasta podría pasar por inocente... También se hacían trabajos para clientes poco comunes: dibujo de figurines (Gaspar), un manual de Taxidermia (yo), historietas religiosas para la revista Pan y Trabajo (Caliva, a veces con la ayuda de Gil o alguno de los que andábamos por ahí). Cada tanto llegaba Mulko con las páginas de Nippur de Lagash todavía frescas para dar los últimos retoques antes de entregar en Columba y nos poníamos todos a darle una mano, o aparecían jóvenes principiantes como Zaffino o Miguel Rep en busca de consejo... y lo encontraban!


Página de Juan Moreira

Realizó historietas de carácter histórico. ¿Cómo fue que llegó a esa temática y cómo las abordaba?
Siempre me interesó la historia y sobre todo la nuestra. Estaba publicando Juan Moreira en el diario La Voz, con guión propio basado en la novela de Gutiérrez, que ya trata un tema histórico real, y al terminar se me ocurrió proponer la vida de Manuel Dorrego; aceptaron y me sumergí en pilas de libros como el de Pavón Pereyra y viejos ejemplares de la revista Todo es Historia, para poder escribir el guión. Descubrí que la historia argentina, la verdadera, es cruel, injusta, heroica y fascinante como fuente de inspiración para un artista. Sentí casi la obligación de comunicar todo lo que iba descubriendo. Y lo hice, en la medida de mis posibilidades, con Dorrego, con una Vida de Facundo que duró casi un año, a razón de una página por día, y finalmente con El Chacho Peñaloza, que quedó inconclusa.

Continúa la próxima semana.

jueves, 29 de octubre de 2009

Festival en Rosario y Entrevista a CARLOS NINE (segunda parte)

DIBUJANTES: Festival el Rosario, Santa Fe.

• Invitados de Lujo. • Feria de Editoriales y Fanzines.• Charlas y Talleres. • Proyecciones.• Presentaciones de Libros editados. • Dibujantes en vivo.
La Duendes - Historieta Patagónica estará presente con stand, una muestra y la presentación del libro compilatorio de Historieta Patagónica.


Entrevista a CARLOS NINE (segunda parte)
La siguiente entrevista fue realizada por A. Aguado y publicada en el año 2007 en la revista La Duendes.


Carlos Nine

El “viejo” Breccia
Nací en Haedo, donde vivió y murió Alberto Breccia. El tenía una casa enorme, un estudio espectacular. Era un mito él. Aparte interesante la vida de él, porque fue un dibujante, digamos común, regular, y vivía de eso tranquilo durante casi toda su vida, hasta que de pronto un día algo le ocurre, o tiene una crisis. No se cómo funciona, pero cambia totalmente su forma de dibujar. El se hace famoso, no por Vito Nervio, sino por Mort Zinder, El Eternauta. Cambió estéticamente. El lo atribuye a que un día Pratt, que vivía acá en Argentina, le dijo:
- “Vos con lo que sabés dibujar porque hacés toda esa mierda”
- “Tengo que vivir”
- “No, sos un cobarde”
El Tano (Pratt) era muy agresivo, y le insultó. Entonces le dio como vergüenza y se puso a dibujar. Parece que eso le influyó, los insultos del tipo lo asustaron.
Todos lo elogian (a Breccia), pero todos están cómodos haciendo veinticinco mil años el oso chirimbolo porque se vende bien. No, ahora hacé otra cosa, corré peligro. Tanta gente corre peligro, un albañil, hacé algo que te ponga en riesgo, sino es muy aburrido ir asi.



Detalle de ilustración de tapa realizada para Co & Co.

El humor y entre ser guionista y dibujante
Otra cosa diferente es hacer humor. Vos la embocás con un chiste, pero no es contar una historia. Una historia tiene un desarrollo, un final, es complicado.
El humor no me gusta. A mí me interesa el humor puesto en dosis dentro de una historia. Aparte los guiones que escribo tienen burla, pero más que humor tienen cinismo, que es otra cosa. Soy cínico, es una forma especulativa de entender la realidad, sino te morís. Eso está en la historieta, pero armar un argumento no es lo mismo que decir un chiste. Aparte cuando hacés las dos cosas, que sos guionista y dibujante, a veces tenés que retroceder como dibujante y dejar las palabras en primer plano. A veces tenés que agarrar y hacer que el escritor se esconda y aparezca sólo el dibujante. Si yo todo eso lo tuviera que discutir con un tipo que escribe, sería un lío. Si vos lo manejás, te ponés como escritor o como dibujante, según te convenga.
Sin embargo hice trabajos con guionistas, pero en general prefiero laburar solo.



Detalle de ilustración publicada en la revista Raf, Edit. La Urraca, 1992.

Sobre la extinta Editorial Columba
En Columba nunca hubiera …, no se puede. Yo no se cómo alguien podía trabajar ahí. Sin embargo fue un momento interesante porque era una historieta popular que la leía el obrero. Eso es importante también. Yo veía en el tren, gente de laburo, no pibes de clase media, sino laburantes leyendo historietas. En ese sentido creo que era interesante.



Detalle de ilustración de tapa de la revista Raf.

Ilustraciones para Crónicas del Angel Gris, de Alejandro Dolina
Eso surgió en la época de Humor. Por ejemplo, en esa época el negro (Dolina) se levantaba, que se yo, al mediodía porque vive de noche, entonces a las doce del mediodía me decía de qué iba a escribir. El martes había que entregar el texto por un lado y yo el dibujo por otro. Entonces me contaba más o menos como era la historia y yo hacía el dibujo. Siempre coincidían muy bien. El me decía el tema y yo lo enfocaba de otra manera, aparte los dos compartíamos la misma fauna barrial. Los dos somos tangueros y amamos la ciudad de Buenos Aires, entonces inventar fantasmas y criaturas mitológicas de la ciudad es fácil. La mística de Buenos Aires está metida ahí. El eligió un barrio supuesto, simbólico, que fue Flores, es un barrio que conozco bien. Para el tipo que es de acá, hay metamensajes escondidos todo el tiempo, para el que conoce es fácil descubrir. De los filósofos de barrio, todo eso, son faunas que hay acá. Si vos te fijás bien, son todos pobres desgraciados, no hay héroes, tipos hechos mierda. Es la situación “El Eternauta”, el tipo común metido en una situación fantástica. Es lo que dice Cortázar, si uno para hacer algo fantástico pusiera tipos con escamas todo el tiempo, pero no, lo fantástico es que alguien que vive una vida normal, le ocurra algo fantástico. Con eso después se armó el primer libro.


Viñeta de la serie "Pampa"

Todo dibujo es abstracto, una representación
La deformidad no es hecha a propósito. Lo que yo busco en realidad no es el parecido y ese tipo de cosas, sino que las formas se combinen en forma atractiva visualmente. Para eso creo que la academia sirve, una cosa es ser autodidacta y otra es ir a estudiar. Cuando vas a estudiar, si te toca una época buena, porque si te toca una época horrible no aprendés un carajo. Pero en la que yo fui había buenos profesores y era una academia realmente.
Entonces el primer asunto que tenés que entender es que todo el arte visual es abstracto, no hay arte figurativo. Cuando uno hace esto asi y le hace un aguijerito (hace que dibuja sobre un papel) dice “ah, nariz”, pero esto es un símbolo, no es una nariz. Lo demás son alusiones simbólicas de la nariz, por lo tanto es abstracta. Vos podés combinar, deformar, y lo que tenés que buscar es que te quede una combinación atractiva que va a estar aludiendo a una cara. Pero como símbolo nada más. Entonces vos tenés libertad para deformar lo que quieras.
Pero en cambio hay gente que dice, “no, está el modelo, tengo que dibujar la oreja”. Pero estás en un papel, son dos dimensiones, alto por ancho, la oreja nunca va a ser la oreja, va a ser una representación de una oreja. Por lo tanto podés hacer la oreja que se te ocurra, podés estirar, ensanchar. Siempre va a ser simbólicamente una oreja. Pero hay como una esclavitud de lo que uno ve, tenés que aprender a separar lo real de lo plástico, lo artístico es otra cosa, otro lenguaje.No hay realismo.
Por ejemplo, el más grande caricaturista que hubo es Domie, es el gran caricaturista francés, que lo vi en París, en un Museo. Las caricaturas que él hizo, en barro cocido, las pintaba con óleo, hacía volumen también, nadie sabe ahora quiénes son esos tipos. Por ejemplo, cuando alguien ve una caricatura tuya, dice “que bien que está el parecido”, pero el parecido va a durar unos cuántos años. Cuando se olviden del diputado “Filepetti, ponele”, a quién le importa si se parece a no a quien era Filipetti. El asunto es si es un buen dibujo, o un mal dibujo, no si es parecido. Entonces, para eso estéticamente tiene que funcionar, no si se parece.


Fragmento de ilustración de tapa para revista Co & Co

Dibujos originales, nuevas tecnologías aplicadas al dibujo
Vendo muchos originales. La casa esta la hice con dibujos que vendí a Estados Unidos. Es como tener guita que puedo usar cuando querés. Esta era una casita que la hice toda taller, entonces cuando la estábamos haciendo me había quedado sin guita y mandé a un amigo a decir “decile a los muchachos que tengo algunos dibujos para vender” y en dos semanas junté los dólares. Yo nunca tuve perfil alto, pero el tipo que dibuja fuera de la Argentina me conoce. Muchos tienen la chifladura, que yo no la tengo, de los originales. Tengo originales de algunos que me gustan, del viejo Breccia, de Hugo Pratt, de un español que me gusta mucho, que es Bernet y después algún amigo francés. Bernet estuvo acá y me trajo algunos dibujitos, fue un intercambio. Pero no soy loco por tener originales.
Ese es el problema que hay con los tipos que son dibujantes virtuales, ahora muchos pibes dibujan y hacen el laburo con la computadora. Entonces no hay originales y eso es una joda, porque si hacés una exposición que vas a exponer ¿una copia impresa? Está lindo pero es como poner una foto. Vos querés ver la mano del dibujante. Yo creo que es una contra.
Por ejemplo, mi hijo Lucas labura todo con la computadora, aunque él dibuja pero después lo escanea y lo termina con la computadora. Si él expusiera el dibujito pelado en blanco y negro, es como muy pobre. Y después se transforma en una maravilla, pero es porque intervino el Photoshop.
Ahora estoy armando con la computadora, algún retoque hago, pero vos tenés que controlar eso, tenés que vigilarlo porque sino te transformás en esclavo de la computadora. Si toma el protagonismo la computadora, sonaste.
Hay tipos que pintan con la computadora. Yo tengo un amigo, Bill Sankevich que era dibujante de superhéroes, pero el tipo se pudrió y entró a hacer unas cosas que son espectaculares. Tiene espacio porque ya había hecho un nombre con lo otro. Ese nombre después te permite hacer lo que vos quieras. Ese es otro camino, vos te hacés famoso y después le ponés lo que querés.



Ilustración de tapa de la vieja revista Humor.

jueves, 22 de octubre de 2009

Novedades, nota y video sobre estudio de dibujantes

PROXIMAMENTE

Novedad para el mes de noviembre: "Rigor Mortis" de Chelo Candia, 86 páginas.


La Duendes 8, especial Blog Historieta Patagónica, 156 páginas, compilado con material de todos los autores.

Nota: Nuestras publicaciones las pueden conseguir en Buenos Aires y otros puntos del país, por medio de comiquerías, o bien solicitándolas a la distribuidora de cómics La Revistería: www.larevisteria.com.ar/


Nota sobre el libro LOS HERMANOS, de Ricardo Ferrari y Diego Aballay

Andrés Valenzuela le dedicó una hermosa nota en "Cuadritos, periodismo de historieta", al libro de Ricardo Ferrari y Diego Aballay. Muchísimas gracias Andrés por la valorización del gran trabajo de los dos autores. Para leer la nota completa


Un video sobre el estudio Géminis, que nucleaba a numerosos y renombrados dibujantes argentinos.

martes, 20 de octubre de 2009

Historieta Amazonica y Entrevista a CARLOS NINE

1er Salón de la Historieta Amazónica
Entre el 14 de diciembre y el 8 de enero, El INC y la Asociación Cultural “Estamos en la calle” estan organizando el Primer Salón de la Historieta Amazónica. La megaexposición contendrá una serie de retrospectivas, muestras, exposiciones históricas, recopilaciones y talleres, incluyendo la exhibición de una muestra de artistas amateurs. Uno de los temas principales es estimular a los jóvenes a realizar historietas bajo el contexto amazónico.


Recepción de los trabajos es del 12 al 15 de noviembre del 2009.
La selección de los trabajos para la exposición es del 16 al 20 de noviembre del 2009.
La exposición del 1er SALÓN DE HISTORIETA AMAZÓNICA es del 14 de diciembre del 2009 al 08 de enero del 2010.
Todos los trabajos deberán presentarse en un sobre cerrado con nombre del trabajo y del autor o autores y el título de PRIMER SALON DE HISTORIETA AMAZÓNICA, a la siguiente dirección:
Instituto Nacional de Cultura – Región Loreto
Área de Promoción Cultural
Malecón Tarapacá 382 segundo piso
Iquitos – Perú
Para ver las bases del concurso: www.historietaamazonica.blogspot.com



Entrevista: Carlos Nine (Primera Parte)
La siguiente entrevista fue publicada en La Duendes Nº2

Carlos Nine es uno de los grandes artistas argentinos de renombre internacional. Se distingue por una estética sumamente personal, sus amplios conocimientos y admirable manejo de técnicas, y su constante vocación de innovación. Protagonista de la gráfica nacional de los `80 a través de las publicaciones de la extinta editorial La Urraca (Humor, Fierro), desde hace diez años canaliza el grueso de su producción en Francia.
De vocación pintor, las circunstancias de la vida lo llevaron a transformarse en uno de los principales referentes nacionales de la historieta y la ilustración. Sus trabajos se pueden rastrear en revistas como Fierro, Humor, Humi, o en innumerables revistas culturales y de actualidad, diarios y libros, entre ellos el clásico contemporáneo Crónicas del Angel Gris, de Alejandro Dolina.


Carlos Nine

El dibujo, los comienzos
Yo estudié en Bellas Artes, hice los siete años. Acá estaba dividido en cuatro años en la escuela Belgrano, y después en la Pueyrredón, que ya es una especialidad. Yo seguí pintura. Lo que yo quería era pintar, es lo que estoy haciendo ahora. No me interesaba la historieta. Quería hacerlo para mí, lo que quería era tener un laburo de cualquier cosa, pero como después la cosa se complicó tuve que empezar a vivir de lo que dibujaba.
Tenía un estudio de publicidad, salió todo mal. Pasa que en los `70 también milité políticamente y ahí perdí a todos mis amigos, fue toda una serie de desastres que ocurrieron. De casualidad alguien llevó un dibujo mío una vez a Humor y al tipo (Cascioli) le gustó y entonces me llamaron. Pero yo nunca fui a buscar laburo.



Ilustración para tapa de Crónicas del Angel Gris

Dibujar, entre la vocación y el éxito comercial
Yo dibujo básicamente para mí. La mayor parte de los dibujos míos no se conocen. Yo creo que dibujar sirve para completarte como persona. La gente cree que uno tiene que dibujar para publicar, y sino no dibuja. Pero es lo mismo que ir a una oficina entonces. Digamos, vos dibujás porque tenés vocación. Si tenés vocación es independiente de si tenés éxito comercial, si triunfas en la vida, si te publican todos los diarios, si no te publica nadie. Uno dibuja porque le gusta.
Ahora, si además podés vivir de eso, genial. Pero si no fuera así ¿entonces dejás de dibujar?, no. Si es sincero el sentimiento vocacional que tiene, lo hace más allá de que seas un fracasado económicamente. Sino quiere decir que el tipo que triunfa con la guita es un gran dibujante, y la mayor parte de los tipos que tienen mucha plata con el dibujo, son malos dibujantes.



Estampas del Oeste, en la vieja Fierro

Humoristas gráficos, exposición mediática y Fontanarrosa
Los tipos que hacen chistes, los humoristas, son los que más guita ganan. Los ponen como estrellas. Es otra carrera, es una carrera mediática. Aparecés en los medios, y como todo el mundo los lee y lo mira, dicen “este tipo es un genio”. Un genio es Fontanarrosa, después todos los demás son buenos muchachos. Ese (Fontanarrosa) es un genio, porque es un gran escritor además. El tipo tiene ideas, está atento a la cultura del país. El hace toda esa sátira del gaucho (Inodoro Pereyra) porque el tipo escuchó bien cómo era la historia. Entiende, no podés improvisar con eso, él sabe.


Una de sus recordadas ilustraciones de tapa realizadas para la vieja Humor

Dibujando para Francia
El trabajo mío sale todo a Francia, desde hace diez años. Le debo el morfi y la casa a los franceses. La de Francia es la industria (de historietas) más grande que hay en Europa. Hago dos o tres libros por año. Hay personajes que funcionan bien y después hacemos otro libro. Hicimos con un amigo que vive en Barcelona, una serie de gauchos. Como nunca nadie había publicado nada de gauchos en Francia, se nos ocurrió hacer una historia de malones, indios. Fue bien, pasa que para allá es una cosa exótica, rara. Pero como ellos son un país muy abierto, si vos sos chino y vas con una de chinos, te compran para ver que coño son los chinos. Si sos birmano, a ver que carajo serán los birmanos. Entonces entrás dentro de una fauna exótica, pero los tipos son respetuosos.
Nosotros queríamos vender una de gauchos, que no había. Aparte que conozcan que es un gaucho, porque no tienen idea. Nosotros queríamos de alguna manera hacer una cosa medio pedagógica, explicar de qué se trata la cultura de la Argentina, porque además del tango y de Borges salen un montón de cosas. A la Argentina rural no la conocen. Entonces se llamó “Pampa” y salieron tres libros. Es la historia de un facón que va pasando de mano en mano.
Los primeros libros que publiqué en Francia son muy raros, acá no los hubiese podido publicar nunca. Entonces lo franceses como siempre están atentos, aunque sea rarísimo, ellos te publican.




El oficio, arriesgarse a innovar
Pasa que, como te comenté, alguien llevó un dibujo mío, me llamaron. Había que hacer las tapas (de Humor), yo en mi puta vida había dibujado una caricatura, pero el asunto es dominar el oficio. Si uno sabe dibujar, que es lo que hoy poca gente sabe, están con las instalaciones, un montón de cuentos chinos, podés utilizar algo que tenga que ver con el arte aplicado. En realidad la historieta, la ilustración, son artes aplicados. Tenés que aprender a dibujar y pintar y después ves lo que hacés, lo que más te guste. Pero tenés que dominar el oficio, sinó no te sale. Tiene que estar la base, haber dibujado muchas horas. Y la gente cree que hay algún atajo, “y dibujando menos, y algún tipo al que le caigo simpático”, no, no. Quedate y dibujá diez horas por día, te va a salir.
A mí me gusta probar. Ahora estoy armando un libro para Francia. Lo estoy armando en la computadora, todas las páginas, que es de escultura. Lo que me interesaba es pasar del plano al volumen y pintarlo. Porque sinó es aburrido el laburo. Viste los tipos que están haciendo siempre lo mismo. Cuarenta años haciendo Clemente por ejemplo. Yo lo conozco a Caloi, somos amigos, pero yo le digo “¿no te aburrís con eso?”. El tiene otras cosas además, pero debe ser un laburo fatal estar toda la vida haciendo un pajarito. Y te morís haciendo el pajarito. Te caés muerto arriba del tablero con el pájaro en la mano.
Ahora, incluso con las esculturas trato de contar historias, que eso es más complicado. Pero como vos las podés iluminar, con un solo elemento, de acuerdo a cómo lo ilumines, es como un actor. Una lustración, un dibujo, es uno solo, es el original, en cambio en una escultura vos la ponés en diferente contexto. De una u otra manera y pareciera que es otra cosa, es como trabajar con actores. Para eso tenés que tener un poco de vocación teatral. Si a vos no te interesa contar historias, no hagás historietas
Creo que hay que meterle desafío, es lo que hizo el viejo Breccia. El estaba tranquilo, no tenía porque meterese en despelote, y sin embargo dijo “no, esto agarro todo lo que hice hasta ahora, lo tiro y empiezo otra vez”. Hay que tener agallas para hacer eso.


Continúa

martes, 13 de octubre de 2009

Presentación del libro "Los Hermanos" y Carlos Roume



Pese a la lluvia y al definitorio partido de fútbol Argentina-Perú, el sábado pasado se presentó en la ciudad de La Plata, la novela gráfica “Los Hermanos”, de Ricardo Ferrari y Diego Aballay. La presentación contó con gran presencia de público, que se acercó a conocer a los autores y disfrutar de sus palabras.
Diego Aballay y Ricardo Ferrari hablaron del libro, su trabajo, del trabajo que hacemos el colectivo de La Duendes-Historieta Patagónica y de la historieta en general. En palabras de Diego Aballay, la presentación se vivió en un clima de “alegría y sonrisas”. Los presentes también pudieron disfrutar de una muestra de parte de los originales que integran el libro.
Nuestras felicitaciones a los autores de “Los Hermanos” por tan merecida repercusión y un honor haber aportado desde la editora La Duendes para que su obra tome forma de li
bro.



Diego Aballay y Ricardo Ferrari




Los autores firmando ejemplares


Ricardo Ferrari y Diego Aballay


Público




Fallecimiento de un grande: Carlos Roume


Carlos Roume en una foto de 1984.

A fines de septiembre, con 86 años de edad, falleció un dibujante excepcional, uno de los grandes autores de la historieta nacional: Carlos Roume.
Roume, junto con Carlos Casalla ("El cabo Savino"), Enrique Rapela ("Fabián Leyes", "El Huinca"), Juan Arancio, Magallanes ("Martín Toro"), Walter Ciocca ("Lindor Covas"), formó parte de los grandes autores que cultivaron un género característico de la historieta Argentina, hoy casi extinto: el “gauchesco”. Al igual que sus colegas, dibujaba de forma excepcional a los caballos y el paisaje campero. Aunque dibujó historietas de diversos géneros, será mayormente recordado por sus historias ambientadas en el pasado, en el ámbito rural. Reflejó
con excepcional preciosismo y precisión la vida de los fortines, las tolderías, la época de la colonia, la de la guerra de la independencia. Pero los grandes protagonistas de sus trabajos, en particular de los últimos tiempos, fueron la naturaleza y los animales.
Como los géneros del gauchesco y el western se tocan en ciertos puntos, también fueron numerosas las historietas dedicadas a este último.


Página donde despliega su maestría


Viñeta de una página dibujada por Roume.

Nació en 1923 en el barrio de Flores, en Buenos Aires. Dibujante precoz, hijo de padre pintor y escultor, su primera exposición la realizó a los once años de edad. Comenzó a publicar en 1946 y nunca paró. Sus primeros pasos en historieta los realizó para el mercado inglés y estadounidense. Su consolidación como historietista llegó en 1957, cuando comienza a dibujar con guión de Oesterheld, las series Tipp Kenya y Patria Vieja, para las míticas revistas Frontera y Hora Cero. Entre 1959 y 1967 residió en Europa, donde trabajó para diversas editoriales. De regreso en el país trabajó para varios medios, pero fue en la editorial Record (revista Skorpio) donde publicó parte de su última obra historietística.
Sus últimos años los pasó en Tandil, dedicado a realizar esculturas y acuarelas.


La vida de los fortines

Ilustraciones a color para el Martín Fierro