miércoles, 18 de febrero de 2009

Editorial Columba. Valorización

Editorial Columba
valorización


Columba fue una editorial que gozó de gran popularidad y ventas masivas, a través de numerosos títulos: “El Tony”, “Fantasía”, D`Artagnan”, Nippur Mágnum”, “Intérvalo”, a lo que se sumaban las versiones de las mismas revistas en “Todo Color”, “Sùper Color”, “Extracolor”, “Anuarios”, “Superálbums” y “Súperanuales”. En la década del `70, un título como “D`Artagnan” vendía 240 mil ejemplares quincenales. Generaciones de argentinos crecieron leyendo esas revistas. Ninguna revista del género, hasta las que se transformaron en sus competidoras en las décadas del ´70 y ´80 o que eran consideradas “las revistas”, como Skorpio y Fierro, consiguieron arrimarse a esas cifras de venta.

Sin embargo, sobre el recuerdo de Columba pesa una especie de fama negra. Por ejemplo, una de las características de editorial Columba era la de exigir a su plantel de autores el moverse dentro de rígidos parámetros estéticos y entre esos requerimientos, a los autores noveles, se les exigía que copiaran el estilo de otro dibujante que gozaba de la aceptación de los lectores. Esa situación les imponía severas restricciones en cuanto a experimentar con el dibujo y buscar una línea propia. Otras características eran que desde la editorial se priorizaba la producción industrial de historietas y que se quedaban con los originales de los dibujantes. Al priorizarse desde la editorial la producción industrial, dibujantes solventes y de talento, como lo eran en su gran mayoría, solía ocurrir que no podían dar lo mejor de sí. Por ejemplo, resultaba común ver que trabajos de esos mismos autores en revistas de otras editoriales, eran superiores en calidad gráfica a lo que publicaban en Columba.
Sin embargo, era también un espacio donde los autores podían dar sus primero pasos, ganar experiencia y hacerse un nombre, pasando a ser considerados “profesionales”.
Los testimonios:



Eduardo Risso
Eduardo Risso, hoy consagrado a nivel mundial, en una entrevista a la antigua Fierro, le dedicó algunos párrafos a sus inicios en la Editorial Columba. Para comenzar a publicar a nivel nacional tuvo que mudarse de Rosario a Buenos Aires:
“Fue muy duro al principio. Cuando llegué me hicieron un bollito con todo lo que traía y me mandaron como ayudante de dibujantes, pasé por dos o tres, me pagaban muy poco, trabajaba en una oficina y alternaba yendo a dibujar (…) Hasta que di con un dibujante como Pedrazzini: también él tenía necesidad de aprender, se dio una confluencia muy piola, todo lo que se hacía se discutía y aprendíamos los dos. En esa editorial por supuesto me exigían que copiara el estilo a un dibujante, empecé con Mandrafina, hacía una historieta que se llamaba Tagart, un abogado tipo «Petrocelli». Después tuve oportunidad de cambiar cuando me pidieron una miniserie que era «Holocausto». Ahí ya me largué a hacer algo más personal, en esa época admiraba mucho a Muñoz y tenía mucha influencia de él. Cuando caí con la «cosa fea» a esa editorial me pegaron tantas puteadas… pero la publicaron. Entonces ahí le metí para adelante, me fui cortando con lo mío”
(Entrevista a Risso en Fierro 73 -primera época-, pags. 14 y 15, agosto 1990)


El Guardaespaldas, con dibujos de Eduardo Risso

Horacio Altuna
“¿Las revistas de Columba son el paso obligatorio para adquirir status de dibujante profesional?
- A lo mejor es poco así. Por lo menos lo fue para mí entonces. No te diré que monopolizaban el mercado (venden varios cientos de miles de ejemplares) pero hace quince años, sobre todo, eran casi las única alternativa para el que empezaba y quería trabajar en forma regular.
Yo llevé muestras y me las rebotaron. Entonces me tomé tres meses y me puse a copiar dibujos de revistas inglesas. Me salieron una pinturita, muy bien copiadas. Les gustó mucho como dibujaba ese señor que era inglés. Y bueno, entré así. Tardaba semanas en hacer una página. Pero no de exquisito sino porque me mataba para que me salieran más o menos discretas.
- Columba, sin embargo, tiene una fama negra entre los dibujantes de historieta seria. Algo asó como el de una trituradora de estilos. ¿Cuál fue tu experiencia en ese sentido?
- Mirá, yo allí empecé a darme cuenta de la arbitrariedad con que se alienta o hunde a un dibujante. Una vez estaba haciendo antesala para ver si aceptaban mis cosas y al lado mío estaba Balbi, un viejo alumno de Alberto Breccia que yo admiraba muchísimo.
A Balbi lo rebotaron porque su estilo no encajaba dentro del de las revistas de la editorial. Que las caras, que la línea, un montón de pretextos… Lo mío en cambio lo aceptaron, sin ningún mérito porque como ya te dije yo entonces todavía copiaba.
Entonces imaginate mi estupor. Yo me decía: si soy una bestia dibujando, de malo, al lado de este tipo. Y a mí me toman y a él lo patean ¿entonces en qué editorial estoy?
Y esto me parece importante decirlo, porque Editorial Columba viene tiñendo toda la historieta seria nacional desde hace más de cincuenta años (…)



Pepe Sánchez, de Robin Wood y Carlos Vogt.

- ¿ Por qué pensás que es un sistema lapidario para un dibujante que quiera evolucionar?
- Yo allí estuve nueve años. Mi relación no fue mala con ellos. Pero creo que Columba, salvo dos o tres honradísimas excepciones, liquida a los dibujantes porque los marca dentro de esquemas muy rígidos. Si querés evolucionar tenés que irte. Los hace entrar en una escala de producción chorizo. Se trabaja a mimeógrafo o como quien llena planillas. Nunca supe si me pagaban por calidad, cantidad o escalafón. Cuando invocaba alguna de las tres cosas para pedir aumento me sacaban a relucir cualquiera de las otras. ¡Pero ojo! El editor hace esto con la complicidad del dibujante.”
(Entrevista a Horacio Altuna. Ema Wolf, en “El «Loco» Altuna, Superhumor 14, febrero 1982)


Nippur, con dibujos de Lucho Olivera.

Sin embargo, algunos de aquellos autores pudieron sortear aquella premisa y dibujar respetando su estilo, tales son los casos de Mandrafina o Casalla, quienes a su vez eran tomados como ejemplo para que se los copiara. Mandafrina se refiere a la copia de estilo, voluntaria o no, y de los peligros de que sea impuesta desde una editorial.
Mandrafina
“Tenés la curiosidad y exclusividad de ser el único dibujante que publica simultáneamente en las tres grandes editoriales que imprimen historietas, a saber: Columba, Récord y La Urraca, cuando a lo largo de muchas polémicas y sucesos ruidosos se estableció una especie Romeojulietismo un «aquí o allá» entre Columba y las demás. Una división ideológica que incluía esa actitud plagiaria de copiar estilos. De obligar a algunos dibujantes a copiar a otros. Vos, particularmente, tenés como a cien copiadores.
- Esto, en general, lo que hace es degradar al que copia ¿no? Es un sistema de copia industrializada que no ayuda al dibujante. Ellos tendrán sus versiones de por qué lo hacen. Hace muchísimos años que funciona de esa manera. Yo siempre digo que tuve la suerte de entrar en Columba sin necesidad de copiar. Pero este asunto en la historieta tiene otra tradición: la copia se hace para ir investigando, uno mismo, por dónde anda su propio estilo. Para progresar, copiando a los dibujantes que le gustan. Para aprender. Esa es la copia honesta, digamos, de autodidacta como, de última, somos el ochenta por ciento de los dibujantes de historietas. Pero la editorial lo industrializa, lo maneja y los hace público. A mí no me produce frío ni calor, personalmente. No me agrada, desde ya, pero no me asusta tampoco.
¿Se institucionaliza a un dibujante como un estilo de contar?
- Más que como un estilo de contar (creo que es prácticamente imposible de copiar), lo que se copia es una gráfica, el aspecto.
Mark, con dibujos Ricardo Villagrán.

- Yo he visto cómo algunos dibujantes –incluso muy buenos- han comenzado a copiarte y no te pueden sacar de encima.
- El dibujante que tiene algún talento, evidentemente va a salir de aquello que copia. Pero va a depender mucho del estilo que está copiando. En la historieta hay estilos abiertos y estilos cerrados. Los abiertos son los de los maestros. Todos los que hemos estudiado, analizado y –de última-, copiado a algún maestro para aprender, hemos sacado cosas y hemos derivado a otras donde subyacen algunas del maestro elegido. Pero el verdadero problema es si la copia es elegida o impuesta. Si vos elegís y elegiste bien, vas a terminar saliendo con tu propio estilo, con rasgos del tronco principal que tomaste. Pero cuando una editorial te lo impone, es un azar. Si te toca copiar a un estilo abierto, a un maestro, su estilo te va a permitir crecer, que salgan ramas secundarias de su tronco. Yo creo que sacando a Caniff, Raymond o Breccia, no hay muchos tipos que se puedan copiar para aprender algo. Pero si la editorial le impone al dibujante un estilo cerrado, que no ofrece alternativas, el tipo queda sometido en un segundo plano, y se queda en ese estilo, en sus redes, sin poder moverse.”
(Entrevista a Mandrafina. Martín García, en “Un Cacho de Mandrafina, Fierro 14 –primera época-, octubre 1985)


Giani Dalfiume, autor de larga trayectoria en la editorial, se refiere a Columba en su aspecto de fuente laboral:
“Trabajé casi 30 años para Columba. Naturalmente hay muchos recuerdos, ni todos buenos ni todos malos. Durante años, la meta fue, para mucha gente, si uno quería vivir de esto, la Editorial Columba. Era una empresa sólida que brindaba trabajo continuo y más o menos bien remunerado que permitía vivir con cierta dignidad. Todavía no había tanto trabajo para afuera. La gran contra de Columba era que se quedaba con los originales. Debo decir a su favor que cuando Columba estaba declinando yo les pedí los originales y me devolvieron casi un 90% de lo que les había hecho. Trabajaba en Misterix y la cosa, económicamente, no iba muy bien. El trabajo era muy discontinuo y el pago siempre con problemas. Vogt trabajaba en ambas editoriales y con su aval entre en Columba”
(Entrevista realizada por Ariel Avilez para su portal Blancas Murallas http://blancasmurallas.com.ar)


Helena, con dibujos de García Seijas, un clásico de Intérvalo.

Silvestre Szilagyi
Entrevista marzo 2007
(AA): ¿Y cómo fue su entrada en Columba?
(SS): Como te dije, empecé a llevar muestras, y allá por el 68 me dijeron “tiene que imitar a un dibujante para entrar acá”, así que elegí a Vogt para tratar de imitarlo (…)
(AA): ¿Quién era el que tomaba la decisión de emplear a nuevos dibujantes?
(SS): Aparentemente era un tal señor Menéndez, que lo conocían como “Manín”, y que era el que estaba a cargo de Intervalo y, creo, de Fantasía.
(…) copié un poco a la dibujante de “Tifanny Jones”, una tira inglesa. Era un dibujo clásico pero tipo moderno, onda pop, tipo lineal, con poco bloque de negro; el negro lo usaba como color, no como luz y sombra. Y le metía mucho de moda, había comprado muchas revistas de moda y eso funcionó, les terminó gustando.
A partir de ahí empecé a hacer historietas para Intervalo, esto fue allá por el 72. Mi primer historia fue “La Mujer del Astronauta” y me hicieron rehacer todos los pelos, así que dibujé toda la historieta con pelucas (risas), le pegué todos papelitos arriba, porque en esa época no había fotocopias. Recién ahí funcionó. Y a partir de 1973 trabajé de manera continuada.


(AA): ¡Qué cosas positivas rescata de esa época?
(SS): Y... que trabajé (risas) Que trabajé y aprendimos el oficio, no sólo yo, sino todos los muchachos que entramos por ese entonces a la Editorial: Saichann, Torre Repiso, Mandrafina...
(AA): ¿Es cierto que había algún tipo de censura por motivos artísticos o ideológicos p de algún otro tipo?
(SS): No. Había, tal vez, pero era algo más bien sugerido... y yo sinceramente no le presté mucha atención. Es más, mis historias que más funcionaron en Columba, las que más me alabaron, fueron aquellas en la que hice todo lo contrario a lo que me aconsejaba Presa.
(AA): ¿Cuáles eran los consejos de Antonio Presa?
(SS): Imitar a otras personas, hacer caritas sonrientes y amables... Cosa que no estaba mal, que estaba fenómeno, pero que a mí no me convencía.
Hay una historia que es ridícula, dibujada por Marchionne, en la que venían unos partisanos a los que les habían destruido los hogares los malvados nazis. “¡Destruyeron nuestros hogares, los hogares de nuestros antepasados!”, decían... pero tenían todos una expresión sonriente, venían con las caras iluminadas y agradables ¡era ridículo! (risas) Pero a ese nivel era la cosa. Yo tengo esa historieta, todavía, la miro y digo “esto es algo que no tiene pie ni cabeza” (…)



Una historieta con dibujos de Szilagyi.

(AA): ¿Recibió algún tipo de reprimenda por no aceptar ese tipo de sugerencias?
(SS): Sí. Me echaron más de una vez. Después me volvieron a tomar (risas) Pero de tanto en tanto me echaban. Venía Presa y me decía “E-e-e-esto n-no gustó” Y yo sabía que no era un asunto de gustar o no gustar. Cierta vez había entregado tres historietas y me rebotaron las tres; tenía una cuarta pero me dijeron “si entrega esta ahora, también se la rebotamos; entréguela dentro de dos meses”. Esas cosas siempre me parecieron un tanto arbitrarias. Pero bue... era el que mandaba ¿no? Podría haber hecho juicio en algún momento, porque de acuerdo al Estatuto del Periodista yo no estaba en relación de dependencia. Pidiendo que me reconocieran eso, me pagarían las vacaciones, el aguinaldo y qué se yo pero ¿después dónde iba a trabajar? Así que no hice planteos.
Igual, todo lo de Columba me sirvió de mucho ¿eh? Yo hice muchísimos experimentos tanto en Columba como en Récord, todos los experimentos habidos y por haber en el dibujo y nunca nadie se molestó por eso. Habitualmente se molestaban por otras cuestiones, pero no por los experimentos gráficos que uno hiciera. Eso siempre me llamó la atención y debo reconocer que me dieron el campo para hacer pruebas, no gratis, sino pagas; pagaban poco, pero pagaban. Encima era tipo reloj: llegaba el cuarto martes del mes y pagaban. Y además te daban trabajo continuado: todo el que pudieras hacer, salvo en algunas épocas de crisis.
(Entrevista realizada por Ariel Avilez. En el portal Blancas Murallas se puede leer la entrevista completa:
http://blancasmurallas.com.ar)


Pese a los rígidos parámetros en que debían desempeñarse los autores, visto en la distancia del tiempo, hoy se puede realizar una valorización de Editorial Columba más positiva de la acostumbrada. Por ejemplo, representaba una fuente laboral para muchos dibujantes que hoy se encuentran desempleados o que han dejado de dibujar historietas, aunque en su gran mayoría, los que integraban su plantel han pasado a trabajar exclusivamente para el mercado extranjero (Italia, principalmente), o que le permitía dar los primeros pasos a autores noveles y que conseguía llegar a una amplia mayoría de la población.
Carlos Nine, autor de prestigio internacional, totalmente ajeno a los parámetros de Columba, destaca la importancia de la masividad de la editorial:
“… Sin embargo fue un momento interesante porque era una historieta popular, que la leía el obrero. Eso es importante también. Yo veía en el tren, gente de laburo, no pibes de clase media, sinó laburantes leyendo historietas. En ese sentido creo que era interesante.”
(Entrevista de A. Aguado a Carlos Nine, en La Duendes Nº 2 –segunda época-, 2007)
Aunque se puede conceder que sus publicaciones no se destacaban por una calidad homogénea de los trabajos que publicaban, en sus páginas vivieron personajes que hoy son clásicos del patrimonio de la historieta nacional. Aún, pese a que cuando en general se realizan valorizaciones de la historieta nacional, se suele ignorar a los personajes de Columba.

Dago, otro clásico de Robien Wood y Salinas.

Por sólo citar algunos ejemplos: Nippur, Dago, Gilgamesh, Cabo Savino, Pepe Sánchez, Mi Novia y Yo, Mark, Savarese, etc. Por sus páginas también transitaron grandes autores de la historieta, como Mandrafina, Altuna, Solano López, Casalla, Risso, Lucho Olivera, Carlos Vogt, los hermanos Villagrán, Arturo del Castillo, Ángel Fernández, Dalfiume, Magallanes, Robin Wood, Trigo, Walter Taborda, Meriggi, Pedrazzini, Zanotto, Lalia, Canelo, Ernesto García Seijas, etc., Etc.
Convendría preguntarse, tal vez a modo de debate, si la existencia de revistas como las de Editorial Columba, no ayudaron a formar lectores, los que en su momento sostuvieron a otras publicaciones hoy emblemáticas, como Fierro y Skorpio. Hoy los lectores “nuevos” leen mayoritariamente Manga, seguido por material de Superhéroes. El lector de manga casi no lee material nacional. ¿Tal vez sería un tanto más equitativa la distribución de lectores si existiera una oferta nacional más variada, que comprenda diversas líneas gráficas, algunas de las cuales casi no cuentan con espacio donde publicarse?
Años de nacimiento de las principales publicaciones de Columba: El Tony nació en 1927, Intérvalo en 1945, Fantasía 1950, D`Artagnan en 1957, Nippur Mágnum en 1979. Tras 73 años de actividad, Columba cerró sus puertas en 2001.

Dejo picando un interrogante que me transmitió un colega: aunque con las evidentes diferencias temáticas y estilísticas ¿el modo interno de trabajo de Columba, no se asemejaba a las formas de editoriales que son la meta de muchos dibujantes en el mundo, como DC Cómics o Marvel?.

Más información sobre editorial Columba y sus autores:
http://blancasmurallas.com.ar
http://comicscolumba.blogspot.com/

jueves, 12 de febrero de 2009

Entrevista y Convocatoria a guionistas

El regreso de Jiurban, una historieta generacional
Del personaje Jiurban, de Marcelo Pont, se publicaron cuatro episodios y un especial, en la primera etapa de la revista Fierro. En un principio iba a ser una serie, pero quedó inconclusa y con un episodio inédito. A simple vista se diferenciaba del resto del material por una estética muy personal, asociada con la que imperaba en los años `80.
Jiurban apareció en los números 53, 55, 58, 62 y un especial del suplemento Oxido, en el año 1989. Veinte años más tarde, su autor lo volvió a la vida. En el sitio web del personaje se pueden ver los episodios publicados en Fierro, el inédito y uno nuevo.
La siguiente es una entrevista a su autor.


Retrato de Jiurban
1- Por qué el título de personaje, Jiurban? Cuándo y cómo nació el personaje?
R: Jiúrban es la versión pronunciada (ayentáin stáil) de "urban" (urbano, en inglés). una mezcla de Dick Tracy y Spirit con la suerte de Don Gato. Según una leyenda nunca escrita, un Jiúrban es un lobo sin manada, enfrentado a las "tribus urbanas". Ni siquiera es el nombre del personaje.Nació en charlas ociosas de bar cuando con unos amigotes fuimos inventando el personaje. De la mesa del café frente al teatro se trasladó al tablero de dibujo y allí nació la historieta. Yo siempre amé el cine, pero sólo me daba para hacer comics, así que "filmaba" Jiúrban con una o dos "cámaras", me salía mas barato: papel schoeler y rapidograph. Esto le dió una dinámica y una estética muy cinematográfica. En general comenzaba sin primer acto, directo a la acción, acelerador a fondo, como en los comics de Lee y Kirby o como El Spirit de Eisner que eran mis ídolos. También tenía sus toques surreales de Moebius o Drouillet. A veces buscaba la precisión exquisita de Neal Adams o Russ Manning. pero lo que primaba era el dibujo rudo del Breccia de Mort Cinder o de Lucho Olivera.


2-Al ver la historieta impresa en la vieja Fierro, se destacaba del resto del material por su estética, diría bien de los ochenta (los "raros peinados nuevos", borceguíes, tapados largos, la ropa en general). Era a propósito, buscabas reflejar algún contexto de época?.
R: Gracias por la distinción, mirá que había grosos en la Fierro... Si, creo que se diferenciaba bastante, tenía una estética muy fuera de la "escuela argentina" por decirlo así. Estaba mas emparentada con la convergencia de medios de los ochenta, tenía fuertes influencias de la música, de la cultura pop y punk, del cine negro, los pulps, del comic usa y europeo pero llevado a un contexto local. Sucedía claramente en Córdoba en un NoFuturo.Era sin duda una historieta "generacional". Con guiños permanentes a la cultura de la época, que trataba de salir de la nada, de la escalofriante oscuridad de los "años de plomo" pero también de los prejuicios de los setentosos, dueños y jueces de la palabra revolución. Era una historieta para supervivientes.

3- En las historietas te inspirabas en la música? Vi que un capítulo estaba basado en un tema de David Byrne y en otras aparecen frases de Vox Dei (de la La Biblia) y otras que parecen remitir a temas de Fito Paez y Soda Estero. También aparecen imágenes de músicos, como Luca Prodan.
R: Siempre usé el estímulo de la música para trabajar. Según lo que voy a dibujar pongo un estilo de música; eso "te tiñe la imagen" inevitablemente. En esa época tenía 3 trabajos y para dibujar necesitaba un fuerte estímulo: era la música. Les debo mucho a todos ellos. La música y la literatura son los grandes disparadores de imágenes: No estás copiando lo que has visto antes, sino lo que nace dentro tuyo.
4- Tras los capítulos que publicaste en Fierro, seguiste dibujando al personaje? Quedaron algunos capítulos inéditos?
R: Salieron 4 números de Jiúrban de 8 páginas en Fierro y luego se publicó Jiúrban Dáiet en Óxido con menos páginas... me iban pidiendo que me achique y que no dibuje viñetas de una página porque pensaban que era una "avivada" (!?). Le hubiesen dicho a Marcel Duchamp: Se avivó, nos llenó de mingitorios el museo!En el blog está la publicación completa mas la última de Jiúrban Dáiet que era una "historieta de renuncia". Obvio, nunca se publicó.En ese punto, desilusionado, dejé el cómic durante 20 años y me dediqué a hacer lo mismo pero en teatro, ópera, musicales y cine. La misma fiesta con otra música.Regresé en el 2007 con el blog de Jiúrban para reeditarlo. Ahora es patrimonio de la humanidad.A partir de la semana pasada comenzó su nueva era, con una historia de 8 páginas que acabo de dibujar en el 2009 expresamente para publicarlo online (este número 5 de jiúrban es estreno absoluto). Igual, se extraña el olor a tinta.


5- Tuviste alguna repercusión de cuándo se publicaba?
R: Jaja! Para nada. Los únicos que se acuerdan son ustedes, Diego Parés y el profe Von Sprecher. Creo que ese NoFuturo adelantaba un poco...
6- Hace poco lo volviste a la vida, por qué?
R: Sentía que era una historieta que había pasado por debajo de la cuerda y que todavía tiene vigencia, cuenta una historia no tan oficial. Jaja, antes era muy avanzado, ahora es Retro.
7- Cómo es ahora el personaje?
R: Antes no le preocupaba su miseria, ahora debe luchar por no perderla.
8 – Qué repercusión tiene?
R: Auguro que tanta como antes. Lo estoy promocionando así: Preparate, desde el próximo lunes... Vuelve por todo lo bajo, sin bombos ni platillos...un regreso sin gloria!una nueva oportunidad histórica desaprovechada!
9 – Estuviste alejado de la historieta, cuándo volviste?
R: No se si es que nunca me fui o nunca volví, ni siquiera cuánto me quedaré.
10 – Cómo ves el panorama de la historieta hoy en día?
R: Con chabones como yo que publican gratis, a la industria la veo mal. Con chabones que las venden mas caras que El Tony, también. Es como el dilema del mp3 y el dvd quemado... Cosas del Niú Fiútur!Pero creo que la desculturalización de las masas tiene una esperanza en la historieta: volver a leer algo que no sea un sms... algo con qué llenar el tiempo, que exceda la autoreferencia y el narcisismo. Algo que supere el paradigma de Warhol de los 15 minutos de fama.Quizás comiencen por dibujarse a sí mismos en vez de sacarse una foto y publicarla.
El sitio de JIURBAN

El portal de Marcelo Pont

Convocatoria para guionistas desde Colombia
Los colegas de NAHUALLI comics, de Colombia, nos acercaron la siguiente convocatoria:
EL CLAN NAHUALLI HA ESTADO OCUPADO CAZANDO EN LA NOCHE GUIANDO LA MANADA Y QUEREMOS INVOCAR A LOS ERUDITOS EN LAS LETRAS Y EL ARTE DE LA ESCRITURA!!!OS CONVOCAMOS GUIONISTAS, PARA QUE DESLUMBREN NUESTROS OJOS Y ALMAS CON VUESTRAS PROPUESTAS!!!CLAN NAHUALLI NECESITA DE TU TALENTO COMO GUIONISTA, ESCRÍBENOS Y MUÉSTRANOS ALGO DE TUS IDEAS. NO QUEREMOS HISTORIAS DE PORNOMISERIA, SUPERHEROES, DEPRIMIDOS, SEXO EXPLICITO , O COSAS QUE SOLO ENTIENDE EL QUE LAS ESCRIBIÓ.


SUS GUIONES DEBEN DE TENER UN MÁXIMO DE 4 PAGINAS Y ESTAR TERMINADOS, ES DECIR, NO BUSCAMOS POR EL MOMENTO IDEAS MEDIO ESBOZADAS SINO HISTORIAS CON INICIO, NUDO Y DESENLACE DEFINIDO.

CLARO ESTA QUE SI HUBIERA LA NECESIDAD DE SUGERIR O INSINUAR ALGO, ESO SE MANEJARÍA POSTERIORMENTE.BUSCAMOS FANTASÍA, HUMOR (NEGRO AGUANTA), CIENCIA FICCIÓN, HISTORIA ENTRE OTROS MITOS Y LEYENDAS DE LA GRAN AMÉRICA DESDE ALASKA A LA PATAGONIA Y ALREDEDORES CARIBEÑOS.

EL PLAZO DE LA CONVOCATORIA ES HASTA EL 28 DE FEBRERO DE 2009.
CLAN NAHUALLI RESPETARA LOS DERECHOS DE AUTOR DE CADA UNO DE LOS AUTORES Y LOS QUE NO SEAN SELECCIONADO QUEDARANA DISPOSICIÓN DE LOS MISMOS.
EL CLAN SE HA PRONUNCIADO AUUUUUUUUUUUUU!!!nahuallicomics@gmail.com
http://nahuallicomics.blogspot.com/
Funza/Bogotá- Colombia

lunes, 9 de febrero de 2009

Libros de historieta, entrevista a Lucho Olivera

Los libros patagónicos de Carlos Casalla
El dibujante Carlos “Chingolo” Casalla, prócer vivo de la historieta nacional, es mayormente conocido por ser el autor de Cabo Savino, personaje que dibuja desde hace más de 50 años. Los memoriosos también lo pueden asociar con historietas de cosacos, de la II Guerra Mundial o de western, publicadas a nivel nacional en revistas de las extintas editoriales Columba y Record. Su estilo de dibujo, al ser sumamente personal, resulta muy fácil de recordar.
Casalla reside en Patagonia desde la década del `60, en la ciudad de Bariloche. De a poco, la historia de Patagonia y de la que pasó a ser su ciudad, comenzaron a ganar espacio en su obra. En la actualidad lleva publicadas casi 5 mil tiras diarias de carácter histórico, en el diario Río Negro, el principal del norte de Patagonia. En esas mismas páginas ha vuelto a la vida al mítico Cabo Savino.
Desde mitad de los años `90 Casalla ha editado una serie de álbumes, impresos a color, poco conocidos fue de las fronteras de Patagonia. Ellos son:



“El gran lago” (1994): reconstruye la historia de la zona comprendida en torno al lago Nahuel Huapi, en la cordillera de los Andes, en cuyas márgenes se asientan las ciudades de Bariloche y Villa La Angostura. La historia comprende el período de tiempo que se tiende entre 1620 y 1883. En las 100 páginas del álbum, desfilan conquistadores, aventureros, científicos y personalidades que llegarían a ser próceres de la historia de Argentina y Patagonia. Están los conquistadores españoles, los misioneros, los pueblos originarios y la campaña militar conocida como La Conquista del Desierto.

El álbum “Cabo Savino”, editado en el año 2003, en Bariloche, en 104 páginas compila numerosas historietas del hoy clásico y mítico personaje.


“Francisco P. Moreno”, con 70 páginas en formato apaisado grande, como el título lo indica, aborda la historia del prócer de la historia nacional. La trama se centra en sus exploraciones al norte de Patagonia. Es el propio Casalla, dibujado, que cuenta la historia mientras dibuja y dialoga con un pájaro.

“Piedrabuena”, en sus 148 páginas a color, también en formato apaisado grande y con Casalla como narrador de la historia, realiza un paneo por la historia de aventuras de otro prócer de la historia nacional.
Recientemente también editó “Martín Fierro” ilustrado, el que se encuentra agotado.

En sus libros, Casalla aborda personajes y hechos de la historia, de forma didáctica en formato de aventuras, con lo cual consigue el doble propósito de entretener y educar. Los suyos son libros sumamente valiosos, tanto por las ediciones de lujo, como por los temas abordados, el trabajo de documentación y la calidad gráfica de su trabajo.


Entrevista a Lucho Olivera en Blancas Murallas
El portal Blancas Murallas, dedicado al mítico personaje Nippur, acaba de publicar una entrevista inédita al dibujante Lucho Olivera. El dibujante, que falleció en noviembre de 2005, fue el primero en dibujar a Nippur.
El portal presenta una serie de interesantes secciones, como “Todo Nippur”, con un listado de episodios,
álbumes recopilatorios y los fuera de serie.

Asimismo, en dos secciones, presenta una serie de reportajes a dibujantes y guionistas que estuvieron vinculados con editorial Columba, la que editaba a Nippur: “Reportajes”: Robin Wood, Néstor Barrón, Gabriel Rearte, Sergio Mulko, Lucho Olivera, Walther Taborda, Sergio Ibáñez; “Viudas de Columba”: Alfredo Falugi, Gerardo Canelo, Horacio Merel , Carlos Vogt, Silvestre Szilagyi, Gianni Dalfiume.


Finalmente, una sección que se está volviendo la principal característica del portal: la sección “Galería”, donde se muestran versiones del personaje, realizadas especialmente para el portal, por un importante número de dibujantes.

martes, 3 de febrero de 2009

Info comiquera

Hoy recomendamos dos notas, una de Andrés Valenzuela en Página 12, del domingo 1 de febrebro, referida a los apoyos estatales (o no) a la historieta nacional, donde figura la relación de La Duendes en ese contexto. La segunda es una entrevista a nuestro colega Leonardo Heredia. La entrevista a Leonardo se puede ver en You Tube, extraída de un noticiero de Comodoro Rivadavia, referida a una exposición que realizó hace un año. La muestra buscaba generar polémica o un debate en torno al tema de la explotación petrolera en la región y sus consecuencias sociales.

Nota a Leonardo Heredia

jueves, 29 de enero de 2009

Anticipo de entrevistas: Enrique Alcatena y Carlos Casalla

Los siguientes son fragmentos, a modo de anticipo, de dos entrevistas que se publicarán completas en el próximo número de la revista La Duendes.
Una corresponde al maestro Enrique “Quique” Alcatena, que le realizamos en noviembre de 2008 con el colega Toto, autor de Los Esferas en Historieta Patagónica, en una confitería de la avenida Santa Fe, en la ciudad de Buenos Aires.
Otra fue realizada en enero de 2009 en la ciudad de Bariloche, a Carlos “Chingolo” Casalla, prócer vivo de la historieta nacional, autor del mítico personaje Cabo Savino.
Las entrevistas, en realidad, se desarrollaron como charlas, en las que abordamos numerosos temas, siempre relacionados con el dibujo y su contexto, durante el cual surgieron numerosas anécdotas.

Alejandro Aguado

Fragmento de página de la serie El Laberinto, de Mazzitelli (guión) y Alcatena (dibujo)

Enrique Alcatena
Sobre guiones y tendencias del dibujo en la actualidad
- Toto: ¿No nota que ahora existe como cierta flojera en los guiones?
- Alcatena: Bueno, pero antes no todos eran grandes guiones, algunos eran más flojos que otros. No todo lo que escribió Oesterheld fue excelente, pero había un oficio. Bueno, pero es inevitable. Charlando con García Durán, hablando justamente de eso, me decía que sentía que nosotros tuvimos la suerte, llego hasta mí y algunos más jóvenes como Manco y Ariel Olivetti, de tener el aprendizaje pagado. Nosotros mal que mal tuvimos editoriales. En Skorpio, cuando empecé, no cobraba igual que él, pero cobraba algo. Ahora no. Ustedes se tienen que pagar. A nosotros nos pagaban el aprendizaje, por eso había otro oficio. Ahora existe una cosa menos formal, tenés un blog, te mostrás donde podés.


Aguado, Alcatena y Toto.

- Aguado: ¿No siente como que en la actualidad se impuso una cierta línea surgida de Internet?
- Alcatena: Si ¿no? Viene también un poco de la historieta nueva francesa, que es un dibujo más simple, taquigráfico diría. Esta bien, pero también se abusa, es una moda. El buen dibujo es como que queda antiguo.
- Aguado: Eso es algo que no entiendo, que un buen dibujo pueda quedar antiguo.
- Alcatena: Bueno, hay tipos que hasta han hecho una teoría de eso: el buen dibujo, virtuoso, conspira contra la historieta. Como que el dibujo te distrae de la narración. Es como que la historia, la secuencia, sufre, porque el dibujo bonito distrae, se impone por sobre la narración.
- Aguado: Me suena medio como justificación de la línea nueva que se está imponiendo.
- Alcatena: Si, a mí también.
- Aguado: Para mí tiene que haber como un equilibrio.
- Alcatena: Pratt para mí lo logró, si bien el último Pratt se fue al carajo.
Toto: De ahí los franceses se agarran (del último Pratt) para largar el nuevo estilo.
- Alcatena: Si, pero Pratt aún en Mu sigue siendo Pratt. Aparte por el concepto, la academia que tenía en conocimientos, en formación, se nota. Admirable.


Viñeta de El Laberinto.
Para mayor información acerca de Enrique Alcatena, ver la sección Invitados del blog Historieta Patagónica.


Carlos Casalla en su estudio de Bariloche.

Carlos Casalla
La historieta
- Casalla: La historieta es una artesanía artística e industrial. Si la escribe Poe es una obra. Es una artesanía porque nunca volvés atrás, hacés el laburo y tiene que salir bien. No podés hacer la pata (de un caballo) de vuelta o una empuñadura. Uno hace todo lo posible para que haya novedad, pero nunca te metés en problemas serios de escorzo y eso, a no ser que tengas un equipo y quieras arriesgar. Pero el laburo común es tantas páginas por día, por mes, o lo que quieras.
Cuando comentaba que hacía historietas me preguntaban si estaba contento. Respondía: claro, si salen 150 mil ejemplares que salen los lunes, tengo dos historias en esa revista y a esa revista la leen dos o tres personas, por lo menos. Entonces el tipo decía «ay, la pucha». Aca fueron unos boludos, mirá cómo aprovecharon los yanquis a la historieta, tienen una tremenda industria.
Lo bueno del dibujo es que no hay mentira, hay un papel blanco y un lápiz. Lo que está ahí es lo que sale.


Una ilustración de 1979, del personaje Cabo Savino.

El género gauchesco
Casalla: Tengo la conciencia que soy el último que hace esto. ¿Te acordás que también estaba Magallanes? Que era bueno
Aguado: Si, que hacía el personaje Martín Toro.
Casalla: Se murió, pobre. Muy joven.
Si hay historietas tiene que haber alguna regional, con todas las cosas que pasaron. Tal como hizo Jack London. Hay cuentos a patadas…
Yo fui quien introdujo lo criollo en Columba.
Rapela era muy bueno. Pero lo de Rapela no era historieta, era lento. Lo de él era historia. Por ejemplo, por ahí llegaba un tipo (un personaje) a Trenque Lauquen en 1870 y el te nombraba al Juez de Paz que estaba en ese año. Era un historiador. Te dibujaba las casas como eran, averiguaba donde paraba el juez, donde paraba el médico.


Casalla con originales del Cabo Savino, que en la actualidad se publica como tira diaria en el principal diario del norte de Patagonia.

Nota: en La Duendes se publicará una historieta de siete páginas de Casalla. La misma forma parte de la serie Patagonia Brava.

viernes, 16 de enero de 2009

Malón Patagónico

A las reseñas publicadas sobre Malón Patagónico en La Nuez (Perú), Pienso en Cómics (Perú), Mundo Niahm (Argentina), Comics Perú (Perú), Comics Ensabap (Perú), el miércoles se sumó una nota-análisis en Cuadritos, periodismo de Historieta (Argentina).
Muchas gracias a todos los que nos difundieron y Andrés Valenzuela, el autor de la última nota.


Malón obtuvo una repercusión de lectores que nos sorprendió (el primer día el servidor de descargas se colapsó) y como la están solicitando en papel, además de la edición original en PDF, se va a preparar la edición impresa para aquellos a los que les interese.
Gracias a todos.

Para leer la nota completa en Cuadritos.

jueves, 8 de enero de 2009

La Historieta, valorizaciones

Las siguientes son algunas valorizaciones acerca de la historieta, realizadas por grandes dibujantes argentinos. Las citas fueron extraídas de entrevistas realizadas desde principios de los años ´80, en revistas como Fierro –primera etapa-, la desaparecida revista cultural La Maga, la revista de historietas Trix y el suplemento semanal El Espejo, de los dibujantes del sur. Los expertos en el tema son los que hablan:

Página del personaje Alvar Mayor, de Trillo (guión), Enrique Breccia (dibujos), en revista Skorpio.

Enrique Breccia
“… Entonces Enrique breccia dijo:
- ¿En esto de la historieta no seremos un montón de boludos trabajando para otro montón de boludos que nos leen?
-Y ahí mismo comenzó esta nota que provocó una entrevista que siguió en su departamento de la Avda. san Juan, meses después, hace unos días:
- Es que yo no me creo nada, Martín. Estoy re podrido de la historieta, pero a un punto que hasta esta nota me parece asombrosa. Es decir: que le hagan una nota a un tipo que está repodrido de la historieta hasta el tope y desde hace muchos años. Por eso es que me tengo que divertir mucho, (pero mucho, eh) y cargarme y cargar a los demás para poder hacer ciencia ficción. Si no me tomo todo eso en joda, no lo podría hacer. Porque la ciencia ficción como la entienden los gallegos (en referencia a los españoles), por ejemplo, y los europeos en general es mentira. Todo verso. Ellos se lo toman en serio y están convencidos de que hacen historietas para adultos, revistas para adultos, que cambian la estructura con la historieta y todas esas pavadas. Y escriben libros como el de Humberto Eco. Para mí no se puede escribir un libro de 500 páginas sobre la historieta porque no hay qué decir. Es mentira.
-¿Por qué?
- Porque no da para tanto. No le quito ni le pongo nada. Creo que es un medio de comunicación para entretener a la gente y punto.
- Bueno, pero como medio de comunicación no tiene por qué ser «solo» para entretener. Quizás a la gente le pasen cosas con lo que recibe a través de las historietas.
- Si, le pasará lo mismo que mirando televisión. Depende de quién lo haga será un buen medio o no. Pero creo que todo lo que se escribe de la historieta desde el punto de vista de los historietólogos es puro verso. Cuando el semiólogo Massotta hizo «LD» y comenzó a analizar la historieta desde la semiología, se pudrió todo.
- ¿No crees que la historieta es un «signo» de lo humano y que puede ser analizada?
- Si, se puede. Pero no creo que tenga tanta trascendencia como para que se hagan libros, análisis semiológicos…

(Entrevista a Enrique Breccia, en García, Martín. “Enrique Breccia. Un hombre entero que dibuja pedazos”, Fierro 11 –primera época-, julio 1985)

Página del personaje Piñón Fijo, de Trillo (guión) y Mandrafina (dibujo), en Fierro 19, marzo de 1986.

Cacho Mandrafina
“Vos valorizabas el hecho de entretener pero, aparte ¿sentís que con cada cosa que hacés vas construyendo algún mensaje, con un código? Algo que un tipo que pasó por la Tierra le dejó a los otros tipos que vendrán…
. No, no. Yo creo que la historieta es una cosa efímera, que dura lo que tarda el lector en leerla. La excepción serían los coleccionistas, que siguen siendo minoría.
- Sin embargo hay una conciencia colectiva que recibe eso. Hay una generación de lectores de «Hora Cero» y «Frontera», de «Patoruzito», de «El Tony», quizás ya haya una generación de «Skorpio» y «Superhumor» y «Fierro» incluso, aunque ahora no la veamos porque está haciéndose.
- Si, desde ese punto de vista es cierto. Pero no me gusta todo ese plano intelectual que se ha creado alrededor de la historieta. Pero si tiene importancia el género aunque haya decaído mucho últimamente, en ese aspecto se ha ido haciendo minoritario. No son ya tampoco, las de Columba, aquellas tiradas de 200.000 ejemplares.

(Entrevista a Cacho Mandafrina. García, Martín, “Un Cacho de Mandrafina”, Fierro 14 -primera época-, octubre 1985)


Fragmento de página de la historieta Nisbi, de Oswal, en Cóctel Nº 2, octubre 1991.

Oswal
“Cuáles crees que son las causador las que la historieta nacional no goza de la jerarquía que le corresponde?
- Yo no driría que «aún no goza», sinó «ya no goza». Cuando se la ofreció con jerarquía, el público la recibió alborozado. A «Hora Cero» se la esperaba en los kioscos. Patoruzito semanal era muy leída por chicos y grandes. Esto es una cuestión de política editorial. No basta el buen papel o la buena impresión, sino la capacidad de seleccionar el material, y comprender que este no será bueno simplemente porque lo respalden nombres famosos, ni tampoco por su aspecto formal forzada y snobísticamente actual. Si hay un público potencialmente lector se debe en primera instancia comprenderlo, lo que llevará a quererlo, respetarlo y surgirá la obligación de ofrecerle un producto legítimo que vaya de sentimiento a sentimiento. Sabés muy bien que aquí se procede distinto: se mira al exterior y se pregunta «qué están haciendo en Europa? ¡Hagamos lo mismo! ¿Y esto que le puede importar a los de aquí? No hace mucho me rechazaron un guión en España, y me decían en la carta: ustedes, los latinoamericanos, tienen una visión muy particular que no siempre interesa aquí…» Y viceversa, diría yo. Pero fijate como ellos saben lo que están haciendo. Eso si, por favor no se me interprete esto como que tenemos que hacer solo historietas de gauchos, o que transcurran en Buenos Aires o interpretadas por un protagonista argentino. ¡No, por favor! La cosa es más profunda conceptualmente y tiene que ver con idiosincrasias y circunstancias sociales. Conocer lo que un público necesita rehacer en su interior luego de su lucha diaria, y darles aventuras en Hong Kong aunque viva en Jujuy, si eso es lo que está faltando.
No se lee por leer; se hace para colmar un vacío. Atento a eso.”
(Entrevista a Oswal. “Osvaldo Viola. Consumatum Est”, Trix 8, Tucumán, noviembre 1989.)



Ilustración de Carlos Nine, de la historieta Tropikal Mambo, en Co & Co Nº 10, diciembre 1993, España.

Carlos Nine
- “Antes decía que no le interesaba la caricatura en particular, sino como una forma de dibujo. ¿La historieta le interesa más?
- Claro. La historieta me parece uno de los campos de experimentación plástica más revolucionarios que hubo desde que empezó el siglo hasta ahora. Además es un mundo apasionante. Yo la otra vez fui a exponer unos originales cerca de Venecia y se me acercó un italiano y me pidió que le dibujara un personaje mío. Es un hecho mágico, que no ocurre con la pintura. En la historieta somos una hermandad de locos que andamos sueltos por todo el mundo. Estamos desparramados por todos lados, algunos resistiendo como leones a punto de ser exterminados y otros triunfando, como el tano (Hugo) Pratt, tomando vino blanco y fumando un habano en su mansión de la orilla de un lago.
- Hay un hecho de diversión en el hecho de pertenecer a ese grupo…
- Claro, y eso en la plástica no pasa, porque, a pesar de ser una cofradía, son gente fina o que simula serlo. No es una hermandad de atorrantes, como los historietistas, que somos como guerrilleros del dibujo…”

(Entrevista a Carlos Nine. Marchetti, Pablo, en “Desde la caricatura es muy difícil competir con Menem”, La Maga, miércoles 25 de agosto 1993, pag. 16)


Viñeta de la serie Perramus, de Juan Sasturain (guión) y Alberto Breccia (dibujos), Cómix Internacional Nº 67.

Alberto Breccia
“¿El hecho de concebir la historieta como un género adulto estuvo en usted desde siempre? ¿Aún desde antes de hacer Mort Cinder?
- Claro. Lo que pasa es que antes me tenía que ganar la vida, y me dejaba llevar por los pedidos de los editores. Pero a principios de la década del ´60 no tuve que mantener más a mis hijos, entonces tuve menos obligaciones y pude lanzarme a hacer lo mío.
¿Cree que aún existe ese prejuicio contra la historieta?
-Acá si. En Europa no, y yo hice muchas muestras en galerías dedicadas a la plástica. Pero en la Argentina es distinto porque el gran problema son los críticos.
¿Qué opina de ellos?
-Que son una mierda, y la mayoría de las veces escriben boludeces porque tienen que llenar páginas. Pero, además, creo que el noventa por ciento de lo que se ve en las galerías es basura.
¿Y en la historieta qué ocurre?
- En el país hay grandes dibujantes. Siempre los hubo y los habrá, porque la Argentina es un país con una enorme tradición de dibujantes, que se continúa a pesar de que no existen lugares donde publicar.
(…)
¿Es lector de historietas?
- No, nunca lo fui.
¿Pero no es contradictorio reivindicar la historieta como un género adulto y no leerla?
- No, ¿por qué? El hecho de que alguien fabrique zancos no quiere decir que tenga que andar en zancos. Además la historieta se puede mirar sin necesidad de leerla, como una obra plástica. En ese sentido sí me gusta ver algunos autores.
¿Quiénes?
- José Muñoz, mi hijo Enrique, el francés Jacques Tardi, el italiano Mattotti. No son muchos….”
(Entrevista a Alberto Breccia. Ranieri, Sergio; Marchetti, Pablo, en “Yo siempre fui un laburante”, La Maga, miércoles 15 de septiembre de 1993, pags. 33-34)


Pablo De Santis
“Por qué cree que la historieta hoy no es tan popular como antes, por un fenómeno de lectores o de la editoriales?
- Puede ser que lo que no funcione sean las revistas de historietas, pero si la historieta en si. De pronto si Fontanarrosa publicara una revista, pienso que no la leerían. Sin embargo, el millón de lectores que leen Clarín devoran las historietas de Inodoro Pereyra, por eso creo que tiene que ver más con la revista que con el género en sí. Además pienso que existe la idea de que la historieta es un género popular y esa es una cuestión bastante ilusoria ¿por qué la historieta tiene que ser popular cuando en realidad las estéticas son muchas veces experimentales, al igual que los grandes autores de historieta?”

(Entrevista a Pablo De Santis. Aguado, Alejandro. “Pablo De Santis”, El Espejo, de los dibujantes del sur 74, Comodoro Rivadavia, Chubut, septiembre 1994.)


El Zebra, de Rep, en Cóctel Nº 2, 1991.

Rep
“Durante mucho tiempo la historieta era el género ideal para leer en el baño. ¿Dónde aconsejaría leer La Grandeza y la chiqueza?
- Yo lo leería en la cama. Como autor tendría que decir que lo leyeran donde se les cante. Como lector, aunque esa afirmación de leer historietas en el baño es cierta, nunca tuve problemas en leerlas en el subte, en los colectivos o en la cola de la panadería. Pero me gustaría que la leyeran en la cama, horizontal; un momento atractivo. Y que después el lector se duerma y sueñe con mi libro. De todos modos, tomando el otro costado de la pregunta, es cierto que la gente siguen pensando que la historieta es un género menor, casi infantil. Y la consideran así porque es una lectura que se lleva a cabo sin pudor cuando uno es chico. También hay que aclarar que se hizo mucha mala historieta: aquella en la cual el dibujo sólo acompañaba al texto. Creo que la historieta es un género menor ante la literatura, pero sólo en edad. Mientras hay libros desde hace siglos, la historieta es muy joven, nace con la prensa.
-¿Lee historietas?
- Ahora no, son muy malas. Prefiero releer los clásicos de la historieta. Y, por supuesto, libros de donde poder sacar cosas para desarrollar mi historieta.”
(Entrevista a Rep. Russo, Miguel. “La historia es la gran embaucadora del sentido común”, La Maga, miércoles 21 de junio de 1995, pag.49)

lunes, 29 de diciembre de 2008

Regalo de fin de año: Revista Malón Patagónico

Como regalo de fin de año, nuestros lectores pueden descargar de forma gratuita en PDF, la revista Malón Patagónico, presentada por La Duendes. Como en su contenido presenta lenguaje adulto, escenas de violencia y sexo, su descarga está restringida a los mayores de 18 años de edad.
33 páginas, a color y en blanco y negro (5 megas)


Para las descargarla tienen dos opciones: una cliqueando sobre el ícono, en listado de revistas, en ventana derecha, o bien desde: Para descargar Malón Patagónico

Muestras del contenido

Contenido:
Ilustración de tapa: Serafín.
Diseño de tapa: Chelo Candia.
Pag. 3: I Psycho - Por Mario Diez.
Pag. 9: Caperucita negra - Por TOM.
Pag. 11: Momentis Cursi - Por Keki.
Pag. 13: Migración - Por Taro.
Pag. 15: Efectos especiales - Por Diego López de Murillas.
Pag. 17: Por Alejandro Aguado.
Pag. 18: Mirta - Por Daniel Lapetina.
Pag. 21: Los Esferas, en “Conspicua pajarita” - Por Toto.
Pag. 22: Dios - Por Keki.
Pag. 22: Pero el amor es más fuerte. Por Leonardo Heredia.
Pag. 23: Bocetos alterados - Por Alejandro Aguado.
Pag. 26: Atate el pito Pistochi. Por Chelo Candia.
Pag. 33: Saludos navideños - Por Taro.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Dibujar historietas

A través de las siguientes citas, autores argentinos de historietas, de extensa y reconocida trayectoria (tres fallecidos), explican y describen la labor de dibujar historietas. Las citas se tienden entre 1982 y el año 2006 y, pese a la distancia temporal que las separa, se comprobará que existen coincidencias en las apreciaciones. Dejemos hablar a los autores:

Viñetas de Horacio Altuna.
Horacio Altuna
“- ¿Se necesita ser buen dibujante para hacer buena historieta?
- Por ahí tanto o más importante es saber narrar, me parece. Vos a veces ves una película con excelente fotografía, pero muy mal contada.
Ser lo más explícito o lo más inteligible sin el apoyo del texto. El texto para mí tiene que decir otra cosa, no ser redundante con la imagen. Usar lo gestual para no repetir.
(Entrevista a Horacio Altuna, en Wolf, Ema, “El «Loco» Altuna”, Superhumor 14, 1982)
“No, no laburo igual lo que hago o hice para un diario y lo de Playboy que otras obras que me obligan a más esfuerzo «estético», por decirlo de alguna manera, y que significan más trabajo, más elaboración. Lo que hago o hice para formato de álbum son las que digo que me exigieron más. El trabajo para un diario o para Playboy es más estándar, debido a la obligación de una producción muy pareja y, por ende, con menos «riesgos» (…)
Lo de los guiones para mí es sumamente importante, porque yo cuestiono todo lo que hago, incluso desde el punto de vista ideológico. Dicho así puede parecer presuntuoso, pero pienso que en la historieta se pueden abordar todas las temáticas, como en el cine, no sólo las de evasión y las infanto-juveniles. Entonces, casi siempre he usado la historieta como un medio de expresión (con mayor o menor fortuna, con virtudes y defectos), pero repito que, salvo en las de Playboy (y no todas), he procurado que los mensajes sean de acuerdo a mi manera de pensar. Esto daría para hablar mucho, pero quedémonos ahí”
(Entrevista a Horacio Altuna. Accorsi, Andrés. “Horacio Altuna”, Comiqueando edición especial, marzo-mayo 2005)



Viñeta de Zaffino.
Jorge Zaffino
“En el fondo no me considero un historietista. Te puedo dar nombres de tipos que sí lo son, como por ejemplo «Lito» Fernández, Altuna, Frank Szilagyi, que disfrutan del género y son los que narran. Porque la historieta no es sólo dibujar bien, también es contar. Lo mío es más una cuestión de marcar un clima que de relatar una historia.
- Mencionaste a unos cuantos grandes de la historieta. ¿Podés nombrar otros?
- A Alberto y Enrique Breccia. Lo maravilloso son las ganas de contar de Alberto Breccia. Cuenta con una capacidad asombrosa para no encerrarse dentro de un estilo. Mientras uno pueda mostrar distintas cosas, continuar siendo joven y teniendo esa chispa encendida, como Alberto. Por eso no creo en los estilo.
-¿Qué pensás por estilo?
- Cuando se habla de estilo equivale a reconocer al artista aunque elabore muchas historietas diferentes. Quiere decir entonces que aporta siempre lo mismo y no se renueva.
(Entrevista a Jorge Zaffino. Cáceres Germán, en “Historias de Nueva York”, Fierro 68 –primera época-)

Fontanarrosa
“A mí siempre me gustó escribir y dibujar, por lo cual la conjunción lógica era la historieta. Creo que el dibujante es introspectivo por naturaleza, ya que dibuja como una manera de llegar a la gente sin necesidad de acercarse y hablar. La cuestión central es contar, creo yo. Si, todo pasa por ahí”
(Entrevista a Fontanarrosa. García, Fernando, Nuevo Cóctel 7, mayo 1992.)


Carlos Meglia
“…Todo es falta de conocimiento. Te explico, yo en las historietas los negros los pongo controlados (por ej: Un sobretodo, que lo mantengo negro en todas las páginas), porque no sé poner negros ¿Entendés? La línea clarita esa me ayudó muchísimo. Como vi que caminaba bien en dibujo animado, me animé a probarla acá, a ver que pasaba. Pero todo parte de que yo no sabía qué carajo hacer.
La narración en imágenes viene de tanto dibujo animado. Y además, cuando yo laburaba con Oswal, él me decía cosas y cosas de las historietas, de cómo hacerlas. Yo no le daba pelota porque me tiraba más para la ilustración, que era donde estaba la guita. Pero cuando me puse a hacer historietas, surgieron todas esas cosas que él me había dicho y que yo pensé que no las tenía. Una mano rara.
(Entrevista a Carlos Meglia. García, Fernando; Accorsi, Andrés, en “Conversamos con Carlos Meglia”, Nuevo Cóctel 8, junio 1992.)




Viñeta de Lalia.
Horacio Lalia
“Yo tomé de Breccia, si no el estilo, el concepto de la historieta, la forma de encararla, cómo manejar los negros, cómo poner los elementos, cómo enfocar. Superficialmente, no tengo nada del estilo de Breccia, pero si profundizás un poquito vas a encontrar el concepto. Sumado, por supuesto, a las cosas que uno tiene adentro. (…)
Te doy una opinión. Este es un laburo como cualquier otro: sudor y sangre. Fuera de joda, se tienen que combinar las dos cosas: talento y laburo. No sirve estar esperando hacer la gran obra. La gran obra es todo lo que uno hace desde que empieza a laburar, la permanencia. Este no es un trabajo para dos o tres años, es para toda la vida. Pero eso si, hay que tener en cuenta que uno es un obrero. Un obrero del lápiz.
(Entrevista a Horacio Lalia. Accorsi; Doeyo y García, “Conversamos con Lalia”, Nueva Cóctel 9, agosto 1992)



Viñetas de Crist.
Crist
“Cuando chico pensaba que a los negros intensos Partt los hacía a pluma. Copiaba sus dibujos, delineaba los contornos y rayaba hasta obtener el negro. El resultado no era el mismo. Era como si a un concierto para guitarra los interpretara con una quena. Cuando me avivé que la gracia estaba en el pincel, empecé a mirar a Caniff, a Robbinns, a Breccia. Todo se me aclaró de repente. Sólo tenía que aprender a dibujar. Casi nada, ¿no? (…)
De todos modos, cuando empezás a descubrir esas cosas, es que estás aprendiendo… Y es un aprendizaje larguísimo, que no termina nunca. Por eso el encanto que tiene la plástica. Ahora, volviendo a la historieta, el asunto es tener una idea general de lo que vos querés hacer. No sé, yo parto de una idea plástica.”
(Entrevista a Crist. Altamira Luis, en “Mancha, pluma y pincel”, Fierro 90 –primera época- 1992)


Viñetas de Pablo Fayó.
Pablo Fayó
“Por su doble intención de trabajo creativo y aislado, el oficio de historietista tiende a aislar al individuo de sus semejantes (alienación directa) y al desarrollo de fantasías enfermizas (progresiva alienación psicológica). Considerando esos aspectos, es una actividad muy mal remunerada.”
(Pablo Fayó, “Las ideas. Block”. Fierro 99 –primera época-, noviembre 1992.)

Sonomán, de Oswal.
Oswal
“Jh: Hace poco leí un artículo sobre una charla que había dado usted, en donde habla del dibujo de historieta, no como algo que tiene una finalidad en sí mismo sino como instrumento para la narración. Y dio una definición que a mí me encanta: «El historietista es un escritor que dibuja».
- O: Ojo, yo siempre aclaro que ése es mi pensamiento personal. O quizás, más que mi pensamiento, es mi partida. Porque yo pienso que soy un escritor que dibuja. Para mí, que me digan «sos un gran dibujante»… bueno, es un halago, macanudo (…)
El dibujante puede ser extraordinario, pero si no sabe narrar no sirve. Así te lo digo, directamente. En cambio, hay casos de dibujantes que no son muy buenos, pero que narran a la perfección, y a mí me apasionan. Yo he admirado profundamente a varios de esos dibujantes, y siempre tuve la impresión que el exceso de dibujo perjudica la síntesis. Síntesis significa poner en el cuadro exactamente lo necesario, para dar la información justa. Ahí yo le encuentro relación con la poesía, porque en la poesía no podés cambiar una palabra…”
(Entrevista a Oswal. Accorsi, Andrés, Hildebrandt, Javier. “Oswal”,
Comiqueando especial, dic. 2005-febrero 2006.)

Viñeta de Carlos Nine.

Carlos Nine
“Yo dibujo básicamente para mí. La mayor parte de los dibujos míos no se conocen. Yo creo que dibujar sirve para completarte como persona. La gente cree que uno tiene que dibujar para publicar, y sino no dibuja. Pero es lo mismo que ir a una oficina entonces. Digamos, vos dibujás porque tenés vocación. Si tenés vocación es independiente de si tenés éxito comercial, si triunfas en la vida, si te publican todos los diarios, si no te publica nadie. Uno dibuja porque le gusta.
Ahora, si además podés vivir de eso, genial. Pero si no fuera así ¿entonces dejás de dibujar?, no. Si es sincero el sentimiento vocacional que tiene, lo hace más allá de que seas un fracasado económicamente. Sino quiere decir que el tipo que triunfa con la guita es un gran dibujante, y la mayor parte de los tipos que tienen mucha plata con el dibujo, son malos dibujantes. (…)
En realidad la historieta, la ilustración, son artes aplicados. Tenés que aprender a dibujar y pintar y después ves lo que hacés, lo que más te guste. Pero tenés que dominar el oficio, sinó no te sale. Tiene que estar la base, haber dibujado muchas horas. Y la gente cree que hay algún atajo, “y dibujando menos, y algún tipo al que le caigo simpático”, no, no. Quedate y dibujá diez horas por día, te va a salir. (…)
Una historia tiene un desarrollo, un final, es complicado.El humor no me gusta. A mí me interesa el humor puesto en dosis dentro de una historia. Aparte los guiones que escribo tienen burla, pero más que humor tienen cinismo, que es otra cosa. Soy cínico, es una forma especulativa de entender la realidad, sino te morís. Eso está en la historieta, pero armar un argumento no es lo mismo que decir un chiste. Aparte cuando hacés las dos cosas, que sos guionista y dibujante, a veces tenés que retroceder como dibujante y dejar las palabras en primer plano. A veces tenés que agarrar y hacer que el escritor se esconda y aparezca sólo el dibujante. Si yo todo eso lo tuviera que discutir con un tipo que escribe, sería un lío. Si vos lo manejás, te ponés como escritor o como dibujante, según te convenga.
Sin embargo hice trabajos con guionistas, pero en general prefiero laburar solo.”
(Entrevista a Carlos Nine. Aguado, Alejandro, “Carlos Nine”, La Duendes Nº 2 –segunda época-, Chubut, invierno 2007.)

Nota:
Esta es la primera de una serie de notas relacionadas con la historieta, armadas en base a citas, que se subirán en próximas actualizaciones. Próximos temas: “La Historieta, valorizaciones”, “El oficio de humorista gráfico”, “La historieta y la plástica”, “Dibujar para editorial Columba”, etc. Entre los próximos autores citados se encuentran: Oscar Chichoni, Enrique Breccia, Alberto Breccia, Carlos Nine, Pablo De Santis, Crist, Caloi, Quino, José Muñoz, Rep, Mandrafina, etc.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Recuerdos comiqueros: Skorpio

Hoy un tanto relegada del recuerdo, la desaparecida revista Skorpio ("El mundo de la gran historieta"), de Ediciones Record, comenzó a publicarse en julio de 1974. Fue la GRAN revista que en los años ´70 y parte de los ´80, situó en un pedestal de gran jerarquía a la historieta argentina.

Tapa Nº 1, julio 1974.

Skorpio 58, diciembre 1979.

Por sus páginas transitaron grandes de la historieta argentina, algunos de los cuales alcanzarían renombre internacional, como: Alberto Breccia, Enrique Breccia, Hugo Pratt, Carlos Trillo, Guillermo Saccomanno, Oesterheld, Ricardo Barreiro, Arturo del Castillo, Lito Fernández, Horacio Lalia, Quique Alcatena, Solano López, Trigo, Lucho Olivera, Roume, Oswal, Mandrafina, Juan Zanotto, Haupt, Juan Giménez, García Seijas, Durañona, Meglia, Ciruelo, Santellán, y un extenso etcétera. Un listado que lo dice todo. Sólo en la segunda mitad de los años ´80 tuvo una competidora que le hizo sombra: Fierro.


Skorpio 82, 1982. Tapa con referencia a Malvinas, dibujada por Pratt.
La línea de la revista, de aventura clásica, presentaba trabajos de virtuosos del dibujo. Hoy dicha línea, con algunas excepciones, se encuentra casi desaparecida de las publicaciones nacionales. Varios de los que integraban su staff han fallecido (Carlos Meglia, Juan Zanotto, Lucho Olivera, Ricardo Barreiro) y otros siguen en actividad y publicando mayormente en el exterior. Tal vez haría falta que se publique una revista como Skorpio, adaptada a los tiempos actuales, como complemento de las que ya existen y manejan otras líneas editoriales. Los viejos lectores de Skorpio hoy no cuentan con una revista que los represente.
En próximas actualizaciones se subirán ejemplos de su contenido.

Skorpio 103, 1984.

Skorpio 150, 1988.

Skorpio 181, 1991. En esta etapa se nota un cambio en las tapas, motivado por la presencia de la competidora Fierro.

Skorpio 200, 1992.

Skorpio Plus, Nº 2, 1984. Edición a todo color.