






El viernes 7 de Enero a las 19 hs, se presenta el libro editado por La Duendes, “A través de los Andes”, de Mariano Antonelli.
La cita es en Sótano Blanco, Av. Caseros 493, 1 ro A, San Telmo, ciudad de Buenos Aires.
Los esperamos!!!!

Regalo de fin de año para los lectores
En los tres años desde el regreso de La Duendes han sido entrevistados numerosos protagonistas de la historieta, en sus diversos roles: dibujantes, guionistas, periodistas sobre historieta, fanas de la historieta que sostienen sitios en Internet relacionados con el lenguaje de la historieta.
Hoy, como una atención hacia los lectores, les ofrecemos gran parte de las publicadas hasta el momento, agrupadas a modo de compilación. Se preguntarán ¿por qué un especial de entrevistas? Y como respuesta sería porque la entrevista es una fuente de información que nos permite conocer el transfondo de la historieta; el lenguaje que nos gusta a los que la hacemos y disfrutamos de su lectura.

La entrevista sirve como herramienta para conocer la trayectoria, la visión del entrevistado respecto de su trabajo, los aspectos técnicos específicos de su trabajo, o su mirada sobre la historieta en general. También, permite desentrañar el contexto de los medios gráficos donde publicaron los autores, y a su vez de los medios dentro de los contextos políticos y sociales en determinados períodos. Es decir, el devenir histórico de la historieta dentro de un contexto general, como parte de la cultura de una sociedad. Como tal, la historieta y su mundo editorial, no permanece ajena a los avatares políticos, sociales y económicos de una sociedad. Es por ello también, que los períodos de mayor lectura coinciden con los de bonanza económica y de elevado nivel educativo.
Mediante los testimonios, se puede conocer cuál era la propuesta editorial de cada publicación con sus líneas estéticas y temáticas; cómo era la relación entre las diferentes publicaciones y de estas respecto de sus lectores; o la relación entre los autores.

También, hecha luz sobre qué lugar ocupó la historieta en la sociedad en determinados períodos históricos y cuál ocupa hoy. Qué oferta editorial existe y hacia qué tipo de lectores está orientada cada propuesta. Qué líneas estéticas y temáticas prevalecen o conviven juntas en determinados momentos, si alguna prevalece por sobre otras entre los lectores y entre los especialistas, si existe concordancia en la valorización entre lectores y especialistas, si alguna es “invisibilizada” o relegada en la valorización. Qué autores son los valorizados o relegados en determinados períodos, por quiénes, cómo y por qué.
Es decir, los contenidos de las entrevistas permiten una lectura que en muchos casos excede a la información específica al propio entrevistado.

Conocer a los hacedores, su experiencia y su visión, sirve para conocer lo que fuimos y lo que somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos, cómo estamos, qué se le ofrece al lector y qué no se le ofrece.
Conocer y analizar la información que aportan los entrevistados, permite también entender que aquello que se impone o no, forma parte de un discurso que se maneja desde las publicaciones y el periodismo especializado en historieta. Aquello que se impone depende muchas veces de qué medios se dispongan para decirlo, cómo se lo diga o quiénes lo digan. Dicho discurso puede o no coincidir con el gusto del lector específico de historietas o un lector general.

Todo discurso forma parte de una visión de mundo, de una ideología, de la formación y el tipo de formación que hayan tenido los que generen los discursos, de gustos personales, de si la visión es amplia o no y, si se quiere, hasta puede estar condicionado por intereses simbólicos y económicos. Los discursos producen sentido, transmiten una visión, son una construcción que en última instancia intentan señalar que se impondrá o se intenta imponer, qué perdurará o no. Conocer el pasado, reciente o lejano, sirve para entender los discursos y para ello las entrevistas son una fuente invalorable de información.

Las entrevistas que se presentan a continuación, comprenden a un amplio espectro de autores, hacedores todos de diversos géneros, líneas gráficas y temáticas. Todos protagonistas de diversas publicaciones en diferentes períodos de tiempo.
Se las presenta subdivididos en varios PDF por una cuestión de peso de los archivos, para que su descarga no resulte engorrosa.
Todas las que presentan los PDF fueron realizadas por Alejandro Aguado. La dedicada a Alcatena contó con la participación de Toto. En los casos de testimonios que pudieron ser entendidos como controversiales, se les pidió a los entrevistados la confirmación o no de los mismos antes de su publicación.


En la segunda parte se sumarán las entrevistas a Limura, Alberto Macagno, Alfredo Grondona White, Sergio Mulko y Julio Parissi.
En las siguientes semanas se irán subiendo las entrevistas restantes.
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LA DUENDES Nº 9
(Editora La Duendes, Comodoro Rivadavia, 2010, 164 páginas) (http://laduendes.blogspot.com)



Héctor Reinna presenta chistes de cuadro único cuya frescura y gracia reside en la ingenuidad. Al pie aparece una especie de refrán gauchesco (“Minifalda: ¿es una pollera corta o el pedacito de carne que se le pone al puchero?”).
Partiendo de una imaginativa trama de Carlos Albiac, el arte de Lito Fernández utiliza con soltura, en Botella al mar, numerosos ángulos audaces y la técnica de la viñeta-página. Su belleza gráfica evoca a los clásicos del cómic.
Sergio Langer, a través de una figuración exasperada, desarrolla una historieta cruel en la que una señora lleva a su hijo a un psiquiatra: el final es desopilante.
La porte carece de textos: Carlos Trillo despliega su fantasía en cuadros mudos que exponen una trama onírica en la que descuella la estética de Mandrafina.
Bespi, de Alfredo Grondona White, emplea un dibujo conciso y viñetas sin marcos para disparar ocurrencias sobre las dramáticas perturbaciones que puede aparejar un cochecito.

En Los enigmas del PAMI tiene lugar una divertida historia de Trillo ilustrada por el arte maravilloso de Enrique Breccia.
José Lúser, de Meiji, se encarga de enumerar las reideras desventuras de un “perdedor”.
Es proverbial la pasión literaria de Sanyú, cuyo personalísimo dibujo resulta tributario de la plástica contemporánea: esta vez, en Esbozo, propone un texto de Alejandra Pizarnik.
La segunda parte de la revista-libro se centra en el staff de La Duendes y en la “Historieta Patagónica”.
Diego Aballay expone notables ilustraciones de guerreros de la antigüedad.
Alejandro Aguado, con un dibujo ágil, de sesgos humorísticos, realiza en Episodios patagónicos un compendio de la colonización brutal y saqueadora que ocurrió en esa región. Hay movimiento, dinamismo y una sagaz paginación, que complementan creativas y descomunales onomatopeyas.

Mariano Antonelli en El Disco, sobre un texto de Borges, se luce con múltiples líneas finísimas a la manera de un tapiz gráfico.
En La Vieja, el apocalipsis tan temido aparece representado por Bernoy en sólo dos páginas.
El gol de mi vida no se produce por la abrupta irrupción urbanista: muy originales las formas que impone Chelo Candia a los cuadritos para reflejar esa convulsión edilicia.
El Clan Nahualli (Guión: Camilo Triana/Arte: Giovanny Nieto/Diseño: Henry Díaz) emprende, en Libertad en el Amazonas, un esquema de acción con estupendas angulaciones y una extraordinaria artesanía artística en la que predomina el gris.
El original humorismo de Cirilo, por Eco, está centrado en los enormes ojos de los personajes, que deben soportar el peso de párpados descomunales.

Un dibujo sintético, de pequeños trazos, visión agradable y anécdota sencilla es lo que plantea E. H. Edmunds en El señor del campo.
En Costumbres de los ahogados, las imágenes vigorosas y expresivas de Edu Molina ilustran el humor negro de la escritura de Nahon.
El magni, de Esteban Espósito, juega con emblemáticos personajes de historietas. Su dibujo simple es funcional a la risa.
Una gráfica espléndida de grises acerados y personajes en permanente contorsión registra Cristian Guardia en Neofito.
Favio Long señala, en Juan Sanputas, a un moderno jefe de oficina despótico y arbitrario, al que las supuestas renovaciones de las técnicas de Recursos Humanos no han podido sacar del estereotipo.

Una propuesta de sumo esmero estético, que conduce al mundo de la ilustración, es el elaborado por Fer Gris en Año 1850. Ciudad de Buenos Aires.
Se respira un clima de irrealidad en El barrendero, por Gastrik, en la que una representación nada convencional formula una tierna fábula.
De niño vuelas, por Tomás Gimbernat, registra una parábola exquisita con una apropiada concepción naϊf.
Guada muestra un logrado chiste de cuadro único y página entera, que decora con dibujos desbordantes de humor.
Lo ya olvidado, por Keki, recurre a una imagen candorosa con fondos grises para narrar la triste historia de una chica que perdió a su mamá cuando tenía cinco años.

¡Y aquí estoy! es una historieta de ciencia ficción, en la cual se luce la línea expresiva de José Massaroli y sus espléndidos registros del espacio exterior.
En El maldito, la excelente historia de Pablo Barbieri es ilustrada inteligentemente por Ríos Blancos con el fin de favorecer la narración.
Susto de 8 patas, por Carolina Salanova, es una historieta que se destaca por su esquema de página, el diseño de personajes y los notables encuadres.
El bello dibujo de Serafín sostiene, en Buen día Tupperland, una historieta muda, sin textos y de carácter surreal.
El humor y la gráfica delirantes de Alter ego, por Taro, se despliegan sobre un sugerente fondo gris.

El trazo espontáneo y suelto de Tom se en encarga, en Intronautas, de narrar una historia que se conecta con la cuestión de la miniaturización.
En Los esferas, por Toto, dos cabezas inmensas establecen un diálogo que parece salido de un relato patafísico o de un drama de Ionesco.
Renso Cuenca, Agite, Galantz y Rodrigo Cura proponen, respectivamente, cuatro chistes de cuadro único de temática historietística.
Y, por último, la contratapa trae un episodio de Orquídeo Maidana (Malevaje), en el que José Massaroli explaya un grafismo sólido, profesional, para narrar una anécdota risueña de este singular y simpático antihéroe.
En resumen, este Nº 9 de La Duendes es de lectura imprescindible para el amante de la historieta. No puede falta en la biblioteca (o hemeroteca).
Germán Cáceres
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Fue, en definitiva, un muy interesante suceso, tal vez no para puristas de la historieta, algunos dirían que se trató de un evento con un perfil más comercial. Yo creo que toda reunión de comiqueros suma. Y más una en la que mi publicación “Kahr y su periplo insondable” (quedan pocos números) cumple un año de su primera exposición pública.
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